Son dos personas que se conocen por chat pero una de ella guarda un secreto que esconde bajo su ropa.
Esta historia es una adaptación autorizada por la verdadera autora ;ReaperSutcliff.
Joel:pasiva
Chris: activo
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Luego de que Christopher tranquilizara a Joel, el hombre-gato había pedido que volvieran a entrar las visitas; después de todo, el horario para visitas era hasta las ocho y faltaba sólo media hora para eso.
El ojimiel había quedado totalmente prendado de la ternura de Aliyah, y a la niña le habían encantado las orejas peludas y suaves del mayor; tanto así que Joel lo había dejado sentarse en su camilla y acariciarlas. Un leve ronroneo había hecho de fondo para las conversaciones en aquella habitación.
A las ocho menos diez, Jenny, Leonardo y Alice se habían ido; dejando a los cuatro hombres jóvenes con la pequeña niña en la habitación del hospital.
-Uh... Richard , Zabdiel , ¿puedo hablarles un momento... afuera?-- preguntó el castaño.
-Claro--acepto el rubio.
-Vamos--concordó el moreno; los tres se levantaron del sofá y se fueron , no sin antes de que Christopher le dijese a Joel "Vuelvo en unos minutos".
El castaño se veía nervioso y algo perdido cuando ya estaban fuera.
-Bueno...--suspiró--necesito que me aconsejen en algo.
-Seguro-- Richard sonrió amablemente.
-¿Qué sucede?-- preguntó Zabdiel .
-Pues, verán...
Que creen que dirá Christopher a los chicos? Sera que le propondra otra noche de cuarteto? Jaja na!! Es broma.
💕💕💕
-Bueno, parece que somos sólo tú y yo, Aliyah-- dijo el ojimiel.
-Mhm...-- murmuro la pequeña sin prestarle mucha atención a las palabras del mayor, concentrada en la hoja de papel y los lápices de colores que una enfermera le había dado en la sala de espera.
El rizado notó lo que interpretó como falta de interés en la niña, así que solamente se dedicó a jugar a enrollar y desenrrollar su cola en sus brazos y piernas.
-¡Mira, Joy!--la pequeña pelinegra le extendió la hoja de papel con un dibujo, y Joel tomó para verla.
En el dibujo estaba él representado con una gran sonrisa en el rostro, sus orejas estaban algo exageradas, como en una caricatura, y a su lado estaba Aliyah, con un globo de diálogo que decía "¡ Te qiero !" con una caligrafía algo desastrosa. Aún con los errores ortográficos y la letra torpemente dibujada, la encontró adorable; y sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas de felicidad, abrazó a la niña con suavidad, para no reabrir los puntos en su vientre.
-Gracias, Aliyah-- dijo, parpadeando para que las lágrimas se fueran--. Yo también te quiero.
Pasaron abrazados varios minutos, en los cuales Aliyah se dedicó a seguir acariciando las atrayentes orejas del rizado, mientras éste le hacía pequeños círculos en la espalda. El sonido de una cámara los sacó de su ensoñación. Joel volteó, para encontrarse con Christopher sosteniendo su iPhone en el aire.