La Llave

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Narra (Tn)

 
No estoy segura de cuánto tiempo llevo en este lugar, pero parece una eternidad. El infierno es mil veces peor de lo que imaginé, estas almas atormentadas han tomado todo de mí y me han dejado vacía.

Las drogas no salen de mi sistema porque cada vez que un hombre baja me suministra otra dosis para después abusar de mi, al fin había abandonado la jaula, pero ahora estoy atada con cadenas a una barda.

 

¿Cuándo terminará?

 
Me preguntó si puedo morir en el infierno, sin duda deseo morir y poder desaparecer.

 
- ¿Lila?- Mi voz sale ahogada, mi garganta arde después de tanto gritar y tomar tan poca agua. 
 
 
Mi pequeña solo ladea un poco la cabeza, está agotada al igual que yo. Solo me dan una mísera porción de comida al día, sin que nadie se de cuenta le doy la mitad de mi comida a Lila, pero no es suficiente. Me duele mucho verla en ese estado, sus costillas empiezan a marcarse, ya no tiene energía para levantarse y cuando un hombre baja ella intenta morderlo, pero solo logra apretar más la cadena en su cuello.

No creo que resistamos más tiempo, ya no tengo fuerza, estoy pérdida.

Cerré mis ojos y me hundo de nuevo en el vacío...

 
- (Tn)...- Escuchó una voz llamarme a lo lejos.

- ¿Hola?- Lentamente abro mis ojos, una silueta borrosa está frente a mi.

- (Tn).- Repite y trató de enfocar mi vista.

- ¿Quién eres?- La persona camina hacia mi, la tenue luz que entra por una pequeña ventila me permite observar a la chica.

 
Contengo la respiración. Hay una chica idéntica a mí a menos de un metro de donde estoy. Esto debe ser una broma, una ilusión hecha por mi cerebro por la falta de nutrientes.

 
- Soy tu.- Contesta.

- ¿Estoy muerta?-

- No, al menos no aún.-

- ¿Qué mierda está pasando?-

- ¿No me reconoces? ¡Já! Debe ser porque siempre me has encerrado en el fondo de tu... Mente.-

- ¿Qué?- Juro que mi cabeza está a punto de explotar.

- Soy tu sombra...- Se inclina a mi altura. - La oscuridad que hay en ti.-

- Esto no es real.- Negué con mi cabeza y ella solo sonríe.

- Soy tan real como las cadenas que te aprisionan. Si quieres salir de aquí, tienes que aceptarme. Reconocer el poder que hay en ti y romper algunos huesos.-

- Creí que aquí no tenía poderes.-

- Estamos en esa etapa de tu vida en la que dudabas de ti misma, siempre has dejado que Wendy se aproveche de ti, pero como estamos en el infierno tu sufrimiento debía ser mayor.- Explicó.

- ¿Y por qué demonios no habías aparecido antes?-

- Porque me tenías atrapada. ¿Acaso no lo entiendes? Tú miedo a mostrar la oscuridad que hay en ti es más grande que tú miedo a morir.- Sus ojos cambiaron de color verde a negros. - Tú eres la única que puede andar entre las sombras, ver la oscuridad de los demás y dominar el poder en tu interior.-

- ¿Y qué pasará si pierdo el control otra vez?- La mire fijamente. - Por una razón te escondí en lo más profundo de mi ser, conozco tu juego y no me dejaré llevar por tu sed de sangre.-

El Diablo En Mi •Michael Langdon X (Tn)•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora