Aterrizamos. Ni bien bajo del lomo de Lugia, David me envuelve en un fuerte abrazo.
—Pero, ¿en qué demonios estabas pensando? —me reclama y me da una sacudida por los hombros—. ¡Eso fue muy arriesgado! ¿Tienes idea de en qué problemas estás involucrándote?
— ¡Ya basta! ¡Ya no soy una niña!
¿La que dijo eso fui yo?
David se aleja de mí y me mira confundido. De repente, yo siento muchas ganas de llorar. ¿Por qué David se preocupa tanto por mí? ¿Es que no entiende que yo sé bien a lo que nos enfrentamos?
— ¡Pidgeot!
James aparta a David de un empujón para correr con su Pokemon. Pidgeot tiene un ala herida y no puede levantarse. Pidgeot y Diamond están empapados gracias a la esfera de agua que Lucario creó para atraparlos. Diamond se sacude para quitarse el exceso de agua y fulmina a Lucario con la mirada. James devuelve a Pidgeot a su Pokebola e intenta mantenerse tranquilo. Espero que podamos encontrar un Centro Pokemon donde tratar las heridas de Pidgeot. Sheryl acaricia el morro de Lugia con una mano y lo devuelve a su Pokebola.
—Que sea la última vez que te arriesgas de esa manera.
David vuelve a las andadas.
—David…
— ¡Por todos los cielos, Perla! ¡Enfrentaste a la Elite! ¡Los enfadaste, ahora nos están persiguiendo y tú piensas que todo esto es un juego!
— ¡Yo sé lo que hago! ¡Voy a rescatar a mamá!
Creo que nadie está acostumbrado a escucharme levantando la voz. David levanta las manos en son de paz y Sheryl me da una palmada en la espalda. Intento controlar mi respiración agitada y levanto a Diamond en brazos, para luego girarme y mirar a Jackie.
— ¿Están todos bien?
—Los hemos sacado a tiempo —responde Jackie, Onyx sigue sobre el lomo de Talonflame.
—Bueno, nos hemos quedado sin el jet —dice Liz con impaciencia—. Ahora debemos pensar en otra forma de llegar.
— ¿Estamos muy lejos de La Sede? —pregunta David y luego fulmina a la mirada a James cuando él entrelaza con fuerza nuestros dedos.
—Estamos demasiado lejos y no llegaremos nunca si vamos a pie —dice Liz.
Es de noche y estamos a mitad de la nada…
Maldita sea la Elite.
—Un segundo —dice Sheryl y avanza hacia adelante mirando algo en el horizonte.
— ¿Qué pasa? —le pregunto.
—Yo sé dónde estamos —me responde.
Ya no me sorprende que Sheryl sepa más cosas que nosotros, como si también ella perteneciera a la Elite. Sheryl echa a caminar hacia adelante y nosotros la seguimos tras intercambiar miradas. Las mujeres de cabello azul van rodeándonos, como si fueran una comitiva de guardaespaldas lideradas por Liz. Puedo ver desde aquí que Liz lleva oculta una péqueña arma bajo el cinturón, alcanza a verse el mango si la ves de espaldas.
—Fue impresionante lo que hiciste —me dice James y aunque sonríe, en sus ojos puedo ver lo angustiado que está por Pidgeot.
—Eso es discutible —interviene David—. Vaya novio de pacotilla, no deberías alentar ese tipo de conductas. Perla corre peligro.
—Igual que todos nosotros —le devuelve James de mala gana.
— ¡Ya basta! —exclamo y ambos se fulminan con la mirada.
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Pokemon V: La Batalla Contra la Elite
Fanfiction¿Por qué tuve que ver los ojos de Skyler antes de morir? Él lo dijo, Él lo repitió mil veces. Él me advirtió que si veo los ojos de alguien antes de darle muerte, esa última mirada me perseguiría el resto de mi vida. Y los ojos azules de Skyler no m...