El jugo que bebo a diario.
26.
Wendy.
Tengo esa rara sensación de nuevo, es tan extraña que me hiela la sangre y hace que mis vellos se ericen. Me hace sonreír inconscientemente, cuando yo nunca he considerado a nada lo suficientemente lindo cómo para que haga que mis labios se curven.
Sin darme cuenta, mis caninos ya se hallan mordiendo la tapa de mi bolígrafo, mis pies se encuentran tensionados debido a la presión que ejerce el momento frente a mis ojos.
Lux.
Sinónimo de perdición, de muerte.
Mis ojos se convierten en binoculares de máxima potencia cuando se trata de él, cuando se trata de espiarlo mientras abre su casillero, a veces tan apresurado, que ni nota mi presencia en el área de los terceros. Cuando entre el gentío, a la hora de salir, busco con desesperación su mochila color verde militar sólo para observarlo alejarse a lado de sus perfectos amigos y, cómo en la situación que vivo ahora, que no es diferente, pero es tan excitante, tan... la manera en la que mueve su cabeza para deshacerse del agua de lluvia que se ha estancado en sus desprolijos cabellos grises que son cómo la niebla bajo sus zapatillas rojas. Lux es cómo un Dios que comanda la escuadra de compañeros que trotan detrás de él.
Es como si cada vez que lo veo, la oportunidad de hablarle se me va entre los dedos al igual que las gotas que resbalan en su perfil.
Todas las noches me pregunto ¿Cómo será tomar su mano? ¿Cómo inclinaría su cabeza para ponerme atención? ¿Cómo se sentirá su pálida piel bajo las yemas de mis dedos? ¿Cómo sus ojos grises mirarían a alguien que ama en verdad? ¿Me podrá mirar así algún día?
Quito el bolígrafo de mis labios en cuanto el grupo termina de trotar, en cuanto el mismo Lux viene hacia acá con sus amigos ya que, detrás de las rejas, en las que se hallan enroscados mis dedos, están las duchas.
Y no, nunca lo he visto desnudo, pero me encantaría.
Me encantaría sentir los abdominales que se marcan en su camiseta mojada.
Peino mi cabello mojado hacia atrás, antes de ponerme la capucha y correr a mi salón sin que note mi presencia.
Camino, tranquila, empapada, en los pasillos de la escuela, subiendo las primeras escaleras ya que estoy en primer año, y Lux ya está en tercero, lo que significa, que no lo veré más una vez que se gradúe, eso me mata, me muero por dentro al pensar que hará su vida lejos de aquí, lejos de mí.
―Hola ¿Dónde estabas? Nos dejaron mucha tarea ―Luis, mi novio iguala mis pasos, mostrándome el libro de historia, indicándome la tarea con palabras pacientes a las que no les dedico atención ya que Lux sube las escaleras hacia el tercer piso, luce muy apresurado, supongo que se atrasará a su próxima clase―. ¡¿Oye?! ¿Estás bien? Estás empapada ―pregunta mi novio, me quedo estática cuando en mis hombros, cae el peso de su sudadera―. Ten, nos vemos en el almuerzo, tengo matemáticas ―planta un beso en mi mejilla antes de correr a su casillero, ondeando su largo cabello oscuro, dedicándome una última mirada juguetona a lo que respondo moviendo mis dedos en forma de despedida.
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LUX
Mystery / ThrillerAmnesia, es lo que me define, aburrimiento, es lo que me reina, y muerte, es lo que grito cuando salgo de caza.
