Capitulo 1 Felicidades Mama

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Me desperté con alegría y energía. Hoy es veintiuno de enero de 2019, y mi madre cumple cincuenta y siete años. En Navidad ya le habíamos regalado un viaje a Australia —ella insistió en que no quería más regalos—, pero es mi madre. Ha hecho tanto por mí que se merece, aunque sea, un pequeño detalle.

Ella me apoyó muchísimo durante todo lo que viví con Cody.

Cody… mi exnovio. Me maltrató durante tres años. Me enamoré de él a los pocos días de conocerlo. Empezamos a salir, y al principio todo parecía perfecto. Era bonito, dulce, atento. Pero solo fue así al principio. Pronto comenzaron los insultos, el alcohol, los desprecios. Me humillaba, me dejaba en ridículo delante de sus amigos… y de los míos. Lo más duro vino después: los golpes.

Tardé mucho en romper con él. Le quería, pero ya no era feliz. Cuando finalmente tuve el valor de dejarle, intentó separarme de mis amigos. No lo consiguió, pero me estaba haciendo la vida imposible. Fue entonces cuando me di cuenta: había salido de la jaula. Todo el amor que sentía por él había desaparecido. Y justo en ese momento, mi madre me dijo algo que no olvidaré:

—Haz lo que te dé la gana. Sal, diviértete, vive.

Y eso hice.

También me ayudó mucho cuando pasó lo de Ethan.

Ethan fue el chico del que me enamoré después de Cody. Encantador, guapo, inteligente, cariñoso… solo tenía un pequeño problema: su novia.

La noche que lo conocí, él fue quien se acercó a mí. Yo no intenté nada. Le rechacé varias veces, pero acabé cayendo en sus encantos. Estuvimos viéndonos durante dos meses, hasta que su novia se enteró. Él la dejó, asegurando que me quería. Yo, tonta, le creí.

Un mes después volvieron.

Me dijo que era mejor no vernos más. Que si nos cruzábamos, seríamos solo amigos. Que me quería, sí, pero que a quien amaba de verdad era a ella.

Me destrozó.

Pasé días llorando. Y una vez más, mi madre estuvo ahí, apoyándome, aguantando mi dolor, mis silencios, mis noches sin dormir.

Ella merecía un regalo. Llamé a mi mejor amiga, Sarah, y nos fuimos juntas al centro comercial.

—¿En serio tu madre cumple cincuenta y siete años? —preguntó Sarah, con una sonrisa.

—Sí —respondí.

—Pues

Entre Copas Y Mentiras (Basada En Hechos Reales)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora