Después de que las brujas se fueran Michael corrió a su habitación y apareció en su casa. Debía hablar con la señora Mead.
- ¡Michael!- La mujer gritó al verlo.
- Mi niño, ¿Qué haces aquí?-
Miriam corrió a abrazarlo, Michael sin dudar correspondió al abrazo. Dichoso de verla otra vez.
- Ha ocurrido algo asombroso.- Le dijo con una sonrisa. - Haré la prueba de las Siete Maravillas.-- ¿En serio?- Mead lo miró sorprendida. El rubio asintió.
Cuando Mead y (Tn) fueron a la academia, el asunto del que Ariel quería hablar con ella era sobre los planes que tenían para Michael, derrotar a las brujas y el primer paso para lograrlo era que Michael fuera nombrado como el nuevo Supremo.
- Lo haré, señora Mead.- Repitió feliz el chico. - Destruiré a la Suprema y a todas las otras brujas.-- ¿A todas las brujas?- Preguntó un poco dolida, Miriam aún no superaba el abandono de (Tn).
- Ella... No me dejó opción. Jugó conmigo, con nosotros.- Dijo Michael con resentimiento en su voz.
- Tal vez si la encontramos podamos hacerla cambiar de opinión.-
- No. (Tn) rompió el cordón.- Sentenció Langdon.
- Como digas.- Mead se resignó.
- ¿Cuándo será la prueba?-- En dos semanas, si es que no hay ningún... Contratiempo.-
- ¿A qué te refieres?-
- Uno de los hechiceros sospecha, incluso cuando realice el examen para saber mi nivel de hechicero, él no estaba convencido de mi poder.-
- ¿Quién es?-
- John Henry Moore.-
- ¿Crees que pueda causarte problemas?-
- Por su bien, espero que no haga una estupidez.-
- Descuida, mi niño. Yo me encargaré de él.-
- ¿Si?- Preguntó emocionado.
- Por supuesto, solo dime si hace algo malo.-
- Eres la mejor.- La abrazó de nuevo.
Michael tuvo que regresar a la academia, solo restaba esperar a que llegara el momento adecuado para realizar su plan.
Dos semana después...
Todos los alumnos de la academia Hawtrone estaban reunidos en la sala principal, esta noche se realizaría una pequeña ceremonia para bendecir al joven Langdon.
- Estamos aquí reunidos en el apogeo de la Luna de Sangre, para consagrar y proteger a nuestro hermano antes de que se someta a las rigores de las Siete Maravillas.- Ariel dio inicio a la ceremonia. - Que las bendiciones comiencen.-- Sal de la tierra.- Behold puso un puño de sal en un recipiente de madera.
- Que todos los obstáculos y males sean eliminados, para que se presente todo lo bueno.- Continúo Baldwin.
- Agua del mar.- Llegó el turno de Henry de vaciar un poco de agua en el recipiente. - Para limpiar todas la impurezas e inmundicias.-
- Sangre del cuerpo.- Ariel saco un pequeño cuchillo y cortó la palma de su mano.
- Para proteger el alma.- Dijo Baldwin rodeando a Michael con los ingredientes del conjuro. - Que el fuego ilumine nuestros corazones, espíritus y mentes, para que toda oscuridad y frío se vaya.-
- Invoco al círculo del poder y que sea un lugar de protección.- El hechicero de lentes encendió los ingredientes, rodeando a Michael de llamas azules. Ariel continuó. - Un círculo que otorgue las bendiciones a todos los hechiceros. Que seas impregnado de sabiduría, perseverancia, valor y fuerza.-
- Acepto las bendiciones y ser merecedor de la prueba.- Contestó Michael.
- ¡Por nuestro campeón!- El fuego de la chimenea incrementó y los aplausos de los presentes no se hicieron esperar.
Michael sonrió, una corriente de aire apagó el fuego azul que lo rodeaba. Durante todo el conjuro Langdon se sintió incómodo, sobre todo cuando los hechiceros mencionaron la oscuridad e impurezas, y Henry se dio cuenta de eso.Los demás alumnos se acercaron a felicitar a su compañero.
Henry no despegaba su mirada del chico rubio, había algo en él que no le daba buena espina y su miedo creció cuando Langdon volteó a verlo y su rostro cambio rápidamente por una cara blanca y ojos negros. El hombre dio un paso hacia atrás, su vista no le había jugado una mala broma, estaba seguro de lo que había visto.
Henry fue directo a su habitación, sacó una maleta y comenzó a empacar su ropa, necesitaba advertirle a Cordelia sobre Michael. No podía contar con sus compañeros porque están maravillados con Michael, esa admiración no les impide ver la maldad que hay en él.
Pero no contaba con la trampa que Michael le tenía preparada y Mead se deshizo de él con rapidez. Asesinadolo en una gasolinera a unos cuantos metros de la academia. Había eliminado un obstáculo más en su camino.
Durante la celebración Michael recibió un mensaje de Mead, pidiéndole que se vieran afuera de la academia. Michael subió sin que nadie se diera cuenta y vio a la mujer oculta entre los árboles secos.
- ¡Mi querido muchacho!- Lo abrazó.- Dime solo si te has ocupado del problema.- No soportaba la intriga.
- El problema ahora es un montón de barbacoa quemada. Pueden enterrarlo en una caja de zapatos si es que pueden encontrarlo.-
- Bien. Él era la única persona que podría ser una amenaza para mi. En cuanto me convierta en Supremo podré destruirlos desde adentro, a todo el puto aquelarre. Entonces tendré el camino libre para lo que estoy destinado a hacer.-
- Pues deja de preocuparte. Mira lo sencillo que ha sido meterte en su escuela y ganarte su confianza. Podrán ser magos, pero no son precisamente unos genios.-
- Aún tengo que pasar las Siete Maravillas.- Los nervios habías aumentado.
- Las dominarás. Luego dominarás sus aquelarres y después a todo el mundo.-
- ¿Qué haría sin ti?- Michael se sentía dichoso de tener a una mujer tan increíble cómo lo es Mead.
- Bueno, de eso no tendrás que preocuparte nunca. Y lo mejor de todo es que... Ni soy la única que cuida de ti.-
Una silueta masculina salió de entre las sombras.
- Sabe lo de John Henry.- Explicó Mead.
- ¿Si?- Michael reconoció a Ariel.
- Si, pero no hables de tu padre.- Mead no le había dicho toda la verdad a Ariel, aún mantenía en secreto las verdaderas intenciones de Michael.
- ¿Crees que permitiríamos que ese necio arruinará la oportunidad de tener a nuestro propio Supremo? Ni en esta vida.- Comentó Ariel cuando llegó al lado del joven.
- Ariel fue quien me dijo que John iba de camino a Neva Orleans.-
- No puedo esperar a ver cómo esas perras se retuercen al tener un hombre al mando. Por fin en la cima, donde merecemos estar.-
Los tres sonrieron, estaban por cumplir su plan.
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El Diablo En Mi •Michael Langdon X (Tn)•
FanficPara ella, él era solo un niño perdido rodeado de personas despreciables. Para él, ella era capaz de destruir a cualquiera si se lo proponía. El destino les tenía preparado algo muy importante. Pero ellos decidirán si estarán juntos o en contra del...