Boy.
"Pudiste habérmelo dicho, ¡Por Dios! Hubieran entrado a un montón de juegos juntos y conocerse allí"
Simon golpeó con su puño la madera del mostrador llamando la atención de dos niños que jugaban con los llaveros de peluche, su madre miró con ojos grandes a ambos chicos, alejando a los pequeños de ellos, perdiéndose en el pasillo.
Robert escuchaba, o eso quería hacer, pero la verdad estaba ansioso, repasando una y otra vez las palabras de Zoe, reviviendo la imagen de ella con el disfraz de vampiro.
Había intentado buscarla en el granero, pero ni siquiera la mujer de cabello largo se encontraba ya, y pasada la media noche sus padres decidieron que era hora de irse.
Ahora el recuerdo de aquella noche de brujas eran dulces, fotografías junto a su amigo, y una calabaza con vela que recogió su madre."¡Rof! ¿siquiera estás escuchando?"
"Ya casi son las diez" dijo ignorando totalmente al chico, sus ojos se quedaron sobre el reloj de pared, faltaban cinco minutos. "¿Qué le diré? Soy malo hablando" se mordió el labio
Temía volverse malhumorado con ella de nuevo, o verse demasiado tímido. Su personalidad era explosiva cuando quería, pero tenía un pequeño desorden ahora mismo. Algo que pensaba que no le pasaría de nuevo. Por suerte, no se trataba de otro ataque de pánico.
"Sencillo, pregunta lo que quieras saber de ella" se encogió de hombros y tomó un libro cercano, era poesía que Robert le recomendó "¡Ya sé! ¿traes dinero?"
"Pues, si" su madre se había encargado de que cargara con algunos billetes, obviamente no le dijo a dónde iba
"Eso es, invitale algo, hay una cafetería muy buena con ambiente de los 50's a dos cuadras de aquí" le miró con seriedad "Sólo, que no parezca una cita"
"¿Y por qué no?"
"Para volverte interesante Rof, obviamente estás interesado en ella pero no se debe dar cuenta, no totalmente, ¿me entiendes?"
"Creo que si" mintió
Obviamente había salido con otras chicas, de hecho venía de una ruptura casi traumante para él, pero se repuso, o eso creía; desde entonces toda su confianza estaba por los suelos. Además aquellas oportunidades habían pasado por sí solas, tan rápido, tantas veces, donde no era necesario fingir que no ocurría nada, claro que la conexión venia tiempo después. En éste caso, quería ser precavido, aún no admitía que aquella chica le gustaba. Y ese era el problema número uno.
"Debo irme Simon, deseame suerte"
"Sólo se tú mismo Robert, te veo después" se despidió con una cálida sonrisa volviendo al libro, cruzando los dedos para que su amigo no perdiera la cabeza.
Sólo sé tú mismo. Ese era otro dilema. Apenas estaba seguro de quién era.
Salió de la biblioteca escuchando las campanillas de los otros locales, el claxon y humo de un autobús, y gritos de vendedores vociferando sus productos.
La mañana era nublada y bastante fresca, llevaba consigo un suéter negro, pantalones y otra sudadera debajo, era una blanca de lunares color púrpura con gatos dibujados en ella; su favorita.
Decidió peinarse igual que siempre, con los mechones elevados, ganándose algunas cuantas miradas. Cosa que no le importaba en absoluto.Metió las manos a sus bolsillos doblando la esquina, reconociendo al instante la bicicleta color menta de canastilla, estaba atada al pilar de la estructura de la pequeña plaza, un par de hombres salían de la florería y casi podía escuchar como su corazón latía.
Esperó, recargando su espalda en otro pilar a una distancia considerable, miró el cielo lleno de nubes pensando en cómo había llegado allí, a ese momento, ¿Cómo se había cautivado por aquella niña de mechones rebeldes?.
La pregunta pareció responderse en su cabeza por si sola cuando se quedó sin aire al verla salir, estaba usando un suéter ligero rojo escarlata, con una larga falda marrón que llegaba a sus tobillos, y botas. Agregándole un paño del mismo color que la sudadera con círculos café en ella, atado a su cabeza, pasando por debajo del flequillo.
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Just Like Heaven | PAUSADA
FanfictionUn pueblo tranquilo y una vida cotidiana, el deseo de Zoe de que llegara algo emocionante a su vida parece cumplirse con la mudanza de un extraño chico de ropas oscuras.