Se preguntarán por que no actualicé el fin de semana (ja! Si claro, nadie se acuerda de mi TnT). No he estado muy de ánimo, pesadillas, ansiedad, etc. Para colmo pesqué un resfriado que me quitó las pocas ganas de vivir que me quedaban.
Pero ya he vuelto! Disfruten el cap.
Resfrío
- Hawks... ¿Que hace tu polluelo en mi agencia?- La voz del mayor sonaba cansada mas que molesta con ligeros toques roncos.
- Gang Orca-san, Hawks-sensei no es mi madre.- Había estado parado en silencio, siguiendo al héroe de un lado a otro por el edificio hasta ese momento.
- ¡Grandulon! Envie a Tokoyami a cuidarte un rato, debo salir en una misión con Endeavor y ya sabes como se pone cuando llevo compañía... Y comida... ¡Oh! Ya se está enojando, ! diviértanse! - fue lo último que oyó a través de la línea. Frotó el puente de su nariz mientras dejaba escapar todo el aire de sus pulmones. Aquello causó una tos incontrolable.
- Tienes el día libre. Vete a tu casa, niño.- Logró decir luego del ataque. El menor solo negó.
- Las órdenes de Hawks-sensei fueron claras. Debo permanecer a su lado en todo momento. - La seriedad del chico le sorprendía, ¿Como había llegado a manos del rubio?. Da igual, estaba demasiado agotado como para discutir con un estudiante.
- Jefe, su agua. Le traje medicina... - su asistente toco la puerta y fue cuando se percató del dolor de cabeza que comenzaba a aquejarlo.
- No la necesito, no estoy enfermo, Liam. - habló bajo para evitar que el dolor aumentara. Aceptó el líquido y se bebió el contenido de un trago, haciendo una mueca de molestia por su garganta herida debido a la tos.
Su agente le vió con una sonrisa evidentemente falsa. Parecía estar ocultando un gran enojo. Aquello hizo que las plumas de Tokoyami se erizaran.
-¡Shark, el jefe no quiere tomar su medicina!- gritó. Podía verse en sus ojos la satisfacción al notar como el cetaceo se sujetaba la cabeza con ambas manos.
Tokoyami pensó que Hawks le había enviado directo a un nido de depredadores, ¿Sería parte de su entrenamiento observar como entre varios sujetos fornidos trataban de meterle una píldora en la boca a un pro héroe?.
Las cosas se calmaron algunos minutos después y el asistente de Gang Orca (¿ESE ERA SU ASISTENTE? pero si solo tiene un par de años mas que él) le pidió que lo custodiara hasta que ellos volvieran de una misión de último minuto. Aceptó emocionado, estaría a cargo de la agencia por un par de horas mientras cuidaba del legendario Gang Orca.
Se veía amenazante incluso mientras estaba echado en el sofá fuera de su oficina. Los agentes le habían obligado a recostarse luego de la feroz lucha y pensó que sería bueno conseguir una manta para él.
Liam le dejó una nota con todo lo que necesitaría saber y algunos lugares importantes dentro del edificio. Luego de dar un par de vueltas y encontrar el armario donde guardaban algunas cosas de utilidad, volvió para colocar la tela sobre el pro héroe que había conseguido.
-No estoy enfermo, Tsukuyomi. Deberías irte a casa...- Habló con voz rasposa. Tenía su rostro oculto contra el respaldo del sofá, pero estaba seguro que tenía los ojos cerrados. Se veía cansado desde que le vió en la mañana al llegar.
- Hawks-sensei me aseguró que si lo estaba. No iré a casa hasta que usted decida irse a descansar también.- Su palabra era firme, aun cuando el hombre en el sillón le intimidaba.
- Así que por eso lo envío- suspiró. El día anterior el alado había estado insistiendo en el tema luego de haberle visto estornudar, pero en esos momentos no pensó que realmente caería enfermo.
A veces no entendía el afán de Hawks con meterse hasta el fondo en su vida. Se colaba en su oficina, sobornaba a sus empleados (con dulces y juegos de azar) y siempre le andaba cuidando (a su manera, claro). Era un solteron aburrido, solitario y enojón, ¿Por que se esforzaba tanto?. El rubio se había convertido en uno de sus pocos amigos cercanos y lo peor era que no le molestaba realmente. Su presencia le recordaba que aún era humano, aunque se viera como una bestia.
Sonrió. De seguro tenía fiebre y por eso andaba delirando.
-Tsuku-... Tokoyami. ¿Podrías prepararme un té con miel y jengibre?-
- ¡Si, señor!-
~~~~~~~~~~~~
-¡Oh, señor Hawks! ¿Viene por Tsukuyomi?- el asistente de su amigo le había recibido en la entrada.
- ¿Quién?... Oh~ ¿Tokoyami? Si, si. Es hora de que se vaya a casa- olvidaba que en la agencia del héroe todos usaban sus alias, el solía ser mas informal.
- ¿Qué tal su misión con el señor Endeavor?-
- Ardiente. Todo con ese hombre termina en carne quemada- comenzó a reír mientras caminaban por el pasillo hacía el ascensor. El menor le acompaño con una risa delicada. -Lo bueno es que acabamos temprano para poder venir a buscar a...-
Tenía que ser una broma. Por que si no lo era iba a matar a esa orca.
- Tienes... ¿Un 3?- tosió un poco contra su puño mientras sostenía en su otra manos las cartas.
- No... ¿Tiene usted un 5?- el héroe negó. Ambos sacaron carta y una sonrisa enigmática adorno el rostro del estudiante. - He vuelto a ganar - proclamó, mostrando su mano de cartas.
- ¿QUE CREES QUE HACES CON MI POLLUELO, GANG?- fue el grito que resonó por el edificio.
- Ugh, no grites, gorrión histérico- se quejó, cubriéndose muy tarde los oídos.
- Hawks-sensei, yo no soy...-
-¡VOY A CORTARTE EN PEDACITOS, VEJESTORIO!-
- ¿A QUIEN LLAMAS VEJESTORIO, ENANO? - eso le había dando en el ego. Nadie hablaba de la edad de Gang, nadie mencionaba la altura de Hawks.
- ¿Enserio? ¿Apuestas con un niño? ¡¿Sabes lo ilegal que es eso?!-
-¡Es mucho mas maduro que tú! Por lo tanto... ¡Lo reclamo como mío!-
La expresión en el rostro del rubio era digna de una fotografía. Asombro, ira, incredulidad y la boca abierta hasta el suelo, mientras el héroe bicolor le entregaba brillantes monedas al estudiante.
Hawks tomó aire y se preparó para soltar el mayor chillido de madre indignada del siglo, pero fue interrumpido por un circulo de color oscuro que fue introducido en su boca.
- Deja el drama, Hawks. Solo estábamos pasando el rato... - Gang estaba envuelto en una enorme manta y su voz se oía más ronca y débil de lo normal. No debería haber gritado tanto, ahora la cabeza le punzaba.
- son monedas de chocolate, Hawks-sensei - añadió Tokoyami que estaba increíblemente calmado en su lugar, ordenando las cartas.
Fue cuando notó el sabor dulce en su boca. Kugo le había dado una antes de que le reventara los tímpanos y ahora se sentía culpable de esa expresión adolorida en el rostro de su amigo.
- Dale espacio al maestro, Tokoyami. Vas a ver como seco a este delfín...-
Cabe destacar que Hawks olvido llevar a su alumno a casa. Por suerte el chico fue despachado por el amable asistente de Gang Orca, quien dispuso de un auto para ser trasladado.
Gang no tardó en quitarle todo el dinero que cargaba su amigo.
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Las maravillosas desventuras de Gang Orca
AventuraSerie de fics sobre este poco reconocido héroe. Probablemente geis, OC's, cosas sin sentido y tal vez +18