Capítulo #1 "Una Secretaria sin Gracia"

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Capítulo #1 "Una Secretaria sin Gracia"

15 Años Antes,
Northwest Hospital & Medical Center, Seattle

-Lander debe marcharse–musita con determinación Elizabeth Blumer, mi madre, ignorando el hecho de que me encontraba sentado a sus espaldas y por primera vez en mi vida, estaba de acuerdo con ella–.

-¿Qué estás diciendo, Elizabeth?–formula con horror Joseph Blumer, mi padre, levantándose de la butaca y con el cuerpo tenso–.

-¿No te das cuenta de la gravedad del asunto, Joseph? Nosotros corremos peligro si él se queda. Él corre peligro.

-¿Y a dónde se supone que lo mandemos? No es un jodido paquete, Beth. También es nuestro hijo–replica molesto–.

-Lo se, cariño. Sin embargo, no tenemos opción. Esto ha llamado demasiado la atención; sobre todo, de los medios. Sabes que Él no se anda con rodeos.

-Elizabeth, no seas tan dura con él–dice con sorna–.

-No Joseph, por su decisión egoísta el clan está con los ojos puestos en nosotros y ahora nos encontramos en esta situación tan lamentable.

-Solo tiene doce años.

-¡Y Liam tiene nueve! Su deber era protegerlo, pero no... Prefirió al clan sobre su familia.

-Familiares de Liam Blumer–anuncia el médico, saliendo de la habitación–.

-Somos nosotros, Doctor. ¿Cómo está mi hijo?–musita mi madre preocupada–.

-No voy a mentirles, perdió muchísima sangre, tiene una fractura en la pierna derecha y una costilla rota. Hay que tenerlo bajo observación, por el momento le haremos una transfusión de sangre. Una enfermera vendrá para avisarles cuando pueden pasar–anuncia, dando un asentimiento y marchándose por el blanco y reluciente pasillo–.

-Ojalá, no hubieras nacido vampiro.

Actualidad

-¡Maldición! Otra vez ese jodido sueño...–suspiro agotado–.

Otro día en esta lluviosa y miserable ciudad. Mejor conocida como Seattle, la ciudad del grunge. Depresiva en su totalidad, al igual que mi constante estado de ánimo. Apago la alarma del despertador y me desperezo, quitándome las sábanas y salgo de la cama. Estoy sudado, como si hubiera corrido un maratón y no me hubiera enterado.

Me dirijo al lavabo para ducharme, vestirme y dirigirme a la empresa. Hoy me espera un día muy pesado; en realidad, todos los días son una mierda. Reuniones, citas, compromisos sociales...

Opto por un traje azul marino y camisa blanca, zapatos negros y un rolex en mi muñeca. Listo, bajo en el ascensor hacia el estacionamiento subterráneo.

-Buenos días, Señor Blumer–saluda Jacob, mi chofer, abriendo la puerta del BMW negro–.

Asiento en respuesta y entro al coche, saliendo hacia "BLM Company", la sede multinacional más importante de Seattle y que pertenece a la familia de mi padre, Joseph Blumer, el Da Vinci de los negocios. Tener tanto dinero tiene sus sacrificios.

Entro en el vestíbulo de acero y piedra blanca, pasando de largo sin responder el saludo ni la mirada de deseo y  escrutinio de la recepcionista pelirroja. Me encantan las mujeres; sin embargo, no me interesan las que trabajan para mí. Eso sería una completa estupidez de mi parte; además, de ser un esfuerzo inútil habiendo tantas fuera de la empresa.

I am Lander BlumerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora