Viernes 1 de Octubre, 4:00pm.
Aún sigo impactada por la noticia que recibí por parte de la señora Martínez.
Estos últimos días he estado pensando en qué hacer respecto a Megan, aún no sé si acercarme o dejar las cosas como están.Me encuentro en la cafetería, terminándo de arreglarme para salir, pues mi turno ha terminado. Una vez con todas mis cosas a la mano y cambiada, salgo del baño y me dirijo hacia la puerta; pero íba tan concentrada en mi celular que no me doy cuenta que alguien venía en mi misma dirección y choco con esta persona.
-¡Oye!, levanta la mirada y fíjate bien por dónde caminas.-dice un chico a mi costado izquierdo mientras se agacha a recoger su teléfono.
Un momento, esa voz se me hace algo familiar.
-¡Lo siento!-digo avergonzada-voy tan distraída que no te vi.
En cuanto el chico se levanta dejando ver su rostro, doy un pequeño salto de sorpresa.
Es él, no puedo creerlo.-¿Tom?
-¿Melanie?
-¿Qué haces aquí? Pensé que te habías ido a estudiar a Japón.-dije tartamudeando un poco, aún impactada por su presencia.
-Yo... regresé hace un par de meses, pues mi madre falleció.
-Oh, lo siento.
-No te preocupes-dijo el chico dando una sonrisa algo forzada-¿Te gustaría quedarte a tomar un café y platicar un poco?
-Me encantaría,pero mis padres me esperan, así que debo irme.-respondí algo nerviosa.
-Bien, pues... será en otra ocasión entonces, espero volver a verte pronto.
-Sí, igualmente.
-Bien, adiós Mel, que estés bien-agregó para luego ubicarse en una mesa.
"Mel", la forma en que pronunció esa palabra me detuvo el corazón unos cuantos segundos. Automáticamente todos aquellos viejos recuerdos volvieron a mí, cuando nuestras manos se entrelazaban y nuestras miradas se encontraban de una manera especial, el brillo en sus ojos cuando de su boca salía aquel "te amo, Mel, nunca te dejaré, lo prometo" cada abrazo, cada caricia, cada beso; casi pude sentirlos de nuevo. Tom me hizo mucho daño, pero aún así le extrañaba demasiado, extrañaba escuchar su voz, extrañaba ver la forma en que con sus manos, desordenaba su cabello al ponerse nervioso, la forma en que se formaba esa hermosa sonrisa entre sus maravillosos y adictivos labios, lo extrañaba.
Como me encantaría contarle a Megan de mi reciente encuentro con Tom, como me encantaría volver a escuchar su voz, reír, llorar de nuevo junto a ella, intercambiar pensamientos y compartir historias, contar anécdotas, son tantas cosas que me hubiera gustado hacer con Megs, el sólo pensar que ni siquiera logra recordarme, me hace sentir impotente y me provoca una profunda e inigualable tristeza , daría cualquier cosa para que ella recupere su memoria y vuelva a mi lado.
Viernes 1 de octubre, 7:00pm
Decido romper el silencio que inunda la habitación.
-Megan regresó.
-¡Eso es genial!-dice mi madre soltando la cuchara para mirarme-¿Cuándo?, ¿ya se vieron?
-No, yo... la vi el martes en la cafetería, me encontré con la señora Martínez y esta me invitó un café el mismo día-respondí con la mirada fija en el plato, algo inexpresiva.
-¿Y qué te ha dicho?
-Megan perdió la memoria gracias a un accidente- sentí como inmediatamente las lágrimas comenzaron a recorrer mis mejillas.
-Oh, cariño... yo... lo siento mucho, sé lo que significa Megan para ti.
-¿Y ya hablaste con ella?-agrega al fin mi padre luego de haber permanecido callado durante casi toda la cena.
-¿Con Megan?, no, no tiene sentido que hable con ella si no se acuerda de mí.
-Sí tiene sentido cariño, tal vez el verte y escucharte, le ayude a recordar, es tu mejor amiga, de algo debe servir.
-Pero la señora Martínez me ha dicho que no es posible que recupere su memoria.
-Tu padre tiene razón Mel, deberías intentarlo.
-Yo... no lo sé.
Viernes 1 de octubre, 11:00pm.
Sigo dando vueltas en la cama, pues no logro conciliar el sueño. Lo que me han dicho mis padres me ha puesto a pensar, tal vez sí debería hablarle, quiero recuperarla, pero no sé cómo deba acercarme a ella.
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Nunca me olvides.
DiversosAsí que la abracé, tan fuerte como pude e intentando no llorar, le dije: -Nunca me olvides, por favor.