Dave nos ofreció pasar la noche en su choza, puesto que el dinero no era infinito y lo necesitaríamos más adelante, debido a eso Loy agradeció al hombre que nos rentaba la anterior choza y la dejamos, decidimos partir a la mañana siguiente.Como fue costumbre, Loy platicó conmigo hasta que caí dormida aunque eso no duró mucho, en un segundo me levanté de golpe y mis oídos se encontraban aturdidos, solo observaba como todo alrededor mío ardía en llamas y Loy me miraba con ojos de desesperación mientras me gritaba algo, sin embargo no podía moverse porque había un pedazo de madera sobre su pierna la cual comenzaba a incendiarse rápidamente, de manera sincera puedo asegurarles que estaba totalmente aturdida y de un segundo a otro solo vi como Loy se desmallaba, estaba asustada, el cuerpo no me reaccionaba, y comencé a escuchar un zumbido dentro de mi cabeza, pude ver como Dave y Richard unían fuerzas y levantaban el tablón de madera, Richard tomo en sus brazos a Loy y lo llevó fuera del lugar, me desmaye unos segundos pero después sentí calidez y un poco de agua cayendo en mi frente, abrí los ojos y vi a Dave, estaba llorando mientras corría fuera del lugar, iba cargándome, me miró, yo lo miré y le dedique un suave sonrisa, podía sentir los latidos de su corazón agitados y lo menos que podía hacer era intentar calmarlo, después de todo su hogar blandía en llamas, no había vuelta atrás, escuché un gatillo de arma disparándose y vi como el rostro de Dave se comprimía, mientras el gritaba con una gran intensidad, chorros de agua brotaron de sus lindos ojos color gris, miré hacía un lado y vi como un líquido rojo ladrillo desparramaba de una de las piernas de Dave, miré nuevamente su rostro y aunque notaba un inmenso dolor en sus delicadas facciones también vi determinación y de un segundo a otro ya estábamos dentro del coche, Richard manejaba con gran desesperación, Loy estaba recobrándose, Dave lloraba mientras apretaba fuertemente la herida, y yo me apagué por completo.
Abrí los ojos en un microsegundo, era de día, mi respiración, rápida y constante, mire de un lado a otro, estaba aún dentro del coche, a mi lado había un charco de sangre medianamente seco, pero nada más, decidí levantarme y abrir la puerta, observe que nos encontrábamos en un bosque a un lado de un río cristalino, a las orillas de este pude ver a Loy preparando alguna curación extraña, Dave tirado en el piso totalmente espantado, no vi a Richard por ningún lado hasta que noté una silueta pasando de manera apresurada a mi lado, era él, de pronto Loy se acercó a Dave y le susurró algo, Dave apretó los puños mientras Loy vertía algo sobre su herida, no pudo más y se soltó a gritar, corrí hacia él, tome su mano, me miró y prosiguió gritando.
"Listo, con esto te sentirás mucho mejor, tienes suerte de que la bala no te haya penetrado, únicamente te rozó, pero verás que con esto pronto estarás recuperado, mi madre me enseñó como curar heridas de bala cuando mi hermano se lastimó accidentalmente practicando con un rifle"- Loy exclamó muy orgulloso de sus dotes como curandero y prosiguió-"¡Sami!, creí que no despertarías, me siento muy feliz de verte aquí con nosotros, estamos en un bosque, un poco alejado de la zona de paz, pero por ahora es un lugar seguro mientras nos recuperamos y avanzamos"- Se acercó a mí y me abrazó- "Creí que no despertarías".
Pasamos unas cuantas noches en este lugar, no se precisar cuántas en realidad, solo sé que cada noche no pude dormir bien, siempre esperaba un ataque enemigo, no me podría perdonar dejar morir a Loy, o a Dave o incluso a Richard, ellos habían salvado mi vida en cuantiosas ocasiones, pero las noches en las que pude descansar mi sueños precisaban el momento en el que Dave corría y le disparaban, llevaba su gorra pero el cabello que salía de ella volaba con el aire y se humedecía un poco con cada lágrima que salía disparada de esa alberca que se llenaba en los cristales por los que los humanos miran, se veía tan decidido a vivir, tan decidido a permitirme pasar un día más en este mundo, que simplemente al pensar en ello una sonrisa no se desvanecía de mi rostro.
Richard nos levantaba cada mañana con un desayuno nuevo que se sacaba de la manga, y comíamos los cuatro juntos, lo disfruté tanto, me ayudaba a recordar que aunque mi familia tal vez no se encontraba con vida, había encontrado una nueva con quienes podía gastar bromas, padecer tristezas y compartir sueños, jamás sería como mi familia, pero al menos me acompañaban y me querían, nos queríamos todos.
Sin verlo, comenzamos a pasar meses en ese bosque, al que tal vez ya llamaba "hogar", todo fue tan rápido, nos organizamos perfectamente las tareas:
Richard se encargaba de la leña y de cazar animales para el alimento, Loy cuidaba los alrededores y formulaba un plan maestro para llegar a la zona de paz, también construía herramientas que nos servirían posteriormente, Dave y yo nos encargábamos de recolectar frutos del bosque y agua, debido a que éramos de la misma edad pasábamos la mayor parte del tiempo juntos y en determinado momento ya nos veíamos como grandes confidentes, algo que siempre me causó intriga fue que en ningún instante se quitaba su gorra, ni si quiera para dormir, y un día mientras jugábamos en el bosque intenté quitársela, me empujó con fuerza y me gritó, me espanté bastante, pero él se dio cuenta de lo que acababa de hacer y corrió hacía mí, me levantó y me dio un abrazo - "Perdón"- dijo él- "no era mi intención, simplemente esta gorra, guarda demasiados secretos, por favor no me la retires, lo lamento en verdad te quiero mucho", le devolví el abrazo y caminamos hacia el río.
Platicamos un buen rato, contamos anécdotas, y nos reímos, pero en mi cabeza aún existía curiosidad, sin embargo tan rápido pasó el tiempo que ya estábamos frente al río y Loy nos tenía noticias.
-"Chicos, sé que llevamos ya varios meses varados aquí, lo lamento mucho en verdad pero estoy esperando al momento preciso, acérquense"- en eso desplegó su mapa y lo proyectó en modo tridimensional- "¿Observan las cruces en el mapa?, son los pueblos que han caído, todos son pueblos cercanos a la zona de paz por lo que en este instante están custodiados por miles de soldados, al igual que sus habitantes están siendo torturados, no es factible que nos acerquemos en los próximos días"- Richard interrumpió y le preguntó con desesperación a Loy que en ese caso cómo es que llegaríamos en algún momento a la zona de paz- "Simple"- respondió Loy- "La clave es la paciencia mi buen Richard, ¿Alcanzas a ver esos símbolos de admiración?, lo que significan es que esos pueblos han sido abandonados por las fuerzas armadas, después de un tiempo comenzarán a despejar las zonas en cuanto ya no tengan a quienes contener, como observarán hay un pueblo a las orillas de la zona de paz que tiene una población de tan solo 57 habitantes, la he estado monitoreando y cuando llegamos aquí era una población de 417 habitantes, eso quiere decir que el próximo pueblo en ser liberado es este mismo, solo queda esperar y estaremos a salvo pronto, como te prometí Sami", en esos momentos entre todos nosotros estalló una euforia impresionante, todos estaban muy contentos y había algo que no se sentía desde hace tiempo, un poco de Fe y esperanza.
Y así pasaban meses, cumplí 14 años antes de lo que esperaba, me celebraron con mi carne favorita, el venado, nadamos en el río y prendimos una fogata en la noche, donde todos contábamos nuestras vidas antes de este desastre, me enteré de que Loy era como mi hermano Zach, siempre en sus cosas, jamás interesado, pero tuvo que madurar, Richard era un leñador, solitario, su esposa había muerto en un incendio por lo que decidió exiliarse al bosque y comenzó a impartir sus servicios haciendo algo que lo liberaba de toda pena, cortar madera, yo les conté lo que ya les mencioné a ustedes anteriormente y Dave nos contó que desde los 9 años tuvo que apañárselas para mantenerse él solo, en su cabaña, sin nadie alrededor, me fascinó como cada detalle que contaba sonaba como una historia de fantasía, simplemente el hecho de escucharlo narrar era absolutamente encantador, me di cuenta de que mi corazón latía muy fuertemente cada vez que se acercaba a mi o escuchaba su voz, eran como fuegos artificiales dentro de mi propio ser, y sentía una inmensa felicidad.
Después de eso pensamos en que querríamos hacer cuando toda esta pesadilla terminara, Loy dijo que querría reencontrarse con su padre y que si yo estaba de acuerdo le gustaría que viviera con ellos dos y que fuera como su hermana menor, Richard dijo que quería volver a talar árboles y tener una gran industria, pero de muebles y todo para el hogar, se veía como un gran empresario, Dave dijo que se quería deshacer de su gorra de una vez por todas, cada uno de nosotros le cuestionamos el porqué de mantenerlo aún, y simplemente nos dijo que no era el momento, llegó mi turno y en mi mente solo podía pensar en que quería ser hermana de Loy pero sobre todo quería confesarle mis sentimientos a Dave, pero lo único que dije fue que mi gran sueño era ser escritora y que narraría cada una de nuestras travesías y que ninguno quedaría en el olvido, entonces todos chocamos unas tazas de té natural que bebíamos y gritamos: "¡Prost!"
Y que venga un día más.....
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A mi chica de la Luna: Omne initium habet finem
Genç KurguSam es una niña judía de 13 años que tiene una vida común y corriente hasta que una noche monstruos de ojos rojos llegan a invadir la paz que hay en su vida, su familia es destruida a causa de estos y queda sola contra el mundo hasta que Loy, un chi...