q u i n c e

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Los jóvenes seguían sentados en el sillón de la sala y seguían hablando, Gwilym elevo su brazo para ver el reloj que se encontraba en su muñeca izquierda, el británico se giro para ver a la castaña y empezar hablar

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Los jóvenes seguían sentados en el sillón de la sala y seguían hablando, Gwilym elevo su brazo para ver el reloj que se encontraba en su muñeca izquierda, el británico se giro para ver a la castaña y empezar hablar.

—Inha, creo que es hora de que me vaya a mi casa.— la joven se levanto al mismo tiempo que lo hacia Gwilym.

—¿De que hablas Gwil? es muy tarde y esta oscuro, te puedes quedar aqui. Si quieres.—
Inha solo se encogió de hombros mientras soltaba una risa nerviosa y miraba a los ojos azules del británico para seguir hablando.  —Quiero decir ya son las 4:55 de la mañana y no creo que a Joe le moleste que tengas su automovil.—

Gwilym rió por lo que dijo Inha. —Bueno, si tu lo dices, creo que si me puedo quedar aqui.—

—No te preocupes, Joseph me la debe. Aparte es domingo mañana, y solo trabajo hasta noche. —

—Okay, claro nosotros también tenemos el día libre, a menos que me lleguen a marcar, ¿gustarías acompañarme?—

La joven se volteo algo sonrojada y contesto con un ligero <por supuesto que si.>

—Mm, ¿gustas tomar un baño? tengo ropa por aqui de Joe yo creo que si te queda, aunque eres un poco alto.—

—Si, eso suena muy bien. Gracias linda.— el joven miro a la chica e Inha podía asegurar que veía un ligero brillo en sus ojos.

—Esta bien, ven acompañame, te enseñare donde esta el baño.—

Después de que la joven le dio un pequeño "recorrido" le enseño donde se podía duchar mientras ella se aproximaba a su habitación para sacar algo de ropa para Gwilym. Inha decidió sacar una simple camisa negra y unos pantalones deportivos azul marino.

La italiana se acerco a tocar la puerta donde se encontraba Gwilym. Sabia que se seguía bañando porque todavía se escuchaba el agua de la regadera correr.

—Knock, knock, Gwil te traje ropa, la dejare aquí a fuera.—

—¡Gracias Inha!—

Aproximadamente 20 minutos después, Gwilym salio del baño y fue a la pequeña cocina del apartamento para ver a Inha quien se encontraba ya en pijamas y tomando un vaso de agua.

  —¿Todo bien?— la castaña le formulo al chico quien solo estaba de pie enfrente de ella.

  —Si, gracias linda.—  Gwilym ahora se encontraba sentado a lado de Inha quien le había ofrecido una silla. —Te das cuenta, de que no hemos dormido y ya van a ser las 6:00 de la mañana.— Empezaron a reír ya que justo después de que hablara el británico, Inha empezó a bostezar.

—Ja, si lo se, creo que lo mejor seria que vayamos a dormir de una vez. Vamos a mi habitación.—

—Oh, no, ¿de que hablas? Inha no te preocupes puedo dormir en el sillón, no hay problema.—

—¿Tu de que hablas Gwil? créeme no hay problema, solo si tu quieres. Aparte tengo que ser una buena anfitriona.— la chica volvió a agachar su mirada esperando respuesta de Gwilym.

—Esta bien, gracias Inha.— Lee se acerco a la joven y levanto la barbilla de esta para poder mirarla a los ojos.

—Ven, vamos a dormir.— Inha por inercia tomo la mano de Gwilym, este se sorprendió un poco pero claro, no la soltó.

Después de que Inha le diera unas almohadas al joven y acomodarse para ir a dormir, se encontraba de espaldas esta vez Gwilym hizo un gesto que ahora sorprendió a la italiana, se giro y abrazo a la joven para poder decirle buenas noches.

—Buenas noches a ti también Gwil o ¿debería decir buenos días?—



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you make me live  • Gwilym LeeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora