James

60 7 0
                                    

James esperaba en la oficina. Era bastante grande, tal vez se debía a que no tenía muchas cosas ahí, solamente su escritorio, sillas y un mueble llenos de libros que ya se encontraban en aquel lugar de que lo ascendieran, además que solo se encontraba de decoración.

El lugar gris no le agradaba mucho, le traía malos recuerdos de su niñez, pero había pasado bastante tiempo en aquel lugar que simplemente lo había aceptado, no le encantaba pero no podía cambiar las oficinas del fbi, tal vez cuando fuera líder de zona, pero eso era pensar a futuro.

Viendo la fotografía de su familia que se encontraba en su escritorio no pudo sentir algo que no fuera nostalgia. Había sido aquella vez que sus dos pequeños hijos habían visto su primera lluvia de estrellas, no podía evitar sonreír con nostalgia ante eso, ahora habían pasado años y las cosas habían cambiado.

Su hijo Jared se había convertido en todo un misterio para él, un rebelde empedernido, le recordaba un poco a él cuando conoció a Rose, pero aun así, se le era imposible entenderle, tenían una buena relación pero desde que se había comenzado a comportar de tal manera las cosas no habían hecho más que complicársele. Una etapa es, decía su hermosa y espectacular esposa, pero a James le costaba eso, pero no podía hacer nada, era algo normal dentro del crecer.

Las cosas con su hija eran diferente, seguían teniendo una buena relación y eran muy unidos, él siempre le decía a Rose que todo lo que lo conformaba a él había ido a parar dentro de su pequeña.

—Kat es alguna clase de pequeño yo pero en mujer—Le había dicho a Rose alguna vez.

—¿Eso no es acaso llamado regla 63? —Contestó su esposa riendo.

Su hija se encontraba triste en aquel momento, había tenido un breve romance con el hijo del odioso de Adam. El problema llegó cuando le dieron un ascenso a Adam y se mudaron a Londres.

La semana previa, vivieron cada día como si fuera el ultimo según su hija aquella vez que se le acercó un búsqueda de un consejo.

—¿Crees que deberíamos terminar? Él dice que una relación a distancia, pero todo lo que he leído en internet dice que no funciona en lo absoluto.

Nunca le había contado la verdad a sus hijos, solo habían dicho que James tuvo que cambiarse de escuela el último año, que se separaron y que años después se encontraron y el amor volvió.

—Para mamá y tú no funcionó, terminaron cuando se cambiaron de escuela—Agregó la chica.

—Cariño, pero las cosas fueron distintas, no hubo la posibilidad que ustedes tienen—Le acarició el cabello a su pequeña como cuando era pequeña—. Si hubiera podido seguir con tu madre hubiera hecho todo lo posible por ello. Si se aman, hagan lo posible, porque las almas gemelas son algo así, ¿sabes? Por más lejos que estén siempre seguirán juntas. El punto es que, si lo amas, realmente, da todo de ti siempre.

—¿Sabes, papá? A veces das consejos demasiado buenos, incluso superiores a mamá.

—Shhhh, tu madre se enojará si escucha eso.

La puerta de la habitación de la chica se abrió.

—¡Si los escuché!

Padre e hija gritaron por igual.

Habían pasado días desde que Cassie se había ido, había acompañado a su hija al aeropuerto, incluso tuvo un momento incomodo al ver a Adam. Su hija le dio un beso de despedida a su amado con la promesa de seguir en contacto.

James era feliz que su hija aun triste por la separación, era feliz en los momentos que podía hacer video llamada con su novio, le alegraba poder entender a uno de sus hijos.

Un padre encantador (Un darks encantador#3)Where stories live. Discover now