capítulo 1

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Estoy en mi recámara jugando play station con mis audífonos puestos pero claro la felicidad no es completa y veo a mi madre al frente de mi pantalla y no me deja ver el juego así que alzó la vista hasta toparme con sus ojos y ahí está esa mirada de préstame atención o estas castigado, así que con oda la pesades del mundo me arranco los audífonos.

- crees que es posible que tu padre y yo estemos empacando todo y tu aquí jugando.

- yo no soy el que se quiere mudar.

- será mejor que te acostumbres a la idea por que ya compramos la casa y nos estamos yendo así que guardas tu aparato y lo empacas o se queda aqui, tu decides.

Dicho esto se va y me deja solo bueno así es mi vida, mi nombre es fred soy un chico de 12 años, ya saben lo típico piel clara cabello oscuro y una estatura normal.

La discusión de hace rato fue por que mis queridos padres hicieron planes sin consultarme y ahora nos vamos a mudar al otro lado del país donde no conozco a nadie y tendré que ir a otra escuela no es genial.

Me toma solo dos horas terminar de empacar mis cosas y ponerlas todas en la cajuela del carro, ayudo a bajar algunas cosas y como en una hora mas ya estamos listos para irnos, el trayecto de aquí a nuestra nueva casa es como de seis harás más o menos.

Ya todo listo nos subimos al coche y el camión de mudanza va adelante si todo perfecto por esa perfección es que me coloco mis auriculares, pongo música y espero quedarme dormido pronto y no tardó en conseguirlo.

Cuando despierto me duele un poco el cuerpo y no hace falta preguntar el porque pues no dormí en la posición más cómoda del mundo, veo por la ventana y no hay nadie es de día el sol esta afuera pero no hay nadie parece como si todo esta abandonado pero supongo que solo son personas tranquilas y eso es bueno.

Cuando miro a mis padres se dan cuenta de que he despertado y comienzan hablarme.

- hola bello durmiente casi llegamos - dice mi madre pero no respondo y ella continúa - si tienes hambre compramos comida en el camino, comeremos cuando lleguemos.

- esta bien - la verdad es que no tengo tanta hambre.

No pasa mucho cuando nos detenemos frente a una casa algo escalofriante y solo pido que no sea esa casa osea no está mal pero parece una esas casas abandonadas y embrujadas de las películas.

- llegamos, vajen del auto - escucho decir a mi padre y no puedo replicar.

Vajamos y mi madre va a ver como esta poniendo todo la mudanza, mi padre va hablar con los dueños de cuanto es el pago y yo sigo al frente de la casa inspeccionando cada detalle.

- no entres a la casa - juro que casi me da un infarto cuando escucho esa voz tan cerca.

Volteo tan rápido que siento que me volví serpiente, veo una niña creo que no pasa de los 8 años, lleva una bata que le llega hasta los tobillos, esta despeinada, con ojeras y esta descalza, me la quedo viendo pero ella solo me mira directamente de una manera escalofriante es más creo que ni siquiera pestañea.

- que dijiste - me aventuro a decir.

- no entres a la casa o te arrepentirás.

- okey y tus padres.

- no entres a la casa.

Es lo único que está niña sabe decir enserio deseo que alguien aparezca en este momento y para mi suerte mi padre viene hacia acá.

- hijo que haces ahí, ayuda a tu madre a organizar las cosas - dice pero la verdad no entiendo, que no ve a la niña que esta al frente, para mi seria de muy mala educación dejarla solo ahí parada.

- padre que no ves la niña solo estaba hablando con ella - lo enfrentó pues esto me parece insólito.

- hijo de que niña estas hablando.

- pues de la que esta aquí... - me fijo y ya no hay nadie - juro que estaba aquí era una niña con una bata e iba descalza, papa te juro que estaba ahí.

- creo que la mudanza te está haciendo mal, vamos adentro y así comemos te parece?.

- okey pero me crees.

- solo creo que estas cansado.

Me resigno pues se que nadie me va a creer siendo sinceros ni yo mismo me creería pero yo no estoy alucinando algo aquí está mal muy mal.

Entramos a la casa, puedo oír como la puerta produce un rechinido que produce escalofríos y ahora que estoy mas cerca se puede ver la creciente de musgo en las paredes, dentro hay un candelabro que cuelga del techo la verdad es que no se ve mal pero también le da un toque mas aterrador a la casa.

- hijo adivina que - dice mi madre  con esa manía de tratarme como si fuera un bebé - puedes elegir la habitación que quieras y además de eso aceptaron tu traslado en la escuela que queda a unas cuadras y comenzarás mañana no te parece perfecto te dije que las cosas irían mejor.

- si... estoy tan feliz.

Dicho esto subo a la segunda planta y me adentro a la primera habitación que veo, no está mal es más me atrevo a decir que antes le pertenecía a un niño pues hay carteles de deportes como fútbol, basketball, etc.

Bajo las escaleras y comienzo a llevar mis cosas a mi nueva habitación cuando terminó estoy cansado y me dedico a tomar mi cena o lo que mis padres compraron de camino que no fue más que burritos y refrescos, la comida más saludable del mundo ¿no lo creen? definitivamente tengo los mejores padres del mundo, bueno algo es mejor que nada así que terminó de comer y me voy a mi habitación.

Una vez allí me pongo mi pijama que consiste en unos pantalones anchos de lana y una franela, me recuesto sobre mi cama y dejo que el sueño me consuma.

la casa de la muerte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora