Capítulo 10: Una auténtica revolución.

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Por fin llego a la calle donde se encuentra Johnson's. Debía de haber estado allí hace unos cinco minutos, y aún me faltan unos dos para llegar. Allan y las chicas no suelen tenerlo mucho en cuenta ya que me conocen y saben que soy un poco impuntual, pero me exigen mucho y se lo agradezco, me están ayudando.

Cuando llegamos, mi madre aparca cerca porque tiene que comprar por allí. Nos bajamos del coche y andamos juntas calle arriba hasta llegar a la puerta de Johnson's. Tras decirle adiós a mi madre, estoy apunto de poner el pie derecho en el escalón de la entrada cuando alguien me agarra del brazo. Me giro y veo que mi madre está agarrándome. Por la situación y su expresión, sé que quiere que hablemos.

—Mamá, me encantaría quedarme a charlar contigo pero es que me esperan y ya voy demasiado tarde. Allan me cortará el cuello algún día de éstos. Si quieres hablamos en el coche después a la vuelta o durante la cena. Sabemos que nunca tengo problema en hablar contigo.

—Sí, está bien. La verdad es que sí, quiero hablar contigo. Pero en realidad, me gustaría entrar ahí, conocer a Allan y escuchaos cantar.

¿Escucharme cantar? ¿Qué? No sé si estoy preparada para esto. Su opinión es una de las más importantes después de la mía y ¿si es una crítica destructiva? ¿Qué haré? Si mi madre no me da su visto bueno, sé que me hundiré. Tengo miedo a no ser aceptada por mi propia familia en esto y ya tengo en contra a mi padre, no puedo crear más fronteras.

"Anne, nunca te pares por nada ni por nadie. Hay que seguir caminando."

—¡Por supuesto! Vamos. —Le invito a entrar y la dejo pasar primero.

Entramos y observo que no cesa de mirar a todos lados, inspeccionando el lugar y estudiando cada detalle.

—Hey, Stacy. —Saludo a la secretaria de Allan. Es muy simpática.

—Hola, Anne. ¿Esta es tu madre? Encantada, soy Stacy. —Alarga el brazo para saludarla.

—Encantada de conocerte —mi madre estrecha su mano—, me llamo Samantha. Bueno —se dirije a mí—, ¿tú no tenías prisa?

—Sí... Eh... ¡Nos vemos más tarde, Stacy!

—Adiós, cariño. —Se despide amablemente como siempre.— Adiós, Samantha.

—Adiós, Stacy, ha sido un placer conocerte.

Seguimos hacia delante por el pasillo, hasta llegar al estudio dónde están las chicas y Allan. Abro la puerta y poso mi dedo índice en mis labios indicándole a mi madre que guarde silencio, ella asiente.

La voz de Ruth inunda toda la sala, se le une Gemma y más tarde Lucy. Me giro y veo a mi madre inmóvil observando casi sin parpadear a mis tres amigas. Está asombrada.

Mi madre y yo aplaudimos cuando terminan y los cuatro se giran hacia nosotras.

—Allan, ésta es mi madre, quería conocerte y escucharnos un rato. —Les presento cerrando la puerta.

Escucho a Allan y a mi madre hablar y los ignoro, me reúno con las Red Shoes.

—¿Nos escuchásteis en la radio? —Pregunto emocionada.

—Sí, no me puedo creer que lleguemos a esto. —Dice Gemma con una sonrisa de oreja a oreja.

—¿Y sabéis que dijo el locutor de la radio? —Sacuden la cabeza.— "Y ahora os dejamos con un grupito que acaba de nacer, pero que ya se ha convertido en toda una revolución en toda Inglaterra: ¡Red Shoes!"

Las chicas empiezan a gritar y chillar y nos abrazamos.

—¡¡¡¡¡Estamos revolucionando Inglaterra!!!!! —Grita Lucy.— ¡¡¡¡¡Lo hemos conseguido!!!!!

El Susurro de AnneDonde viven las historias. Descúbrelo ahora