Capitulo 36

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Juani

No podía creer todo lo que me acaba de contar Emma, imagine cualquier cosa menos que su viejo le saliera con que ahora tiene un hermanito.

-¿y sabes cómo se llama? –pregunto, bueno pregunta más pelotuda no podía hacer. Soy un boludo.

-ni idea, solo sé que tengo un hermanito de dos meses, no sé ni quien es la mama, ni de donde la conoce mi viejo, capaz es de su oficina, que se yo – lo único que hago es atraerla hacia mí para abrazarla.

-¿sabes que vas a hacer ahora? ¿Se lo dirás a tu mama? –digo mientras le doy un beso en la parte superior de la cabeza.

-tampoco tengo idea –dice y me abraza más fuerte. Me parte el alma no saber cómo ayudarla o poder resolverle yo este quilombo.

-creo que lo mejor es que no digas nada –digo.

-¿tú crees? –ella me mira.

-tú no tienes nada que ver ahí, el culpable de todo es tu viejo, tú no tienes por qué pagar por sus cagadas –digo seguro.

-tal vez tengas razón, pero a partir de mañana ya voy a ser su cómplice, voy a conocer a ese niño y seguramente mi vieja se la va a agarrar en contra de mi –dice casi por soltarse en llanto.

-Eu, tranquila –la abrazo más fuerte y le doy un beso en la frente –mañana antes de que conozcas a ese niño, lo primero que le debes de decir a tu papá es que si algún día se descubre todo eso el trate de defenderte y trate de que no salgas tan perjudicada con esto, porque a cómo te dije son problemas de él por lo tanto las consecuencias las debe de pagar él y no tú.

Suena mi celular, veo que es un mensaje de Diego diciéndome que ya viene en camino, cuando Emma estaba hablando con su viejo le mande un mensaje preguntándole si me podía venir a traer.

-¿Quién es? –pregunta Emma

-Diego, está por venir a buscarme...

-no Juani, no te vayas por favor. Te necesito esta noche, no quiero quedarme sola –se aferra mucho a mí, aunque dudo en si quedarme o no, no quiero que tenga más quilombos por tenerme acá. –te vas mañana antes de que mi viejo se despierte o vemos que hacemos, pero porfa no te vayas hoy.

En verdad me necesita, así que no lo dudo más, le envío un mensaje a mi viejo de que ya no salga de la casa sino que pase hasta mañana.

-gracias por quedarte esta noche –dice Emma con su cabeza recostada sobre mi pecho

-siempre voy a estar aquí para ti, así que ni agradezcas, descansa mi amor –le digo acariciando su pelo.

Al cabo de unos minutos siento que se queda dormida, su respiración es tranquila, me encanta verla así, por lo menos dormida ella puede tener un poco de paz, yo ni siquiera puedo estar tranquilo en mis sueños, cada vez que sueño algo es con respecto a ser trans, a veces sueño que personas me persiguen para golpearme nada más porque no aceptan lo que soy, otras veces sueño en que soy un chico, un chico que nació en un cuerpo de chico y no en un cuerpo de una chica, esos son los sueños más horribles que puedo tener, eso me hace pensar en que tal vez nunca voy a ser verdaderamente un chico, la psicóloga dice que tener ese tipo de sueños es normal, lo que decido pensar acerca de ellos ya es mi elección.

Pero a veces es imposible decidir que son simples sueños nada más y no una realidad.

Ben dice que antes él tenía sueños similares a los míos, pero que conforme las hormonas iban haciendo efecto en su cuerpo y comenzaba a verse con rasgos físicos más varoniles, esos sueños nefastos fueron disminuyendo, espero que conmigo pase lo mismo.

Y ahora se me suma una preocupación más, con esto que le paso a Emma no puedo pensar en contarle sobre mi transición, no quiero agregarle más problemas, quiero que esté tranquila y sé que esto la va a sacar mucho de onda, la veo tan intranquila con esto que lo último que quiero ahorita es perturbarla, pero siento que el tiempo se me está acabando a mi también.

Emma se empieza a mover y veo que ya está amaneciendo, no puedo creer que hayan pasado varias horas y que no pude dormir nada, ella comienza a despertarse.

-hola mi amor, ¿dormiste bien? –le pregunto

-¿sabes? Yo pensé que no iba a poder dormir nada, pero tenerte aquí conmigo me dio tanta paz –le sonrío, es una buena noticia saber que puedes transmitirle paz a alguien cuando internamente sos un total apocalipsis.

-creo que tienes que empezar a alistarte –ella se levanta –yo le voy a llamar a mi viejo porque seguramente debe de estar dormido y si le envío un mensaje no lo va a escuchar.

-ojala pudieras venir conmigo, estaría necesitando de tu valentía.

-tu también eres muy valiente –digo mientras marco el número de mi viejo para llamarlo, al tercer tono escucho que contesta –ya –le digo –estaba esperando la llamada, estoy ahí en cinco minutos –me contesta.

-pero vos sos más valiente, nunca te he visto tenerle miedo a algo –dice mientras prepara su ropa.

-.bueno, hay una gran diferencia entre tener miedo realmente y mostrarlo, uno puede estar muerto de miedo y no querer mostrárselo a los demás, porque dicen que el miedo es signo de debilidad. Pocas personas quieren mostrarse débiles ante el mundo –digo mientras me pongo los zapatos.

-¿viste?, yo me mostraría toda miedosa, no quiero ser débil –me acerco a ella, y pongo mis manos sobre sus hombros.

-no eres débil, no pienses que lo eres, ese es el primer paso para perder, piensa lo que te hace fuerte, eso sé que te ayudara mucho –sonrío.

-entonces pensaré mucho en ti, tú eres quien me hace fuerte –me devuelve la sonrisa.

-piensa mucho en mí entonces –y la abrazo. –Ahora ve a haber que tu papá no ande por ahí, no me quiero saltar por la ventana  -reímos muy bajito. Emma sale de su habitación para checar que todo esté libre, cuando regresa me dice que su viejo aún no se despierta, salimos de su casa y nos despedimos.

-se valiente, sé que lo eres –digo, ella me da un beso en la mejilla.

-lo seré, te lo prometo –me dice antes de irme. 

Jugatela Por Mí  (JuaniXEmma)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora