Entré en la habitación y vi a Luke tumbado en la cama boca arriba con los ojos cerrados. Parecía tan calmado, relajado, indefenso... incluso podría parecer el "verdadero" Luke que yo había conocido en aquella casa infernal, pero algo sentía al entrar aquí, que no era igual.
No me sentía muy cómoda estando a solas con él, a decir verdad, estaba bastante asustada por lo que podría pasar, mi hermano no estaba aquí por si pasa algo, y dudo que yo sola pudiera plantarle cara a alguien como él.
Sabía que me había oído entrar, y que sabía que yo estaba dentro, observándole, sin decir una palabra. A pesar de eso, ni siquiera había movido un solo músculo. Seguía en la misma posición, lo que me ponía más nerviosa aún.
— Se han ido, ya puedes irte. No te verá nadie. — miré al suelo mientras se lo decía.
Lo mejor sería que me dejara sola cuanto antes y que volviera más tarde, o mejor otro día, le notaba demasiado cambiado, y no de forma positiva.
— ¿No preferirías hacer algo para matar el rato? —preguntó incorporándose en la cama y mordiéndose el labio. — Te aburrirás si no hay nadie más en la casa.
Definitivamente no se que le había dado a Luke por tener sexo hoy, pero no estaba preparada. Ni con él, ni con nadie, y mucho menos sintiéndome tan agobiada.
Tenía los ojos abiertos, por la impresión que me había dado su atrevimiento. Mi mente rebuscaba desesperadamente una posible respuesta que me pudiera sacar de este lío sin hacerle enfadar, pero sin hacer lo que me pide.
— Ehh, bueno, yo, tengo cosas, que hacer, ya sabes... — le dije la misma excusa que le había dicho a mi hermano, pero en este caso no funcionó de la misma manera. Luke era más inteligente y miraba más allá de mis mentiras.
— No, no sé. — se levantó y vino hacia mi, uniendo nuestros labios sin que yo tuviera tiempo de moverme siquiera para intentar evitarlo. Sus ojos estaban cerrados, pero los mios eran todo lo contrario, expectantes de lo que podría pasar a continuación, y alerta por si iba demasiado lejos.
Sabía que si fuera por él lo haríamos aquí mismo y en este mismo momento, pero yo seguía teniendo mis dudas, y solo con esa pequeña parte de mi que seguía asustada por este momento, no podía hacerlo. No sentiría el momento mágico si me sintiera obligada a hacerlo.
Lo que no entendía era por que ahora él no podía entender esto, y en otras ocasiones me demostraba todo lo contrario.
— Luke, para, por favor. — le pedí alzando mis manos para poder empujarlo, pero más que eso, las tenía apolladas en sus hombros. Como había temido, siguió ignorándome y besó mi cuello cogiéndome por la cintura y acercándome más a él. — Por favor Luke. — esta vez le súplique.
— Déjate llevar. — fue lo único que me dijo al cabo de unos segundos.
— No Luke, para, por favor. — seguí insistiendo, cada vez más segura de que esto no me gustaba ni un pelo. Ni siquiera sus besos eran tan... suaves y cariñosos como lo eran antes.
¿Por qué no paraba? Ya hablamos sobre esto antes, si no estaba segura iba a parar y no me forzaría. Él accedió, y no solo eso, me dijo que estaba de acuerdo en que eso era lo correcto. Entonces ¿por qué ahora se portaba así?
Puse mis manos esta vez en su pecho para intentar apartarlo de mí, pero fue en vano, tenía mucha más fuerza que yo, y se estaba aprovechando de la forma más ruin de eso.
Me cogió de la cintura y me tiró a la cama no muy suavemente. Se acostó encima de mí sin apoyar todo su peso, lo que agradecí por un segundo, antes de que el sentido común me golpeara y comprendiera que no tendría que estar en esta situación.
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No confies en los fantasmas || Luke Hemmings
FanficSolo una chica normal, en una casa no tan normal.