Eres Bienvenida

612 70 3
                                    

Narra (Tn)



Al fin había salido del bosque, aunque me siento mal por no poder ayudar a Timothy, las brujas se había portado muy amables conmigo.

 
- De acuerdo, esta será tu habitación.- Dijo Cordelia abriendo la puerta. - Tus compañeras vendrán a presentarse después de que te alistes.-

- Bien, gracias.- Fui la primera en entrar, Lila recorrió el lugar olfateando todo.

- Aún no sé tu nombre completo.-

- (Tn) Briand.- Contesté.

- ¿Briand? Ese apellido me suena familiar.- Meditó la mujer frente mi.
- ¿Estás segura de que no vivías en Nueva Orleans?-

- La verdad no lo sé, cuando mis padres murieron y quedé al cuidado de mi tía, nos mudamos de estados varias veces.- Torcí la boca al recordad a Wendy. - No sé cuál es mi cuidad natal.-

- Lo lamento, no quería...-

- Descuida, no es nada.- Ladeé la cabeza.

- Bien, baja cuando estés lista.- Sonrió y salió de la habitación, cerrando la puerta.

 
Entré al baño, tiré mi ropa sucia y rasgada, abrí la llave, metí mi cuerpo a la ducha cuando el agua estuvo tibia. Sentí mi cuerpo relajarse en cuanto tocó el agua, la suciedad se fue, pero había marcas que jamás desaparecerán. Al cabo de 15 minutos salí del baño con una toalla rodeando mi cuerpo, en la cama estaba un vestido negro de manga larga, ropa interior limpia y unos zapatos lisos negros.

Me vestí, tome un cepillo del buro y comencé a cepillar mi cabello, el ruido de la puerta hizo que me girará a observar a dos chicas.

 
- Hola.- Habló la castaña. - Somos tus compañeras de cuarto, me llamo Mallory.-

- Yo soy Coco.- Añadió la rubia.

- (Tn).- Dije a secas. - Y ella es Lila.-

 
Ambas vieron a Lila con curiosidad.
 

- ¿Es tu familiar?- Preguntó Coco dando unos cuantos pasos hacia atrás.

- ¿Mi qué?-

- Familiar, son espíritus con poderes mágicos que adoptan forma de animales domésticos para cuidar de ti y aconsejarte.- Explicó Mallory acariciando a Lila. - Zoe nos había dicho que solo las antiguas brujas tenían familiares, en la actualidad es muy difícil conseguir uno.-

- Supongo que lo es.- Lila volteó a verme. - Siempre ha estado conmigo.-

- Solo espero que no deje pelos en mi ropa.- Dijo Coco haciendo una mueca de desagrado.

- Coco.- Reprendió a la rubia, pero yo solo reí.

- Descuida.- Sonreí.

- Ok, vamos a comer.- Sugirió Mallory.

 
Las tres bajamos, Lila fue al patio, entramos al gran comedor, ahí se encontraban más chicas. Todas charlaban entre ellas, pero guardaron silencio cuando entramos, no le presté mucha atención a eso y solo me senté junto a Mallory.

 
- ¿Sucede algo?- Pregunté en voz baja.

- No, es solo que nos enteramos de lo que los hechiceros te hicieron y que hayas logrado salir de eso es increíble.- Contesto Mallory en el mismo tono que yo.

- Oh, ya veo.-

- Fue algo sorprendente, pero creo que la próxima Suprema también podría hacerlo.- Dijo Coco.

- ¿Te refieres a Cordelia?- Pregunté.

- No, Cordelia es la actual Suprema. Mallory es la siguiente.-

- Coco.- Mallory miró a su amiga.

- ¿Qué? Es nueva, debe saberlo.- La rubia desvío su mirada.

- Entonces eres la próxima Suprema.- Me enfoque en la castaña.

- No es oficial, aún no paso todas las pruebas. Además hay un pequeño problema con eso del título de Suprema.- Se encogió de hombros.

- Creo que hay muchas cosas qué debo aprender.- Desvíe mi mirada hacia la ventana.

 
Después de la comida fui a la oficina de Cordelia. Llegué y toque la puerta, Myrtle abrió.

 
- Las dejaré a solas.- Dijo la pelinaranja saliendo de la habitación.

- Toma asiento (Tn).- Señaló el sillón de cuero marrón frente a ella, hice lo que dijo y continuó. - ¿Qué te parece el lugar?, ¿Estás cómoda con tus compañeras?-

- Es lindo, sabía que no podía ser la única bruja, pero jamás creí que fueran tantas.- Sonreí de lado. - Estoy bien.-

- Me alegra oír eso, nunca más volverás a estar sola.- Sujetó mi mano.

- Es muy amable conmigo.-

- Eres una de mis niñas, no podría dejarte a un lado.- Su sonrisa poco a poco fue desapareciendo. - Pero supongo que debes saber por qué te llamé.-

- Si.- Suspiré. - Se trata de Michael, ¿No?-

- Si, sé que ustedes tenían una especie de relación amorosa.-

 
"Tenían" esa palabra dolió, para mí nunca había terminado, pero esos estúpidos hechiceros lograron su cometido: Alejar a Michael de mi.

 
- Las cosas han empeorado, me temo que Michael es una gran amenaza para todo el mundo.- Habló lento. - Y necesito que me cuentes todo lo que sabes de él.-

 
Le conté todo a Cordelia, desde el día que nos conocimos en nuestros patios traseros, lo que sucedió con su abuela, nuestra estadía en la casa del crimen, la misa negra y cuando vivimos con Mead. Los recuerdos de aquellos días parecían tan lejanos.

Después Cordelia me contó todo lo que había pasado con los hechiceros, los actos malvados que había realizado y sobre lo que probablemente era su plan para destruir a las brujas.

No podía creer lo que decía, sabía que Michael había hecho cosas horribles, pero ahora me describía a un chico que yo no conocía.

 
- (Tn)...- Me llamó, alcé la vista y la mire directamente a los ojos. - ¿Aún lo amas?-

- No sé... De quién hablas no es del chico que me enamoré.-

- Tal vez ahora sea difícil para ti asimilar las cosas, pero debes entender algo.- Acarició mi espalda, reconfortandome. - Michael es muy peligroso.-

- Lo sé.- Mis ojos se cristalizaron.
- Solo que no quería aceptarlo.-

- Ven aquí.- Me abrazó y mis lágrimas rodaron por mis mejillas.


¿Qué voy a hacer ahora?






El Diablo En Mi •Michael Langdon X (Tn)•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora