Capítulo 2

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Capítulo 2

Me despierto. Primer día de escuela. Realmente estoy nerviosa. Me levanto y voy hacia la ducha. No había nadie, era de esperar. Me desarropo y me meto a la ducha. Estuve un corto tiempo en el agua templada. 

Cuando salgo, me visto con un pantalón negro y una blusa de manga corta azul. Me cepillo el cabello y me lo dejo suelto. Tomo mi celular y voy a la cocina. Tomo unas galletas y me voy. Cuando salgo, veo la casa de Josh. O mejor dicho, de ese idiota con alzheimer. Me acomodo mi mochila y me voy caminando. La escuela no está muy cerca, pero prefiero irme caminando a irme en auto con Josh. 

Estoy tan enojada, seguro que ahora mismo se está arreglando y poniéndose guapo para ver a Spencer. 

El descerebrado está muy feliz por lo de anoche. 

Espero que hoy controle sus deseos sexuales y hoy no invite a esa estúpida a su casa. Hoy ni de broma aguantaré sus ruidos falsos. 

Sigo caminando y paso por el parque. Veo los altos arbustos y bufo. No puedo creer que yo estuve esperando a Josh en el estúpido árbol por casi dos horas. Perdón, el árbol no es estúpido, Josh sí. Ayer solo perdí mi tiempo. 

En eso, como a la mitad del camino, escucho el motor de un auto. Volteo, y odio tanto lo que veo. 

Era el auto de Josh. Dios, no quiero ni mirarlo. 

– ¡Oye, ____! –hizo sonar el claxon del auto. – ¿Qué pasó? ¿Por qué no me esperaste? –dijo bajando la velocidad para ir a mi paso. Lo ignoré. De reojo, veo que me miraba raro. –¿____? ¿Estás allí? –intentó bromear, pero no me causo gracia. –Planeta Tierra llamando a ____, ¿está allí? –Dios, a veces Josh puede resultar tan bobo. –No, ya en serio, ¿qué pasa ____? –me harto y me paro en seco. El auto también frena. Lo veo con una mirada enfadada. Se ve confundido, hasta que frunce el ceño. –Oh Dios, ____, lo siento lo olvidé. –dijo y yo bufé. –Lamento haberte dejado plantada en el árbol. –rió. – ¿Lo entiendes? Árbol, plantas, te dejé plantada… –dijo riendo. Lo miro, ¿acaso le parece divertido? Cínico. 

–Estúpido. –digo y sigo caminando, pero aun más rápido. Idiota.

Escucho como el auto arranca pero no me importa. 

–¡____! Lo siento, ¿sí? Ahora sube al carro y olvidémoslo. –dice y lo sigo ignorando. –Por Dios ___, que dramática. –me detengo en seco, otra vez. 

– ¿Qué? ¿Yo dramática? –rio falsamente. –Dios, Josh, ¿crees que con esa mirada y esos ojos lo vas a resolver todo? Desde pequeños, cuando nos peleábamos, tú me decías exactamente lo mismo. 

“Sigamos jugando y olvidémoslo”. Y sí, siempre lo olvidaba. Dios, eres tan cínico. Consigues todo lo que quieres, pero ahora no. Me resulta tan bobo perdonarte y fingir que nada haya pasado. –dije enojadísima. Me acomodo mi mochila, y sigo caminando. 

– ¡La boba eres tú! –gritó. Desgraciado, desvergonzado, estúpido, idiota, cínico, infeliz, tarado.

Después de eso, él arrancó su auto y aceleró para irse.

Cuando yo llegué a la preparatoria, seguramente él ya había llegado como unos diez minutos antes. 

Mañana me traeré mi fea bicicleta. No importa, prefiero que se burlen de mi bici a que apeste por el sudor que acumulé durante el camino. 

Camino por el estacionamiento y veo su auto. Josh ya está muy familiarizado con la preparatoria. Pues él es un año mayor que yo y él ya estuvo aquí desde el año pasado. 

Entro a la escuela busco en mi mochila el número de casillero que me había tocado. Me tocó el 131. Camino hasta el casillero y finalmente lo encuentro. Veo que a mi lado esta el casillero de una mujer, supongo, pues lo tiene rosa y con diamantes alrededor. Abro mi casillero y veo que mi horario esta pegado en la puertecita. Bien, a primera hora me toca Ciencias. En eso, veo que alguien abre el casillero de mi lado. Me fijo y no me gusta lo que veo. Joder, ¿cómo es que no había dado cuenta?

Ellos no saben de nosotros. -(Cancelada) Josh Hutcherson & __________ -DaanyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora