OO3 | GOODBYE

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Chris Evans

-estaré bien- reí sintiendo sus manos en mis mejillas y sus labios por todo mi rostro -Chris

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-estaré bien- reí sintiendo sus manos en mis mejillas y sus labios por todo mi
rostro -Chris...-

Comprendía su preocupación, más aún así no le daba mucha importancia. Chris estaba apunto de viajar por cuatro meses seguidos por trabajo pendiente. Lastimosamente para nosotros, no pudimos disfrutar debidamente de nuestros últimos días juntos gracias a mi mal estado de salud.

-estoy preocupado por ti- murmuró mirándome a los ojos -estas hirviendo de fiebre-

Y si, el no mentía, pero intentaba restarle importancia en cada instante que lo repetía solo para hacerlo sentir mejor. No quería arruinar su viaje, ni ser producto de que faltara al trabajo.

-solo es un resfriado- rodé los ojos con diversión -estaré bien-

-tal vez no deba ir...-

-claro que irás- exclamé -es una oportunidad muy importante para ti, no quiero saber que te la perderás por mí-

-pero es un viaje muy largo, estaré cuatro meses fuera de casa, cuatro meses sin ti, amor- rezongó, besando mi hombro que se hallaba desnudo gracias a la musculosa que vestía.

-lo se...- rodeé su cintura con mis
brazos -pero pasarán rápido, y cuando regreses, te estaré esperando con una gran bienvenida- besé sus labios lentamente, intentado demostrar todo mi amor en aquel beso y sabiendo que en estos cuatro meses lo extrañaría demasiado.

-ya- murmuré sobre sus labios -ya debes irte, perderás tu vuelo- sonreí separandome de él. Soltó un bufido y tomó la maleta con una de sus manos, más no tardó en volver a mi y besarme nuevamente.

Entre besos y despedidas, Chris cruzó la puerta con sus dos valijas. Suspire conmocionada y, junto a Dodger, caminé hacia la habitación. A continuación me recosté en nuestra cama y me hice bolita entre la docena de almohadas a mi alrededor.

__

Suspiré con pesadez y recosté mi cabeza sobre la frialdad de la pared detrás de mi.

Era la tercera vez en la noche que me levantaba a vomitar. No estaba descansando correctamente desde hace días y los malestares de todo tipo eran cada vez más frecuentes.

Chris se había ido hace ya un mes y mi enfermedad no hizo mas que empeorar. Al principio creí que se trataba de un simple resfriado que había pescado por haber caminado bajo la lluvia junto a Chris semanas antes de que se vaya.

Pero con el correr de los días, me di cuenta que se trataba de algo más. Algo que desconocía y que posiblemente era grave. Mi estado era muy malo, pero lo ocultaba entre las cuatro paredes de mi habitación. Dodger era mi único compañero y ya parecía estar enloqueciendo al hablar con él de vez en cuando.

Tomé el celular que se encontraba sobre mi cama y teclee, escribiéndole a mi jefe que no iba a poder ir hoy a la oficina. Últimamente el trabajo era demasiado, y el estrés que me producía era muy grande. Había transcurrido comúnmente al trabajo, ocultaba mis ojeras bajo maquillaje, pero no iba a mentir diciendo que la pasaba fenomenal allí.

❝𝗢𝗡𝗘 𝗦𝗛𝗢𝗧𝗦❞  CHRIS EVANSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora