Son dos personas que se conocen por chat pero una de ella guarda un secreto que esconde bajo su ropa.
Esta historia es una adaptación autorizada por la verdadera autora ;ReaperSutcliff.
Joel:pasiva
Chris: activo
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Las distintas reacciones de los Velez fueron épicas. Alice abrió los ojos y la boca tanto que parecía que los globos oculares fueran a salírsele de sus cuencas y que las comisuras de sus labios fueran a desgarrarse. El rostro de Jenny sólo se quedó de piedra y abrió un poco los ojos. Y Leonardo se quedó callado por unos momentos antes de deshacerse en carcajadas.
Joel tragó en seco y se mordió el interior de la mejilla para no llorar allí mismo. Sin decir nada, dio media vuelta y se fue caminando, buscando algún lugar para esconderse de todos y llorar en paz.
-Mamá, papá, Alice—- nombro Christopher nuevamente, intentando llamar la atención de su familia.
-Eso es genial-—murmuró la chica sin cerrar su enorme bocota.
-Eh-— murmuro—- ¿Por qué se ha ido? No es como si no fuéramos a sorprendernos un poquito con la bomba que acaba de soltarnos.
-En realidad ustedes lo tomaron mejor que yo—- hablo el castaño—-, me desmayé por unos minutos cuando me lo dijo.
Jenny y Alice salieron de sus pequeños trances.
-¿A dónde se ha ido?-— preguntó la señora Velez.
-No lo sé, sólo ha caminado y no vi hacia donde se dirigía-— dijo el tatuado.
-¡Christopher!—- regañó su hermana-— Esta casa es enorme y Joel sólo ha estado en esta pequeña parte del jardín, nunca ha la conocido entera ¡podríamos tener que buscarlo por horas antes de tener señales de él!
-Y sólo queda una hora y media para que sea Navidad-— apuntó el señor Velez.
-Mierda, tenemos que encontrarlo-— Christopher llevó sus manos a su liso cabello y tiró de ellos, intentando bajar la ansiedad que le traía el pensamiento de que su minino se perdiera en la casa de sus padres.
-Cuida tu vocabulario, muchachito—- regaño Jenny, aunque no parecía realmente molesta—-. Igual, tienes razón, hay que encontrarlo pronto.
-¿Tiene su móvil encima?-— preguntó la chica rubia.
-No lo sé, intentaré llamarlo.
El chico Velez sacó su móvil y llamó al de su novio. Al sentir una vibración en su bolsillo, la pequeña esperanza de encontrarlo así se esfumó. Cortó la llamada.
-Olvidé que me dio el suyo en el viaje para que no se le cayera al inclinarse para vomitar-— dijo.
-En ese caso, deberemos buscarlo nosotros mismos-—propuso Leonardo
-Será mejor si nos separamos, dos buscarán en la casa y dos en el jardín-— sugirió Alice.
-Y los primeros en encontrarle llaman a los otros-— aportó Jenny.
-Entonces nos reencontramos aquí-— finalizó Christopher
-Así es como se planifica en familia-— bromeó la chica-—. Bien, mamá y yo buscaremos en la casa, y papá y Christopher buscarán en el jardín.