Toda la ciudad ha sido destruida, los edificios se queman por todas partes y las personas corren sin control por las calles intentando encontrar refugio. Las ambulancias y los cambiones de bomberos no son suficientes para contener todos los destrozos. Se escuchan los desgarradores gritos de las personas, así como sus llantos y sus alaridos cada vez que exclaman el nombre de alguna persona que está desaparecida.
No sé mucho de esto, pero estoy casi totalmente segura de que la cifra de muertos es bastante considerable.
—Sheryl, no podemos hacer nada por estas personas.
Aunque Lucario tiene un buen punto, no sé por qué piensa que yo tenía intenciones de ayudarlos.
—Tienes razón.
— ¿Cuál es el plan?
—El plan seguirá tal y como lo dije desde un principio. Buscaremos al padre de Harrison y le daremos una lección.
—Sigo sin terminar de comprender cómo funciona ese plan.
—Es sencillo. Roosevelt y Diamond deben poner a salvo a Perla, yo aprovecharé ese tiempo para deshacerme de ese sujeto.
— ¿Por qué quieres deshacerte de él?
—Porque de no hacerlo, Perla se arriesgará de nuevo innecesariamente. Eso, sin contar con que James se dejaría llevar por la furia y el deseo de venganza en caso de que algo pasara con Perla, pero no podría hacer nada para vengarla en ese caso ya que su mente lo traicionaría gracias a la impresión por haber corroborado que su padre es parte de la Elite.
—También tú quieres vengarte, ¿qué te hace diferente?
—Que mi venganza está dirigida solamente a una persona.
— ¿No sería preferible desquitar tu ira contra toda la Elite y no sólo contra una persona?
—Yo no siento ira.
—Entonces, ¿por qué quieres vengarte? No puedes negar que te ha herido en lo más profundo el asesinato de tu hermana mayor. Aceptarlo no te hace débil.
Lo fulmino con la mirada.
¿Qué va a saber este Pokemon sobre mí?
—Los sentimientos te hacen débil. Para seguir adelante en esta vida de mierda debes ser fuerte, debes ser mejor que los demás. Y los sentimientos son lo que marca la diferencia.
— ¿Te haces la fría sólo para demostrar que eres mejor que los demás?
— ¿Por qué haces tantas preguntas, maldición?
Lucario ha logrado exasperarme.
—Porque me es difícil terminar de comprenderte. Dices que nada ni nadie te importa, pero aún así estás arriesgándote para salvar a alguien que no eres tú misma. Dices que no te ha herido el hecho de que tu hermana haya muerto, pero yo mismo te escuché llorar por ella. Te encierras en una burbuja cada vez que te das cuenta de que estás demostrando tus sentimientos, ¿por qué te es tan difícil aceptar que te has encariñado con tus amigos?
—Tú nunca lo entenderías.
¿Por qué me tortura de esta manera?
Nunca me ha gustado hablar de estos temas con nadie, es algo demasiado privado… Es algo demasiado personal, él no tiene que saberlo.
—Vámonos, ese hombre posiblemente sigue por aquí.
Asiente y lo devuelvo al interior de su Pokebola para poder avanzar más velozmente.
Si el padre de Harrison sigue por aquí, sin duda está en el área circundante a los escombros en los que se convirtió el hotel. Sin duda está buscando a Perla entre los restos, si no es que está inspeccionando a los heridos y a los sobrevivientes para saber si ella ha salido con vida. Hay demasiada gente, así que puedo escabullirme sin ser descubierta si tengo cuidado.
El gigantesco montón de escombros está rodeado de ambulancias, camiones de bomberos y una multitud conformada por mirones en su mayor parte. Prefiero no mirar a todos aquellos pobres diablos ensangrentados, heridos, gritando aterrados. Un par de paramédicos trasladan a una niña pequeña, no mayor de cinco años, sobre una camilla y con serias heridas en la cabeza. Sigue consciente pues llora desconsolada.
Esto es horrible.
Detrás de toda la multitud puede verse el rostro de ese hombre. Sé que es él pues tiene las mismas facciones que Harrison. Es como ver una versión de ese idiota con treinta o cuarenta años de más. Ese sujeto no me ha visto pues sigue absorto mirando a los heridos que los paramédicos siguen sacando de entre los escombros. Así que me acerco a él lentamente, siempre manteniéndome detrás de él y de la multitud.
Consigo quedarme detrás de una de las ambulancias y lo escucho hablar.
Incluso el tono de su voz es parecido al de James, aunque un poco más grave y maduro.
—Estaba seguro de que saldría, pero creo que me equivoqué. Aunque… No entiendo cómo es que no han encontrado su cuerpo. ¿Tiene lógica? ¡Pues claro que no la tiene! La explosión no debió de haberla hecho polvo, al menos deberían encontrar una parte de su cuerpo.
Ese maldito hijo de…
—Acabo de recibir un mensaje del Jefe, Russell.
Es la voz de una mujer que no consigo reconocer.
— ¿Qué quiere ese sujeto? No estoy de humor para hablar con él.
—Han encontrado a Perla y sus amigos, ya están a disposición de nuestros hombres.
¿Qué?
— ¿Cómo los encontraron?
—Lo único que nos ha dicho es que Liz Mawson los entregó.
— ¿Liz Mawson? ¿No estaba escapando con ellos?
—Así es. Curioso, ¿no te parece?
—Parece que no podemos confiar siquiera entre nosotros.
—Sea como sea, el Jefe nos quiere de vuelta. Será mejor irnos ya.
Pasan de largo junto a mí sin percatarse de mi presencia.
Mierda, ¿los han atrapado en verdad?
¡Para qué me molesto en confiar en Roosevelt y Diamond! ¡Son un par de inútiles!
Tengo que encontrar a Perla y los demás… Supongo que mi enfrentamiento con el padre de Harrison tendrá que esperar.
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Pokemon V: La Batalla Contra la Elite
Fanfiction¿Por qué tuve que ver los ojos de Skyler antes de morir? Él lo dijo, Él lo repitió mil veces. Él me advirtió que si veo los ojos de alguien antes de darle muerte, esa última mirada me perseguiría el resto de mi vida. Y los ojos azules de Skyler no m...