Lo que menos se esperaban tanto Lan Zhan como Wei Ying era el ataque de pánico que les entró a los dos en mitad de un polvo —que en cualquier otra situación podría haber sido un polvazo memorable— por oír la puerta principal del piso del de ciencias abriéndose mientras ellos dos estaban en plena acción.
-¿Estás seguro de que a tu hermano no le molestará, A-Cheng?
-Me la suda si le molesta o no. Te recuerdo que está con el tuyo, y que ahora mismo andarán enrollándose quién sabe dónde.
-¿Y si estuvieran aquí?
-¡No lo están! Tu está casa libre y tu ducha tiene hidromasaje. Wei WuXian andará por ahí gorroneando fijo.
-Si tú lo dices.
La risa suave y afable de Lan XiChen hizo que Lan WangJi se tensará, luchando contra sus propios músculos agarrotados para no caer encima del cuerpo desnudo de su novio y provocar un estruendo que les costaría la vida y el amor propio. Intentó mantenerse lo más quieto posible para no hacer el más mínimo ruido, cosa un poco difícil teniendo en cuenta que seguía dentro del de biomédica. Fuera, en el salón, la conversación fue sustituida por el camino de un beso, que debió empezar dulce y acabó con sus hermanos trastabillando en dirección al cuarto de Jiang Cheng. Los gemidos no tardaron en hacer acto de presencia, aunque a ellos el tiempo de espera entre besuqueos y preliminares se les hizo eterno.
-Eso es... -Se atrevió a murmurar muy, muy bajito Lan Zhan.
-Tu hermano y el mío follando, sí. -Susurró Wei Ying. Estaba blanco como una hoja de papel, menos por sus mejillas, que ahora tenían un potente color carmesí. Aguzó el oído, ruborizándose todavía más cuando escuchó algo que nunca esperó tener que oír de su hermano-. Y por cómo suena, creo que XiChen-ge va a ser el que la meta. Al menos esta vez.
Y eso se lo confirmaron unas bromas que eran mitad risas mitad gemidos acerca de cómo intercambiarían posiciones en la siguiente ronda.
-Wei Ying.
-¿Qué? No es culpa mía si los Lan sois unas fieras en la cama.
Ante sus bromitas subidas de tono, el menor de los hermanos Lan le lanzó una mirada asesina que no recibía desde el instituto. Ambos se estaban muriendo de vergüenza, al de letras se le veía en las orejas, pero Wei Ying estaba comenzando a sentir que con el miedo a ser pillados venía de la mano el subidón de energía de una descarga de adrenalina. Su sonrisa maliciosa fue el pistoletazo de salida para una erótica travesura que podría salirle muy bien o podría costarles muy caro.
-Tenemos que salir de aquí. -Murmuró Lan WangJi, todavía estático.
-O podemos seguir a lo nuestro mientras ellos disfrutan de lo suyo.
-¡Wei Ying!
-¿Qué? Nosotros llegamos primero. Será como un cuarteto, pero en distintas habitaciones. -Aunque también es verdad que podría haberse acordado de mandarle un mensaje a su hermano para avisar de que estarían y dejarle a ellos la famosa ducha con hidromasaje, pero eso ya era otra historia-. Escúchalos, Lan Zhan. ¿No te dan ganas de imitarlos?
Y la verdad es que todo aquello no dejaba de tener un punto de morbo, tanto por la tensión como por esa especie de voyeurismo auditivo no deseado. Por eso, mientras oía como desde su cuarto Jiang Cheng se dedicaba a gemir el nombre de nacimiento de Lan XiChen, Wei WuXian empezó a mover las caderas, usando los firmes brazos de su novio para balancearse arriba y abajo, en deliciosos círculos que parecían una línea horizontal. Lan WangJi tuvo que contener un gemido mordiéndose el labio. Sentir el interior cálido y húmedo del de ciencias deslizarse y contraerse en torno a su miembro era suficiente para hacerle perder el control. Incluso bajo él, Wei Ying había tomado la iniciativa de no perder el ritmo. Ahora se movía de forma sinuosa y sugerente, lo suficientemente lenta como para no hacer ruido pero lo suficientemente intensa como para no perder la erección. Incapaz de contenerse, el menor de los Lan capturó su boca con la propia, mordiéndole los labios con una pasión que solo en los momentos de mayor placer le demostraba, justo antes de recuperar las riendas y volver a lo que les ocupaba. Wei WuXian ahogó un jadeo en ese beso, haciendo en varias ocasiones el amago de morderle tanto la lengua como los labios. Sus dientes rozaron en más de una ocasión el paladar ajeno, y eso solo hizo que la excitación que sentían se multiplicase hasta hacerles alcanzar el éxtasis.
Ahora bien, lo gracioso fue cuando les tocó salir del piso sin ser oídos, pero ese cuento es para otra ocasión.
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Kissing [WangXian] [Mo Dao Zu Shi fanfic]
FanfictionA veces los abrazos se quedan cortos. Los besos también suelen, por eso a Wei WuXian le gustaba tantísimo pasar a palabras mayores, pero los besos es verdad que suelen ser capaces de dar una mejor definición del estado de una relación. ¿Eran amigos...