Flores en Resistencia (Lado A)
Cuando Jazmin volvió a subirse a su auto solo le preocupaba como estaría su amada y fue allí que se acordó que en el asiento de atrás se hallaba su móvil desarmado. Con torpeza por sentirse ansiosa lo armó rápidamente y espero encendiera, al instante pudo ver el registro de las llamadas perdidas y los mensajes que en su mayoría eran de ella. Sin perder tiempo activo su número y dejo este repicara, enseguida una voz afónica y desesperada escucho del otro lado.
─¡Jaz! ¿Estás bien? Hasta que das señales ¡Por Dios!
─¡Si, hermosa lo estoy! ─un llanto ahogado irrumpió en su oído─ no llores, de verdad me encuentro bien.
─No debiste desaparecer así, me tenías con el corazón en las manos.
─¡Lo siento! No fue intencional.
─¿Dime dónde estás?
─Estoy fuera de la ciudad salí hace poco del bar Lucius.
─¡Con razón, no te encontramos! No me vuelvas a hacer esto, por favor.
─¡Flor! Comprendes que después de lo que vi necesitaba estar sola.
─Lo comprendo pero no justifico me hayas tenido en esta zozobra, mínimo debiste contestarme que estabas bien.
─Tienes razón fue una inmadurez mi comportamiento pero la rabia me cegó.
─¡Amor, escúchame!─Florencia comenzaba a calmarse─ No sé con qué moral te estoy recriminado lo que hiciste si yo actué peor al creer me engañabas ¿Recuerdas?
─Sí no me olvido de ese horrible episodio.
─De eso sigo arrepintiéndome porque eran totalmente infundadas mis sospechas pero ante la evidencia no las vi en su momento. No sabes cómo te entiendo ahora.
─Es bueno oír eso luego de lo que ha pasado.
─Tenemos que hablar. Lo que viste tiene su explicación.
─Sé que tenemos que aclarar muchas cosas. Estoy regresando a casa en menos de una hora calculo estaré allí.
─¡Está bien! Asumo no me queda otra que esperarte.
─¡Hermosa! No es conveniente maneje y hable contigo al mismo tiempo.
─¡Lo sé! Por favor conduce a una velocidad permitida. Te amo.
─Yo igual. Te prometo seré consiente. ─ Al sentir que su amor cortaba la llamada Florencia comenzó a llorar de nuevo siendo consolada por Tamara y Paolina que se quedaron a acompañarla.
─¡Amiga! ¿Dinos que te digo Jaz?
─Que hablaríamos.
─¿Y por qué entonces sigues llorando? Te está dando la oportunidad de aclararle que paso.
─¡Sí, Tata! Pero me da mucho miedo conduzca a esta hora y si le pasa algo por querer llegar rápido yo me muero.
─¡Flor, por favor! Ya tranquilízate, nada le va a suceder. En poco tiempo estará aquí sana y sin un rasguño.
─¡Anímate, amiga! La tormenta ya está desapareciendo y pronto vendrá la calma.
─¡Si! Eso es cierto. ¿Pudo ser peor, verdad?
─¿Quieres nos quedemos hasta que aparezca?
─¡No, chicas! Les agradezco su compañía y la contención que me han brindado. Ya váyanse a descansar y discúlpenme tantas molestias.
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Entre Flores y Cosméticos
FanfictionDesde que sus miradas se cruzaron en un encuentro accidentado surgió entre ellas una atracción inmediata que represento el gran desafío de sus vidas. Tomando en cuenta que en una guerra todo se vale, la palabra batalla bien podría definir su excepci...