Capitulo 22

151 21 2
                                    

-- No puedo irme sin que me des un beso primero. -- dijo entrando de nuevo y quedándose delante de mí.

El corazón se me aceleró de nuevo. Tenía un poder para hacerlo, lo prometo.

-- ¿Me lo permites? -- preguntó congiendome de las manos para ponerme de pie, a mi cara a escasos centímetros de la suya.

No me dio tiempo a asentir cuando ya me estaba besando. Apartó sus manos de las mias y las llevó a mi cintura, acercándome más a él. Me esforcé por no decepcionarle, así que me dejé llevar y agarré su pelo, sin tirar mucho de él por si le hacía daño.

Apretó mi cadera con sus dedos, y como si le costara, se apartó lo suficiente como para romper el beso.

Me acarició la mejilla, sonriendo y cerrando los ojos unos segundos. Se separó de mí, sin dejar de mirarme.

-- Nos vemos mañana. -- medio sonrió, y ahora sí, salió por la puerta.

Tardé unos segundos en correr detrás de él. Después de todo era mi casa, y debía despedirlo como tocaba.

Mi madre se quedó despagada cuando le vio irse, porque de algún modo había entrado sin que nos dieramos cuenta y había comenzado a hacer comida para cuatro. Sin embargo, le dedicó una sonrisa de agradecimiento por haber venido. Ashton, que ya se había despertado y daba la casualidad de que rondaba por la casa y ya tenía hambre, hizo una parada en el salón y se despidió de Luke sin fingido desagrado.

Luke sacudió su mano una última vez y se fue andando por la derecha. Le habría advertido de que esa es la dirección de los peores barrios de la ciudad, pero no tuve ocasión.

En cuanto di media vuelta soltando un suspiro, me vi a mi hermano cruzado de brazos con el ceño fruncido, y mirándome seriamente.

Di un sobresalto sin querer, llevándome mi mano al pecho.

-- Ese amigo tuyo... Luke.... es un poco raro. -- dijo a los pocos segundos sin darme tiempo a poder subir a mi cuarto tranquilamente.

Estaba claro que tenía que comentar algo negativo sobre Luke.

Aún no se me había olvidado lo que le hice a Ashton, pero no quería pensar en ello ahora mismo. Me sentía realmente frustrada y, con el pensamiento de que Luke no estaría cerca de mí en un tiempo, no mejoraba en absoluto.

-- Mira quien habla. -- me encaminé hacia las escaleras para poder llegar a mi habitación al fin.

No tenía ganas de hablar con nadie ni de hacer nada. Tal vez si de mirar al techo o dormir un poco, pero nada más.

-- ¿Estás molesta? -- dijo él a los pocos segundos, lo que tardó en reaccionar, mientras subía unos pocos escalones para poder ponerse a mi altura.

-- Sí... -- dije rapidamente sin pensar. Me apresuré a añadir algo para aclarar el verdadero motivo. -- digo, no... no es por lo que acabas de decir. -- me expliqué con las manos mientras sacudía mi cabeza.

Suspiró. -- Ya entiendo. -- dijo en un modo compresivo que no me cuadraba para nada ahora mismo, más bien me lo esperaba de reproche.

No es posible, no puede ser. Ahora me va a soltar el rollo de que los chicos eran peligrosos y que no me convenía estar con Luke, y bla bla bla...

Desde el primer momento había podido notar que Ashton no miraba con muy buenos ojos a Luke, pero lo que tenia que entender era que no podía juzgar a una persona sin conocerla antes. Esa es una lección que aprendí yo no hacía mucho.

-- Es porque no puedes estar en tu casa. Lo sé, eso jode mucho, parecía que todo iba perfecto pero, ¡¡BUM!! los bichos lo arruinaron todo. -- articuló con sus manos mientras me lo decía.

No confies en los fantasmas || Luke HemmingsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora