Segundo sueño

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Eran las instalaciones de un colegio. Yo caminaba a través del lugar mientras observaba como el cielo tomaba tonos ocres despidiéndose del sol. Era quizás eso de las seis de la tarde, incluso el viento nocturno podía comenzar a sentirse levemente. Me estremecí tras sentir una ráfaga de viento golpear mi piel.

Me distraje observando como los pájaros volaban a sus nidos en las copas de los árboles, decenas de pájaros cantaban y buscaban el refugio de sus hogares, esas escenas siempre me habían parecido conmovedoras.

Sin embargo el coro del cantar avícola fue opacado por un escalofriante grito proveniente de una de las canchas de baloncesto.

Caminé aprisa guiándome por los quejidos que habían continuado después del grito, cuando estuve cerca pude escuchar voces masculinas.

— Que maricón, Baekhyun. Se hombrecito y aguanta pedazo de estiércol. —  dijo uno de los jóvenes que rodeaban a un debilitado castaño tendido en el suelo.

— Dale otra lección al maldito, por su culpa estamos suspendidos. — se unió un segundo incitando al que parecía ser era el reparte golpes del grupo.

— Por favor, paren ya. — suplicó jadeante el castaño.

— ¡Cierra la boca! — grito el primero mientras le dejaba ir una bofetada.

El castaño tenía un labio reventado, el uniforme rasgado y manchado con tierra, su rostro estaba manchado con lodo y mojado con gotas de sudor. Lucía cansado y sin fuerzas. Una imagen muy dolorosa.

Fue aún más impactante cuando el castaño fue azotado por una lluvia de patadas y su suplicante mirada se chocó con la mía. Era como verme a mi mismo siendo maltratado por un grupo de imbéciles. Quería meterme, quería defenderlo pero mis piernas se congelaron, se entumecieron, se volvieron como rocas, ni siquiera me podía mover.

Comido por la impotencia y ahogado por la angustia comencé a gritar que lo dejarán en paz, pero era como si yo no existía, no me escuchaban. Sin embargo se detuvieron cuando un joven entró en la escena.

Un chico alto, blanco y de ojos grandes. Su rostro era conocido.

— Ya déjenlo. — dijo acercándose al grupo de malparidos.

— Pero Chanyeol…— intentó reclamar uno pero fue callado con una filosa mirada.

— Dije que lo dejen.
Se apartaron de Baekhyun y con una reverencia hacia el mas alto se retiraron del lugar.

— ¿Aprendiste a lección o No? — preguntó Chanyeol. El otro sólo asintió. — Deja de causarnos problemas Baekhyun, te estás convirtiendo en una patada en el trasero.

— ¿Por qué eres así? — preguntó Baekhyun al borde del llanto. — No te he hecho nada.

— Claro que haz hecho algo… — el alto se agachó y observó fijamente a Baekhyun. — estorbar— concluyó para luego levantarse. — Lárgate de aquí y ni se te ocurra abrir la boca en tu casa. —

Con esas palabras se retiró dejando al castaño ahogándose en un silencioso llanto.

Unidos por el Destino, Separados por el Tiempo.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora