CAPÍTULO 45

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-Alexia… ahora debo vendar tus ojos.
¿No entendía nada, vendar? ¿por qué?

- ¿porque? ¿Qué pasa?

-A un no perteneces a nuestro mundo, son las normas… por favor no te pongas pesada ¿de acuerdo?
-perdóname tienes razón. - reglas? ¿No se supone que él estaba lleno de poder y seguía reglas? Malditas reglas aparecen en todo. - pensaba Alexia.

Él se acercó y en ningún momento aparto la mirada de sus ojos, puso sus manos detrás de su nuca amarrando el pañuelo que le apagarían la visión súbitamente tomo sus bazos para guiarle. De pronto se detuvo, le sujeto por los hombros y se acercó a su oído derecho en el cual dejo un rastro de palabras incomprendidas para la joven, sintió como su cuerpo era arrastrado a algo que no podía explicar, un montón de sensaciones fueron las que se apoderaron de su cuerpo hasta que sintió que todo cesó.
Cuando el le quito la venda, no estaban en aquel lugar del principio, no veía ese gran árbol, empezó a temer cuando entendió absolutamente todo.

- ¿Q-que, E-el C-cementerio? ¿Esto es una broma no? Por favor marchémonos, si mi abuelo se entera que vine al cementerio me va a matar. - tomaba sus manos para que el la siguiera fuera de ese lugar, pero el cuerpo de su acompañante se encontraba estático y ella le miró.

-Tranquila… solo quiero que veas nuestra ceremonia. - le brindo una sonrisa descarada y llena de demanda, la cual solo le daba a entender que el no iba a irse por ende ella se quedaba.

Pronto el pánico se hizo presencia, no, no y no ella no podía estar ahí, su abuelo le había contado, no quería ya no quería estar ahí, ya quería que el viaje terminara, solo quería volver a su cama y dormir tranquila ¿ porque le pasaban estas cosas? .

-P-por por favor, es tarde.- insistió.
-
-Te prometo que lo que veras aquí va a gustarte, vas a ayudar con ello a tu familia, vas a ser libre, serás lo que quieras ser, tendrás lo que quieras tener… ¿aun quieres irte?

Él sabia como manipular a la persona a su lado, él sabía que su punto débil era su familia, veía en sus ojos que ella era capaz de todo por ellos, y solo podía pensar en cual patética era ella aferrándose a otras personas, en vez de aferrarse a ella misma.

-Te vas o te quedaras? - volvió a decir ya que la chica estaba consumida por sus pensamientos.

-S-si, quiero que mi familia no tenga sufrimientos… no más, y soy consiente que el sufrimiento para ellos soy yo, así que quiero cambiar todo eso. - jugaba con sus dedos mientras miraba al suelo mostrando cierta angustia, por un momento se giró y contemplo el camino a sus espaldas. Ella sabía que no había vuelta atrás.

Solo pudo ver lo decidida que estaba su compañera, en serio amaba a su familia, esa pequeña ovejita indefensa era capaz de convertirse en la peor de las bestias si de proteger a su familia se trataba, el solo podía pensar una cosa…. Patético.

-puedes desistir ahora si eso es lo que deseas, no estas comprometida a hacerlo pero déjame decirte que tu hermanito… el..
El sabía como manipularla y eso haría, ella estaría a su merced hasta que el lograra su propósito.

-Que le pasa a mi hermano??? Contesta!!!!.- estaba alterada, en sus ojos el miedo le invadió, de repente estaba ansiosa.- Por favor dime que sucede con mi hermano.

-podría morir.

Y eso basto para que perdiera la cabeza.

El demonio que vive dentro de mi.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora