La noche comenzó con todos nosotros en la sala viendo una película, muy a mi pesar, de terror. Odiaba con mi vida esas películas pero al parecer todos querían verla. El señor y la señora Vargas habían decidido salir así que estabamos solo nosotros. A mi lado derecho un Martín un tanto asustado y a el izquierdo un Villa tan entretenido viendo la película que no se daba cuenta de las miradas posadas en el, más mías que del resto.
- Si sigue mirándolo así va tocar denunciarla por acoso. Siento el susurro de Isaza en mi oído provocando que de un salto acompañado de un grito, todos voltean a mirarme, pues el grito había llegado a asustarlos a ellos también
- Diablos señorita, a usted sí que le asusta todo esto. Dijo Isaza soltando una risa, lo mire, por quién sabe que número de vez en el día, con una mirada asesina, si las miradas mataran no tendríamos Isaza ya.
- Si alguien no hubiera hablado en mi oído posiblemente esto no hubiera pasado. Digo regresando mi mirada al frente y me encuentro con que la película se encuentra pausada y todos nos miran a Isaza y a mi, como si siguieran viendo la película
- Andrea, si te asusta podemos dejar de verla, no te preocupes. Dijo Villa evitando que Isaza contestara algo más
- Gracias, pero creo que podemos terminar de verla, digo si me hubieran propuesto esto desde el principio, seguramente les diría que no quería verla pero faltan 10 minutos, no se preocupen, voy a pedir comida. Digo levantándome para dirigirme a la cocina
Ya allí saco mi teléfono del bolsillo y me dispongo a pedir unas pizzas, escucho unos murmullos y lo siguiente que escucho es un grito que por segunda vez en la noche logra asustarme
- Carajo, vea perro. Me acerco a Isaza sabiendo que la idea fue de el. - Prometo dejarte sin descendencia si vuelves a asustarme. Al oírme decir esto da un paso atrás y levanta sus manos en función de "yo no fui" cruzó mis brazos y espero su escusa, todos miran la escena divertidos
- Yo no fui, todo fue idea de Villaco. Dice señalándolo, pasó mi vista rápidamente de Isaza a Villa mientras que el recién nombrado se pone a protestar
- A mí no me metan, yo solo participe pero la idea no fue mía, lo siento enserio, no pensé te fueras a asustar así. No puedo enfadarme con el así que le dedicó una sonrisa y vuelvo mi mirada a el autor intelectual de el plan
- Fue Moncho. Puede intentarlo pero yo ya no creo ninguna de sus palabras, rápidamente tomo un vaso de agua y antes de que el pueda reaccionar se lo lanzó encima provocando la risa de todos menos del recién mojado. - ¿Así vamos a jugar?, Venga pues señorita. Me toma por las piernas hasta el patio de la casa de los Vargas, con la ayuda de mi mejor amigo toma una manguera y comienza a rociar agua encima de mi, pronto todos estamos jugando con agua.
El piso estaba empapado y en mi intento por llenar a Isaza, más de lo que ya está, con un balde de agua, resbaló repentinamente, sin embargo no siento el golpe contra el frió piso, en su lugar siento unos brazos que me envuelven con fuerza, mi mirada se posa en los ojos de la persona que me salvó de darme el golpe de mi vida, Villa se encuentra a centímetros de mi cara y yo solo puedo ver detallar con detenimiento su rostro, siento que estamos apunto de besarnos, pero como todo llega algo o más bien alguien a arruinar el monto perfecto. Siento el agua recorrer mi cuerpo y las gotas resbalar no solo por mi cara si no también las gotas que caen a trompicones de la cara de Villa a la mía.
- Después se comen, llegó la comida, vaya eso no sonó como lo esperaba. Dice Isaza riendo
Siento como mis mejillas arden y sé que tengo un color carmesí en ellas, pero algo que logra emocionarme es darme cuenta que aunque estaba oscuro lograba ver el sonrojo en las mejillas de Villa. Lentamente nos incorporamos y, lastimosamente, separamos lentamente, Simón llega con unas toallas y nos las entrega a todos, mientras nos secabamos Isaza se acercó a donde estaba y me pidió perdón.
- No pasa nada, pasara algo si amanecemos con gripa mañana. Digo dándole un abrazo
- Isaza suelte a mi mejor amiga, ella es mía. Llegó Martín juntándose a el abrazo, al poco tiempo estábamos todos sumidos en un abrazo, hasta que Simón decidió que era suficiente.
Entre abrazada por Isaza, este me proporcionaba calor suficiente después de aquella guerra de agua.
- Casi se besan, ¿que sentiste? Dijo en un susurro que solo yo pude escuchar
- Lo hubiera sentido si alguien no hubiera interrumpido. Dije igual en un susurro
- Las cosas no tienen que pasar así y lo sabes, primero tienes que decirle. Dijo en modo de reproche
- Está bien, quizás después lo haga, ¿Carrera a el comedor?. Dije comenzando a correr
Terminamos la pizza y nos cambiamos de ropa, cada uno toma camino a las habitaciones y decido acostarme en el colchón del piso seguida por Isaza quién se acostó en la cama nido de Martín, rápidamente el dueño de la habitación tomo lugar en la cama y el dueño de mi corazón tomo lugar a mi lado, luego de lo que pasó cuando casi caigo era el doble de incómodo de lo que había pensado.
Apagamos las luces y yo me giré dándole la espalda a Villa, sentí como poco a poco me iba quedando dormida.
Me desperté cuando aún esta oscuro rodeada por brazos que me impedían moverme, cuando recordé que era Villa sonreí y volví a quedarme dormida.
Me desperté a la mañana siguiente por una fuerte luz a mi alrededor, al abrir los ojos me doy cuenta de que Isaza y Martín se encuentran tomándonos fotos a Villa y a mi, ambos seguimos abrazados y su olor inunda mis fosas nasales, ellos al darse cuenta de que desperté dejaron a un lado los teléfonos.
- Buenos días. Dijo Isaza haciendo el suficiente ruido para que Villa de despertará
Este despertó lentamente, y cuando estuvo lo suficientemente despierto me soltó
- Buenos días, discúlpame no se porque pasó eso. Dijo con las mejillas super sonrojadas
- No te preocupes. Digo restándole importancia, aunque por dentro estaba muriendo
- Buenoooos días perros. Llegó Simón gritando de la nada
- ¿A este que le picó?. Pregunto a el aire pero obteniendo en su lugar la respuesta de Villa
- No lo se, nunca a estado así quizás amaneció enfermo después de la pequeña guerra de agua de ayer. La sola mención hace que mi mente recuerde el momento e instantáneamente mis mejillas se tiñen de rojo
- Que buenos días. Dice de nuevo Simón al darse cuenta de que ningúno contesto su comentario
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Mil Tormentas// Juan Pablo Villamil// Morat
FanfictionSabes bien que yo, yo te salve te mil tormentas, pueden ser más perdí la cuenta, pues mi pronóstico es estar contigo y tú si ya no hay sismo que te mueva intenta verme y ponte a prueba pues tú pronóstico es estar conmigo. Mi mente divagaba en la ima...