Capítulo 14| Los cobardes nunca han llegado a nada.

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Ellery🌷

Mientras me introduzco en el auto de mi mejor amigo, trato de disimular lo mejor que puedo e intento actuar como siempre, como si no hubiera perdido aquella pulsera con la inicial de su nombre que me trajo de uno de sus viajes. Súper fácil.

Puede que sea yo, o él está conduciendo más lento de lo normal en lo que trato de arreglar mi cabello. Aunque creo que es lo primero porque cuando llegamos al instituto aún faltan unos minutos para entrar a clases.

-Estás rara desde ayer, peque, ¿qué sucede? -Habla él, aparcando el auto y seguidamente girándose sobre su asiento para verme con atención.

-Ya te dije que estoy bien, Noah -refuto, guardando el peine en mi mochila cuando considero que mi pelo se encuentra en óptimas condiciones.

-No te creo. -Entrecierra sus ojos.

-Pues no lo hagas. -Me encojo de hombros, saliendo del auto con mi mochila al hombro porque si él sigue insistiendo probablemente cantaré como un gallo.

Puede parecer poco probable, pero aquel chico de ojos azules es una persona demasiado sensible para su propio bien.

-Peque, yo...

-¡Comadrita! -Una voz alegre que reconozco al instante interrumpe a Noah y una sonrisa crece en mis labios.

Sonrío por dos razones:

Número uno: Noah dejará de insistir por un rato.

Número dos: en verdad me alegro de verlo.

-Hola, Jaiki Waiki -saludo divertida, haciéndolo rodar los ojos.

-Odio ese sobrenombre. Tengo tantas cualidades maravillosas y me pones el peor apodo que he escuchado jamás. -Niega, fingiendo decepción.

-Pero si Jaiki Waiki es adorable -me burlo.

-Adorable mis pelotas -bufa.

-Si tú lo dices... -Miro mis uñas con fingido interés. Creo que debería hacerme una manicure.

-No, eso no es lo que...

-¿Interrumpo?

El tono de voz de Noah suena mortalmente serio cuando se sitúa a mi lado, mirando fijamente al peliverde, quien sonríe amigablemente a pesar de la brusca interrupción.

-Supongo que tengo que presentarlos -digo para nadie en particular-. Jake, él es Noah, mi mejor amigo. Noah, él es Jake, se autodenominó mi compadre.

-Suena feo si lo dices así. -Jake me mira haciendo un mohín-. Como sea -suspira, entornando los ojos-, que bueno conocerte, Noah.

Tengo que codear al ojiazul para que le devuelva el saludo, cosa que me parece extraña porque Noah suele ser una persona agradable y justo ahora parece estar... tenso.

-Lo mismo digo, Jake -sisea entre dientes.

El peliverde asiente, volviendo su atención a mí.

-Por cierto, creo que esto es tuyo-dice, sacando algo de su bolsillo-. No estoy muy seguro de que lo sea, pero lo encontré en la banca después de que te fuiste. -Mi alma parece regresar a mi cuerpo cuando lo veo tenderme la pulsera que pensé perdida.

-¡La encontraste! -Exclamo, feliz-. Pensé que la había perdido, muchas gracias, yo-

-¿Estuvieron juntos ayer? -Me corta Noah, dándome una mirada difícil de entender.

-Síp -responde Jake con inocencia-, prácticamente pasamos toda la tarde juntos, tenemos que volver a repetirlo. -Me mira sonriente.

-Seguro -sonrío de boca cerrada, sintiéndome algo incómoda por la mirada que me da el ojiazul.

Los mejores amigos no se besan (Nueva Versión)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora