Parte 9

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-Bueno, Señor Jones, solo por que es usted una mente brillante le permitiré presentar el examen el día de mañana, tendrá que llegar temprano y buscarme en el aula de profesores, me llevare sus evidencias y las revisare hoy mismo, mañana después de su examen se las regresare.- Alfred sonrió y le entrego su carpeta con sus evidencias al profesor.

-Si, muchas gracias, Profesor.- El hombre asintió y mas serio reprendió a Alfred.

-Pero que no vuelva a pasar, Señor Jones, que usted sea listo no quiere decir que deba confiarse y vaguear.- Alfred asintió y nuevamente agradeció al profesor por la oportunidad dada, prometiendo asistir puntual no solo a su examen, si no al reto de clases, ambos se despidieron y siguieron sus caminos.

Mientras caminaba recordo por un momento esos ojos verdes y cabello rubio que habia visto hoy.




La vida de adolescente de Arthur Kirkland. HetaliaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora