Parte 8

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¿Pero que clase mal había hecho como para que le tocaran tantas desgracias? Estaba apunto de mandar al chico frente a él al diablo, hasta que Lukas se interpuso en su campo visual, preguntándole preocupado si es que se encontraba bien.

-Estoy bien, Lukas, ayudame a pararme.-Arthur se retiro la mochila para que él mencionado lo pudiera levantar mas fácilmente, Lukas levanto primero la muleta, y enseguida tomo sus manos para ponerlo de pie.- Gracias.- Murmuro Arthur en cuanto obtuvo su muleta de nuevo. 

-Yo cargare tus cosas.- Ni si quiera era una pregunta, era una afirmación, Lukas se inclino y, con esfuerzo, levanto su mochila para colocársela en el hombro.- ¿Que traes aqui? ¿Piedras?

-Vaya, ¿Tan obvio es?- Lukas puso los ojos en blanco y emprendio el camino, siendo inmediatamente seguido por Arthur.

-¡Espera!- Ambos chicos detuvieron su andar, cayendo en cuenta que se olvidaban del chico que había tacleado a Arthur.- Por favor, discúlpame, no era mi intención tirarte. ¡Es que tenia mucha prisa!- Arthur lo miro y asintió, no se sentía con las ganas de pelear con el ni con nadie en especifico, y muy seguramente si se creaba un alboroto, alguien terminaría contándole a sus hermanos lo que paso (si no es que ya lo estaban haciendo) y el tendria que marchar por el sendero de la verguenza siendo flanqueado por Brian y Ryan, o si tenia peor suerte: con Glen y Scott. El chico lo miro con esperando algo mas, pero para el ya todo había acabado ahí. Se dio la media vuelta y continuo caminando junto a Lukas.


La vida de adolescente de Arthur Kirkland. HetaliaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora