Tommy era un niño solo, jamas se junto con un niño o niña, con 8 años de edad se sentaba en el suelo a dibujar, imaginar o jugar con sus muñecos. Todos se reían de el y se alejaban. Su padre había muerto siendo militar en la dictadura y su madre era ama contadora. Tomas tenia cabello dorado (con Risos pequeños al final), sus ojos color miel y su piel era clara con las mejillas sonrojadas.
La mayor parte de las veces inventaba amigos imaginarios, de muchos colores y alegres, con cabellos alocados y divertidos, mientras que su madre (Anna) no sabía que hacer para encontrarle amigos verdaderos. Pero lo que paso aquella vez, le cambio la vida.
Volvió del colegio lleno de moretones (volvieron a molestarlo), su mamá se angustio demasiado, era el colmo, así que supuso que lo mejor seria enviar a su hijo a un psicólogo, para que lo ayude a superar sus problemas. Tomas cerro la puerta de su habitación de un golpe, dejando un silencio inquietante.-Jamas voy a tener un compañero! Todo es una basura!- gritaba mientras pateaba sus libros y juguetes- No tengo a nadie! Quisiera un amigo ya!
Se hecho en su cama y sollozo por unos 2 minutos, hasta que un ruido lo distrajo, unas uñas que rasgaban la madera de su cama, sintió un escalofrío que subía de sus pies a su nuca; se sentó en la cama y encendió el pequeño velador de su mesa nocturna, y fue ahí cuando lo vio, aquella figura delgada, con grandes ojos amarillentos, sin pupilas, solo ese color brillante.
-Yo estoy igual de solo que tu, pequeño- la silueta soltó la frase con una voz seca, como si nunca en su existencia hubiera emitido un sonido.
El niño, espantado, tartamudeo un poco, preguntándole quien era y de donde venía, nada mal para empezar una conversación, pero este, no quería dar mucha información.
-Mis ex-amigos me llamaban Jimmy, y quiero que seas mi amigo...-de su boca salieron unos colmillos afilados, largos y descuidados, formando una sonrisa perfectamente arqueada.
-Bueno...puedes ser mi amigo si lo deseas-Tommy sonrió inocentemente- si te gusta dormir debajo de mi cama no tengo problema en que te quedes allí, mientras tanto, puedo presentarte a mis otros amigos!
Jimmy sabia que Tomas estaba muy solo, tan solo ver como ese niño señalaba a la nada (sus amigos imaginarios) le apenaba, pero no quería salir de su postura, el tenía asuntos pendientes que resolver, y no iba a dejarse llevar por la ternura.
Antes de la hora de dormir, Tommy le aclaro una cosa a su nuevo amigo, su horario de clase eran muy largos, y no se podrían ver muy seguido.
-Descuida Tom, si puedo llamarte así, iré a la escuela contigo, cuando menos te lo esperes estaré allí contigo, acompañándote, ahora, buenas noches.
-Buenas noches Jim... -risitas-
Apagó la luz.
-
-
-Eran las 9 a.m, y Tommy estaba listo para salir, pero se sintió extrañado de que Jimmy no lo acompañara en el camino, no le dio mucha importancia. Tomó su autobús que se dirigía a su escuela, cuando llegó, se sentó al costado del aula, los bancos que dan contra la ventana, el típico asiento de los distraídos; la clase fue bastante aburrida, las matemáticas no eran su fuerte, y el dibujo era lo único que lo mantenía despierto, así que con delicadeza, dibujo a Jimmy, sin olvidarse ningún detalle, iba a ser un regalo para el. El golpe del borrador lo hizo mirar asustado a la pizarra, para encontrarse con la mirada asesina (y casi demoníaca) de la profesora, quien estaba enfurecida, creyendo que el niño la había dibujado a ella como un ser maligno (quien no dibujo a su profe así alguna vez?)
-Meenchester, pase al frente y dígame cual de estos resultados de las expresiones algebraicas es correcto.
-No quiero...-respondió el niño mirando el suelo, avergonzado-
-Entonces entrégueme ese garabato que hizo ahí y su cuaderno de comunicados, tiene 3 llamados de atención, al 4, ya sera amonestado!
Tommy fue demasiado fuerte como para no llorar, mordió su labio y no dejo que ni una lágrima caiga, pues, los chicos que se sentaban al fondo del aula, comenzaron a hacer chistes pesados y risotadas burlonas. Le dio todo a la maestra y vio como ella lo guardaba en su bolso con su agenda, sin nada mas que hacer, giro su cabeza hacia la ventana, mirando a lo lejos y en el patio de juegos, en un columpio, vio a un adolescente de unos 17 o 18 años meciéndose despacio, delgado, ojos claros que brillaban como oro, y esa sonrisa alargada, movió su escuálida mano saludando al pequeño, el cual sonrió reconociendo a su mejor amigo. A la hora del receso, corrió hacia el patio a buscar a ese joven, pero no lo encontró, solo una nota escita con una tinta extraña, que aun estaba mojada, decía: "No te preocupes por ella mi pequeño Tom, no dejes que ese ratón obeso te ponga en ridículo, yo me encargare de ella, disfruta tu vida". Tomas no logro entender mucho, pero supuso que el la asustaría para que no lo molestara mas, entonces comenzó a fantasear con que el dominaba el mundo con su secuaz malvado (Jimmy) que asustaba a cualquiera que lo molestase, lo normal en un niño de su edad.
Con el paso del tiempo, Tommy se encariño mucho con Jimmy, a tal punto que se lo presento a su madre, quien angustiada, no entendía porque no surtía efecto la psicóloga a la cual el iba, pero bueno, la psicóloga también estaba de los pelos al ver ese pobre niño tan adicto a "la nada". Tom con Jim se divertían mucho juntos, lo que mas le fascinaba a Tomas era cuando Jimmy le mostraba su poder de ver el pasado, el niño aprendió mucho de historia, también le sirvió para la escuela, pero un día, en una fecha exacta, la sombra no se hizo ver por su fiel compañero. Esto lo preocupo demasiado, desesperado le preguntaba a su madre a donde había ido.
Un día, Tom se quedo en el sofá una tarde de un sábado, mientras cambiaba de canal sin encontrar nada interesante en la TV, se quedo paralizado cuando vio en el canal de noticias, que hallaron los cuerpos sin vida de unos niños que estaban desaparecidos de hace una semana, la pantalla mostró las fotos de los chicos, eran los que molestaban a Tommy. Enseguida corrió a su habitación a buscar a su supuesto amigo, que ahora era un asesino, para encontrarse con un espectáculo morboso y aterrador.Los intestinos de su maestra colgaban de las ventanas, partes de su cuerpo desparramadas por todo el sector, y cuando levanto la vista, vio a la criatura sacudiendo la cabeza de la mujer como una maraca.
-Jajaja!! -rió descontrolado aquel monstruo- Extrañaba sentirme así!
- Que crees que estas haciendo?! - grito el chico asustado y llorando- Eres una bestia! Fuera de mi casa ahora! -le arrojo varios juguetes y demás objetos que tenia a mano-¡Tu no eres mi amigo!
Esas palabras hicieron que Jimmy se enfureciera, ya no sentía piedad por el.
-Después de todo lo que hice por ti... Así me lo agradeces?...- se quedo sentado en la cama de Tommy unos segundos y volvió su mirada fría hacia el niño- Ya no puedo confiar en nadie...
Toda la habitación se lleno de una gran oscuridad, unas sombras con forma de mano atraparon al pequeño. Desde abajo, en el comedor de la casa, la madre escucho un grito desesperado y subió corriendo las escaleras hasta la recamara de donde provenía el sonido; al abrirla solo vio a Tommy frente a la pared, con la mirada perdida, pálido, parecía un cadáver. Asustada, la madre lo tomo del hombro suavemente y le pregunto:
-Tommy, ¿te sientes bien?
-Si madre...-dijo el niño volteando la cabeza hacia ella- solo tuve una discusión con mi "amigo"...La mujer quedo atónita, pues la mirada de la criatura estaba vacía, sin vida, y haciendo una espeluznante sonrisa de oreja a oreja. Sin saber que hacer, decidió invitar a su hijo a cenar, éste asintió en silencio. Antes de que pudiera salir de la habitación, le pregunto a su madre una cosa, antes de que la mujer siquiera pueda responder:
-Anna ¿Quieres ser mi amiga? -una voz endemoniada salió de la boca del niño.
-Nadie supo que pasó en esa casa, tampoco se vio a ningún integrante de la familia. Los vecinos cuentan que por las mañanas, apenas sale el sol, se logra divisar la silueta de un niño por la ventana, sin emitir sonido o movimiento. Hasta ahora no se han visto personas que se atrevan a entrar al sitio, sólo los carteros que dejan la correspondencia o el periódico, mientras que el césped crece sin parar y el tiempo arruina esa casa. Dios sabrá que fue de esa familia que una vez, había sido feliz.-
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Sé mi amigo.
FanfictionEsta es una creepypasta inventada por mi misma, ganadora del 3er premio en un concurso de literatura de Rio Negro(Argentina)