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Ya llevamos unas tres horas viajando sin detenernos. Sinceramente me relaja manejar, ya sea autos, motos, lanchas o jet. Sentir esa adrenalina al ir a alta velocidad, es una sensación increíble.

Pero al parecer mi compañera opina lo contrario. Rachel está completamente tensa y se aferra con fuerza a mi torso, parece un gato tocando agua.

Recorro unos minutos más y me detengo para cargar combustible, y también hacer otras cosas.

Rachel suelta un suspiro cuando ya está en el suelo quitándose el casco.

-¿No podías ir lento? -pregunta con el ceño fruncido. Me saco el casco y la miro.

-Oh, claro que puedo, pero lamentablemente para ti no quiero-le respondo con una sonrisa burlona.

Ella parece querer responder algo, pero se arrepiente y gira para dirigirse a la tienda. Por mi parte me dedico a llenar el estanque.

Y de repente algo perturba mi paz, escucho gritos y cosas romperse.

Y la causa de eso es Rachel y el ¿vendedor? ¿Por qué rayos discute con el vendedor? Parece bastante alterada, no logro entender que dice, pero en cuanto sale de la tienda todas las ventanas estallan en mil pedazos.

-Vamos-me ordena cuando pasa al lado mío. Yo la miro sin inmutarme-. ¿Eres sordo, Damián? Dije vamos.

-¿Me estás dando órdenes? -le pregunto con una voz neutra.

-Necesitamos irnos-ahora parece nerviosa y mira por detrás de mí a cada rato-. Es en serio, por favor...

Mueve su pierna en señal de nerviosismo y está mirando demasiado tras de mí. Por lo que la curiosidad me gana y volteo a mirar, y lo que encuentro es nada más ni nada menos que la tienda en llamas.

-Damián si no nos vamos ahora, él va a salir-me advierte ella poniéndose el casco y subiéndose al auto.

Por esta vez decido hacerle caso...

Rachel parece más nerviosa que antes durante el viaje, se aferra con mucha más fuerza. Pareciera tener miedo.

¿Cómo puedo saber todo esto? Pareciera que se exactamente lo que ella siente, todo.

¿Sería por la conexión? Si es así ella siente también lo que yo siento. Eso puede ser un problema, aunque no creo que le sea tan fácil leerme. Espero.

No hago ninguna parada por bastante tiempo, hasta que diviso un pueblo, me decido en entrar. Son pasado las doce de la noche y ya estoy un tanto cansado. Por lo que prefiero buscar algún alojamiento.

Los moteles son baratos.

Son las palabras de Rachel, y tiene razón. Esos lugares son baratos, y más en este pueblo. No pasa mucho tiempo y diviso uno, por lo que entro al motel y estaciono.

Puedo notar que Rachel esta calmada. Nos dirigimos en silencio a la recepción y pido una habitación. Al llegar a esta puedo ver la clase de lugar que es este, la luz parpadea y con cada paso que avanzamos el piso rechina, y la habitación no es muy diferente. Lo único bueno es que tiene un sofá, se ve incomodo, pero servirá.

-Tú duerme en la cama-me siento en el sofá. Y como pensaba, es incómodo.

-Esto es asqueroso-la escucho murmurar cuando se sentaba en la cama. Su expresión era de disconformidad y asco-. Creo que el suelo está más limpio...

-Ten por seguro que no-le dije refiriéndome obviamente al suelo. Rachel levantó su mirada hacia mí, la cual estuvo todo el momento en dirección al suelo-. Probablemente se revolcaron como unos asquerosos animales por todas partes, incluido el suelo.

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⏰ Última actualización: Jun 23, 2019 ⏰

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Confiando en el Enemigo (Damián × Raven)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora