[La noche pasó sin mayores complicaciones y llegó de nuevo el día. La luz del sol, avanzando poco a poco por la cueva, alcanzó los ojos de Luna y la despertaron.]
Luna- *Bostezando* Uuuhh, ¡Qué bello día!
[Poco después de despertar, Luna se percató de un sonido al otro lado de la cueva. Entonces volteó la cabeza y descubrió a Daniel en un rincón, sentado con los pies entrelazados, las manos elevadas hasta su nariz y viendo hacia el piso, todo mientras hacía sonidos de nerviosismo.]
Luna- ¿Ahora que está planeando? Umh... ¿Daniel, estás bien? ¿Porqué estará tan nervioso?
Daniel- *Hablando de forma seria y sin desviar la mirada.* Luna... Tenemos que hablar...
Luna- ¿Qué pasó? Ayer parecía ser la persona más irritable del mundo y ahora está devastado. ¿En qué estará pensando?
Daniel- *Silencio suspensivo* No... Tenemos... ¡¡DINERO!!
Luna- ¡Ah, eso...! Pues claro que no estúpido, por eso íbamos a ir hoy al pueblo. ¿Recuerdas? Íbamos a vender las joyas que robaste.
Daniel- Ese es el problema... ¡¡NO LAS TENGO!!
Luna- ¿Pero que está diciendo? Si yo misma las vi.
Daniel- *Sollozando* Ayer, cuando te cargue, se debieron de salir las pinches joyas del bolsillo. Por eso te sentí más ligera de lo que esperaba, porque no tenía el peso de el oro.
Luna- *Se molesta por un segundo y suspira profundamente* Si no es un pervertido, entonces es un idiota... Mh, como dije, lamentable. Esto es tu culpa... ¡Lo que más me molesta es que seguro que esto va a acabar en que yo tengo que comer otra espantosa rata mañana! ¿Cuando voy a poder comer algo dulce?
Daniel- No... Es tú culpa. *Se levanta y empieza a caminar hacia ella* Si no hubieras aparecido ese día, yo... Estaría vendiendo esas joyas ahora mismo. Sabes lo difícil que fue encontrar a un "noble" que fuera lo suficientemente descuidado para no tener guardias y lo que tuve que correr para evitar ser atrapado. Oh no, no lo sabes. Pero no te preocupes, me las vas a pagar...
Luna- *Espantada* Ahh... ¿Qué me vas a hacer?...
[Daniel siguió avanzando sin parar, acorralándola cada vez más en la cueva. Al atraparla entre él y la pared, Luna pensó lo peor y gritó...]
Luna- ¡Aahh!
Daniel- ¡TÚ!... ¡ME AYUDARÁS!... ¡A ROBAR!
[Se sintió un silencio frío en el aire en lo que Luna reaccionaba ante la situación. Instantáneamente, y por reflejo, ella abofeteó a Daniel.]
Daniel- ¿Por qué fue eso?
Luna- ¡¿Como qué porque?! ¡Pensé que me ibas a violar! ¡Un pervertido como tú es capaz de cualquier cosa!
Daniel- ¿¡Por qué rayos una loli como ella tiene una mente tan perturbada!? Como te dije, yo no soy un...
Luna- *Enfadada* ¡No intentes disimular, un pervertido siempre será un pervertido! ¡Primero apareces en frente de mi desnudo, después te quieres dormir conmigo y ahora estuviste a punto de abusar de mí! ¡Eres imperdonable! ¡¿Cómo eres capaz de hacer tales cosas con una niña como yo?! Ya ni siquiera te importa que...
Daniel- ¡BASTA MALDITA SEA! Para empezar, nunca pensé en violarte. Además, tú fuiste la que me hizo perder las joyas. ¡Así que deja de quejarte y piensa cómo vamos a recuperar ese dinero!
Luna- *Tocándose la cabeza y llena de decepción* Bueno, por lo menos parece que dice la verdad... Ah, como sea... ¡Está bien! Te ayudaré a conseguir tu dinero devuelta, pero te aviso que no venderé mi integridad para hacerlo.
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Dauyo: Una historia genérica
AvventuraRobar para sobrevivir, esa parecía ser una forma de vivir muy fácil para Daniel. Al fin de cuentas, ¿A quien rayos le importa lo que hagas si no tienes un pasado que te persiga? Sin embargo, él pronto se dio cuenta que el destino tiende a preparar c...