⋮KookGi⋮JJK & MYG
❝ ━Y si nuestro amor está mal, jamás quiero estar en lo correcto, pequeño. ❞
Donde Min YoonGi y Jeon JungKook se enteran de cierta "irregularidad" en ellos dos que puede llevar su vida cuesta abajo.
Pequeñas sonrisas penosas y de vez en cuando algunos besos llenos de ternura eran lo que se divisaba en la sala de la casa del menor. Tenían suerte que era fin de semana y los padres a la vez que el hermano de este no se encontraban, podían disfrutar de todo el tiempo libre que quisieran y eso a YoonGi le emocionaba a tal punto de no parar de sonreír entre beso y beso.
Habían acordado de que el mayor se quedara en casa de Jeon justamente ese día dadas las circunstancias de que tendría la casa solamente para el, el azabache conocía perfectamente a su hermano y sabía que siempre se quedaba en casa de alguno de sus amigos a jugar videojuegos o simplemente se la pasaba con su novia a hacer cualquier cosa que ya no corría por su cuenta, sea lo que sea que hiciera este, estaba consiente de que los fines de semana lo dejarían completamente solo. A excepción de su ahora tierno novio.
—JungKookie~, déjame ver este capítulo, pequeño. —habló con voz empalagosa y sonrió enternecido mientras intentaba alejar al más alto de sus cachetes.
—Déjame mimarte un rato más, Yoonie. Solo un ratito. —beso ambas mejillas mientras las apretaba un poco con sus grandes manos.
—Haz dicho eso desde hace una hora, tonto. —rió bobamente.
El moreno paso de dejar varios besitos en todo el rostro de Min para besar con ternura y amor los labios contrarios.
—¿Sabías que me volví adicto a tus labios, lindo YoonGi? —susurró sobre los belfos del mayor, este sintió sus mejillas encenderse en un rojo carmín ante tales palabras y escondió su cabeza en la curvatura del cuello de su novio totalmente avergonzado.
—¿Y tú sabías que me volví adicto a tus cumplidos? —miro de reojo como el menor sonreía socarronamente.
—Lo se, pero es que ¿como no decirte cumplidos si eres tan lindo, YoonYoon? —musitó con voz graciosa y sentó a horcajadas al mayor en su regazo, se dedicó a abrazar a este como si de un bebé se tratase.
—Me asfixias. —ambos rieron leve, el azabache con una sonrisa en los labios soltó al mayor conectando sus ojos y perdiéndose en los oscuros orbes del contrario, perdiéndose en las galaxias que estos le otorgaban y grabándose de memoria aquellos dos lindos lunares en su rostro, uno en su nariz y otro al lado de esta.
Su Yoonie era totalmente arte para sus ojos y no podía creer que nadie más se haya dado cuenta de aquello, todo el mundo debería de apreciar su preciosa piel blanca como la porcelana, su cabello oscuro y desordenado, sus pequeños ojos gatunos, su linda sonrisa de gomita, su delgado cuerpo, su adorable nariz de botón, lo huesudas pero a la vez únicas que eran sus manos, su melodiosa risa, su ronca y grave voz, su apariencia felina, lo tierno, adorable, estrujable y pequeño que se ve cuando está al lado de alguien alto, aparte de que su estatura era simplemente perfecta para el.
Era tan afortunado de ser la primera «y tal vez última» persona que tuviera el corazón de aquel tierno ángel que casualmente cayó en sus manos.
—¿Que tanto me vez, Kookie? —soltó una melodiosa carcajada mientras tapaba su rostro con sus manos en un intento de ocultar su vergüenza.
—Eres precioso. —Min dejo ver sus ojos felinos a través de sus dedos. —Me das tanta ternura, YoonGi-ssi~ —habló con su característica sonrisa de dientes de conejito plasmada en sus belfos.
El pálido destapó su rostro y se acercó al menor para dejar un casto beso en ambas comisuras de sus labios —Y a mí me encanta cuando sonríes, conejito. —ambos se sonrieron como bobos sintiendo su corazón latir con total fuerza y a la vez sentir el sonrojo hasta las orejas.
Volvieron a besarse y así muchas veces, el tiempo corría y corría, aún así ellos no dejaron su romanticismo de lado.
━─━─ 「🌈」 ─━─━
La noche los recibió gustosos y se quedaron totalmente acurrucados en el sofá, JungKook encima de las delgadas y largas piernas de YoonGi sin llegar a aplastarlas, su cabeza reposaba en lo que era su estómago sintiendo como este subía y bajaba gracias a la respiración calmada del mayor, YoonGi estaba recostado boca arriba y su menor boca abajo, el azabache le estaba contando algunas anécdotas "interesantes" mientras que el mayor no despegaba la vista de su celular.
—Entonces el me dijo: "si", y yo le dije que hablara y ¿tienes idea de que fue lo que me dijo? —habló exasperado como si el mayor no pudiera escucharlo. —¡Que nuestra cachorra había tenido perritos y yo no estaba enterado! Mi hermano a veces si que es un... ¿estás escuchándome? —se interrumpió a si mismo al notar como su mayor no le dirigía la mirada.
—Si, si, ando escuchando. Continúa. —en sus labios estaba plasmada una ligera sonrisa de enamorado mientras que sus ojos no veían nada más que la pantalla de su celular.
—No estás escuchando, ¿que es tan interesante en tu teléfono que no me prestas atención, YoonGi? —el menor arrebató el aparato a su mayor mientras que lo ojeaba notando nada más y nada menos que la galería de este estaba llena de fotos de él mientras hablaba sobre sus anécdotas con su hermano, algunas con filtros graciosos y otras con corazones.
Sonrío enternecido al ver cómo el pálido se hacía pequeño en aquel gran sofá.
—Sigue hablando mientras actúas tierno y devuélveme mi teléfono para seguir tomándote fotos Jeon JungKook. —dijo totalmente sonrojado y cruzado de brazos.
—¡Hyungie~! ¡eres un encanto! —el moreno se abalanzó contra Min para besar todo su rostro.
—Eres un empalagoso y celoso a la vez. ¿Que pensabas que estaba haciendo en mi tele...? —Un adorable beso en sus labios lo hizo callar.
—Mejor no digas nada y déjame darte amor, Hyung. —repartió varios besos por su frente hasta su mejilla.
—¡Eso suena bien! —y la linda sonrisa de gomita que enamoraba al menor, apareció nuevamente.
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