Todo se mantuvo en silencio por unos momentos. Ninguno entendía lo que había pasado. Oscar y Chris se acercaron a nosotros nuevamente, ya que su enemigo ahora se encontraba enterrado en el hielo.
-Me gustaría pensar que fueron ustedes quienes derrotaron a éstos, pero por sus expresiones creo que no fue de esa manera. -dijo Anna.
El mayordomo aún sostenía a Anna, pero ya no se movía. Solamente miraba por donde había aparecido los cuerpos volando.
-No bajen la guardia. -nos dijo Chris.- Aunque parezcan derrotados, los dos que estaban con notrosos siguen vivos. No sabría decir si intactos, pero si vivos.
-Así que la razón por la que habían tantas personas reunidas era por ustedes. -habló una voz. El sonido era extraño, ya que parecía estar robotizado. Supuse que era la persona que había eliminado a los encapuchados, porque venía de esa dirección.- Me pregunto qué es lo que los hace tan importantes entonces.
Anna, Oscar y Chris se colocaron frente a nosotros de golpe.
-Corran hacia el pueblo. -dijo Chris.- Ignoren a los enterrados, de todas maneras si salen van a estar más preocupados por lo que tenemos delante.
-De aquí no se va a ir nadie. -dijo la voz.- Los derrotaré y los llevaré para que los revisen.
En el momento en el que dijo eso comencé a escuchar como algo se quebraba detrás de nosotros y al voltear a ver noté como las grandes estalactitas de hielo ya no estaban. En cambio, estaban viéndonos nuevamente las dos personas con túnica. La diferencia es que ahora podía ver quien era quien. El hombre es quien controlaba a los muñecos, ya que todos estaban a su alrededor, destrozados y mostrando sus partes metálicas. Por otro lado la mujer tenía la túnica completamente deshecha y teñida de rojo.
-¿Creen que una implantada va a darnos miedo? Si es así se equivocan.
No podíamos estar en una situación peor. Teníamos enemigos por dos lados y apenas nos estábamos defendiendo de uno. Aún no sabíamos qué tan fuerte era el nuevo, pero debía serlo bastante, ya que eliminó cinco de los que nos había costado tanto.
-Ya fue suficiente. -dijo Rebecca. Colocándose un poco más adelante, de frente a los encapuchados.- Yo me encargo de estos dos, ustedes preocúpense por la que viene.
-¿De qué hablas? -exclamó Anna.
-Antes estaba haciendo caso para reservarme, pero llegados a este punto veo que soy necesaria. -mientras hablaba se iba doblando las mangas de la camiseta.
-¿Que esperas lograr contra noso...? -comenzó la mujer, pero no pudo terminar ya que salió disparada hacia atrás con un movimiento de la mano de Rebecca, chocando varios metros atras contra un árbol. Que recuerdos.
Su compañero, con un movimiento, colocó a sus cinco peluches robóticos a su alrededor, para protegerse, pero eso solo hizo que estos salieran disparados hacia atrás con él.
-Fué más rápido de lo esperado, no entiendo como se les complicó tanto. Ahora que me deshice de ellos les ayudaré con el último.
La confianza que irradiaba era increíble, pero desgraciadamente eso jugó en su contra. Apenas se había girado y su cara se petrificó. Al volver a ver a su estómago vió como un brazo metálico de uno de los peluches le había atravesado una pierna.
Cayó en la nieve gritando de dolor, mientras tornaba su alrededor de rojo. Su último grito, fue cuando el brazo de metal se separó de su cuerpo y voló hacia donde habían salido volando los enemigos. Tras eso Rebecca se desmayó. Lo sabía ya que podía ver las pequeñas nubes que soltaba al respirar por el frío.
Su mayordomo salió corriendo a vendarle la herida, colocando a mi hermana a su lado mientras lo hacía.
-¿Qué haremos ahora? -preguntó Chris a Anna, quien no había apartado la vista de donde vino la voz del enemigo aún escondido.
Anna no respondió. Habían pasado muy rápido las cosas, no la culpaba.
Mientras pensaba en lo que acababa de ocurrir y veía lo que había causado, de alguna manera mi miedo se desvaneció. No sabía por qué, pero por alguna razón me encontré con ganas de luchar que de huir.
-Los dos encapuchados siguen vivos. -dije, sin importarme si me prestaban atención o no.- Si sobrevivieron a al ataque de Anna lo de ahora no los eliminó, aparte que si el brazo se movía significa que quien lo controla sigue consciente. Ale y Rebecca ahora son una carga ya sea para atacar o para huir. Yo me encargaré de los dos mientras Anna y Oscar detienen a quien sea que venga del otro lado. Karin, Chris. Necesito que ideen una manera de escapar. Mientras lo hacen, esconderé a Rebecca, Ale y... al médico en mi sombra.
Todo estuvo en silencio un momento. Anna me miraba, dudosa.
-Seguro que...
-Haremos eso. -dijo Karin.- Pero ya comenzaremos a correr bajando la montaña mientras tanto. No perdamos el tiempo. ¡Vamos!
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Prisión Fantasma
Teen FictionLos poderes son algo peligroso. No puedes vivir con ellos sin huir. Primero ser atacados y luego separados. Darse cuenta que aunque la mayoría de la vida a sido dedicada a entrenar, aún se puede ser muy débil ante los peligros del mundo. Kai está ca...