Daniel- *Abriendo los ojos poco a poco* ¿Donde estoy? *Levantándose de la cama* ¿Qué rayos pasó?
[Al levantarse por completo, Daniel logró ver que se encontraba acostado en la cama de su habitación, con una bata puesta y un aromatizante puesto en su buró. La luz que entraba por su ventana indicaba que ya era mediodía y su estado de somnolencia apuntaba a que había pasado mucho tiempo inconsciente. Un fuerte dolor de cabeza persistía en él e hizo que este gruñera por un segundo. Una sirvienta notó el sonido y salió del baño con prisa a verlo.]
Sirvienta- ¡Señor! Perdone, no lo había visto. ¿Se encuentra usted bien?
Daniel- Si... Eso creo. ¿Por qué rayos estoy en la cama y por qué siento un dolor tan intenso en la cabeza? No recuerdo bien lo que me pasó antes de esto. Lo último que recuerdo es que Luna se iba a casar con Alonso y... Nada más.
Sirvienta- ¡Qué bueno que se encuentra bien! Después del golpe que recibió, es un milagro que esté sano y salvo.
Daniel- ¿Después del golpe que recibí? *Se acuerda de todo y se le abren sus ojos inmediatamente* ¡Es cierto, Gea! ¿¡Dónde está!? *Volteando a todos lados*
Sirvienta- ¿Eh? ¿De qué habla?
Daniel- ¿Dónde está Gea? ¡Necesito detenerla! *Levantándose de la cama y llevándose consigo todas las sábanas*
Sirvienta- ¡Espere señor!
Daniel- *Saliendo del cuarto y corriendo* Si no hago algo rápido, Gea podría causarle daño a alguien. ¡Ahora mismo su estado es muy inestable! Y si llegase a hacerle algo a Alonso...o a Luna... No, debo de darme prisa.
[Daniel salió disparado por el pasillo hasta las escaleras. En su apuro, él casi tropezaba varias veces por los escalones.]
Daniel- Bien, ahora mismo solo puedo ir hasta el último lugar donde recuerdo haber visto a Luna y Alonso... ¡El salón principal!
[Finalmente, él llegó a su destino y abrió las puertas de hierro para acceder. Al entrar, pudo observar a Alonso y Aldara a un lado de Gea, la cual se encontraba sentada en un sillón con Luna en su regazo mientras ella la acariciaba.]
Daniel- *Exhausto* ¡Luna! ¿Qué está pasando?
Luna- *Comiendo una galleta* Acaricias...
Daniel- *Mirando fijamente a Gea mientras la acaricia tranquilamente* No lo entiendo, hace unos momentos ella estaba despedazando el lugar. ¿Cómo es que Luna logró calmarla? Ehm, ¿Qué rayos pasó aquí?
Alonso- *Tomándole la palabra* Si te preguntas sobre lo acontecido después de que te noquearán, con mucho gusto te lo diré. Resulta ser que después de oír el estruendo, nosotros salimos detrás de ti a ver qué ocurría. Al verte tirado en el suelo y a Gea a un costado, con una cara que demandaba sangre puritana, pensé que era nuestro fin. Afortunadamente, ella, al ver la cara de mi amada Luna, se hizo dócil y la abrazó con todas sus fuerzas. Ya han pasado cuatro horas de ello y no logramos convencerla de que deje de abrazarla. Sí, nos ha dejado suministrarle de galletas y bebida, pero solo bajo las órdenes estrictas de Luna.
Daniel- Por lo visto ya sabe quien és Gea, pero solo por si acaso... Entonces... Supongo que ya sabes lo que le pasó a Leo...
Alonso- Sí. A pesar de su obsesión con Luna, he logrado hacer que confesara todo lo que había pasado desde su... "transformación". *Lo mira con cara de desconfianza*
Daniel- Uff, menos mal que no tuve que explicárselo, si no hubiera sido todo muy incómodo. ¿Entonces Luna es la única que le puede dar órdenes?
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Dauyo: Una historia genérica
PertualanganRobar para sobrevivir, esa parecía ser una forma de vivir muy fácil para Daniel. Al fin de cuentas, ¿A quien rayos le importa lo que hagas si no tienes un pasado que te persiga? Sin embargo, él pronto se dio cuenta que el destino tiende a preparar c...