Escuchar la voz de Jay hace que me hierva la sangre.
¿Cómo se atreve a venir por nosotros? Es una… Pero… ¿Qué pasa con Sheryl? Su respiración se ha agitado sólo por escuchar la voz de Jay. Su expresión se ha desencajado y se aferra con más fuerza a las plumas de Lugia.
— ¡Perla, no podemos luchar todos contra ese aerodeslizador! —Exclama Liz—. ¡Necesitamos un plan!
No puedo pensar en nada que no sea la ira que crece dentro de mí. Lo único que puedo pensar es que quiero venganza.
— ¡¡Perla!!
La voz de Liz me hace volver a la realidad.
Sacudo un par de veces la cabeza para aclarar mis pensamientos y las ideas llegan a mí
— ¡Necesito sólo a Pidgeot, Talonflame y Lugia! —exclamo—. ¡Jackie, Sheryl, James, Mewtwo y yo nos encargaremos de esto! ¡El resto, vayan a tierra firme!
Todos asienten y nosotros nos preparamos para luchar. Jackie sube a Talonflame de un salto y yo paso al lomo de Pidgeot para ir con James. Mewtwo puede mantenerse suspendido en los aires por su propia cuenta, así que Sheryl y Lugia estarán solos. Las mujeres de cabello azul se encargan de dejar a los demás en tierra firme, Liz aprovecha para saltar y caer en el lomo de Talonflame. ¿Qué caso tiene hacer un plan, si nadie va a respetarlo?
— ¡Debes derribar ese aerodeslizador cuanto antes, Cobby! —Exclama Jackie—. ¡Ataca la cabina del piloto!
—Con mucho gusto… —digo entre dientes.
James libera a Flareon y él hace aparecer un aro de fuego que rodea el aerodeslizador.
Me mira con complicidad y yo asiento.
Libero a Ponyta, que logra mantenerse de pie sobre el aro de fuego y soy un salto para caer sobre él. Ahora James y Pidgeot son libres para volar en cualquier dirección. Flareon y Ponyta atacan con una potente llamarada, la de Flareon quintuplica el tamaño de la de mi Pokemon. Pero cuando ambas técnicas se impactan contra nuestro enemigo, vemos que el aerodeslizador está protegido por un campo de fuerza que bloquea nuestros ataques.
—Tenemos que deshacernos de sus protecciones —dice Flareon y se agazapa para atacar—. ¡Ataquemos todos a la vez! ¡No podrá contener todas nuestras técnicas a la vez!
— ¡No, deténganse! —exclamo con voz potente.
Todos me miran expectantes, esperando que de la orden para atacar. Pero no podemos lanzar nuestras técnicas al azar, nuestros Pokemon podrían quedarse sin energías y quizá eso es lo que Jason quiere.
—Existe una forma de destruir ese campo de fuerza, humana.
La voz de Mewtwo se escucha en mi cabeza. Él levita hasta posarse cerca de mí.
—Yo puedo destruir las protecciones, ustedes deben atacar los motores antes que otra cosa.
¿Los motores? Creí que nuestra prioridad era atacar la cabina del piloto.
—Si atacas los motores, no herirás a la humana que va ahí dentro. La necesitamos con vida si quieres llegar con su líder.
Parece un buen plan.
—Diamond puede paralizarla el tiempo suficiente para que los demás la capturen.
Bien, ¡hagámoslo!
Mewtwo asiente y levita hasta posarse frente al aerodeslizador. Escuchamos a Jay repetir eso acerca de que nos atacará, pero Mewtwo no desiste. Sus ojos se iluminan con ese resplandor de color púrpura de su cuerpo se desprende un campo de fuerza que se impacta contra las protecciones del aerodeslizador. Repite lo mismo una, dos, tres veces hasta que el campo de fuerza enemigo desaparece.
— ¡Bien, tú lo pediste! —exclama la voz de Jay.
El aerodeslizador dispara dos misiles que se dirigen a nosotros, mismos que Lugia bloquea agitando sus alas un par de veces. Dos pequeños tornados desvían los misiles para que se impacten contra sí mismos y entonces, nosotros atacamos. Flareon, Ponyta y Talonflame lanzan potentes llamaradas, Pidgeot usa el mismo aleteo que Lugia para crear un tornado, aunque el suyo no es tan potente. Y Diamond lanza un destructivo rayo de sus dos colas. Se produce una enorme explosión y el aerodeslizador se convierte en añicos.
— ¡Lo logramos! —exclama Diamond con voz triunfal—. ¡Estamos salvados!
Quiero celebrar, pero es imposible cuando veo a Jay Jason bajando a tierra firme gracias a un paracaídas. Miro a Sheryl y es como ella me leyera el pensamiento.
Sheryl dirige a Lugia hacia donde está Jay. Sus miradas se conectan por un instante y Diamond actúa, lanzando una potente descarga de electricidad estática. Jay grita con fuerza y su cuerpo entero queda paralizado. Aquí hay algo extraño… ¿Por qué Jay no se ha defendido?
—Esto es un extraño —dice Liz.
— ¿También tú lo has notado? —le pregunto—. Ella no intentó defenderse.
—Será mejor que no nos fiemos de ella —dice Jackie.
—Podría ser una trampa —secunda James.
—Creo que lo que debería preocuparnos ahora es que Sheryl no pretenda vengarse antes de tiempo —les digo—. Necesitamos a Jay con vida, por ahora.
El resto asiente y volamos hacia Sheryl.
Algo en todo esto no me da buena espina.
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Pokemon V: La Batalla Contra la Elite
Fanfiction¿Por qué tuve que ver los ojos de Skyler antes de morir? Él lo dijo, Él lo repitió mil veces. Él me advirtió que si veo los ojos de alguien antes de darle muerte, esa última mirada me perseguiría el resto de mi vida. Y los ojos azules de Skyler no m...