Capítulo 2:

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Capítulo 2:

-Ella está viva –dijo la muerte alejando su mirada del lago y dirigiéndose al destino-

-¿Por qué no me lo habías dio? –preguntó enojado el destino-

-No lo creí prudente, de hecho mírate, estás alterado

-¿Cómo no estarlo? ¿Desde cuándo lo sabes? –La muerte tomó su mano con fuerza-

-Cuando los asesinatos volvieron ,estaba controlada pero ahora la energía es más fuerte. –El destino la soltó bruscamente.-

-Esto está absolutamente mal, si su energía es más poderosa es porque algo ha pasado ¿Sabes  en cuánto peligro está la humanidad? –Muerte hizo una mueca.-

-Debo recordarte que todos los valores estamos en peligro, después de todo nosotros la matamos. –Destino la miró fríamente-

-¿Cuántos años humanos tiene?

-16 años –él cerró los ojos y después le dio una dura mirada.-

-Te dije que pasaría, ahora tendrás que hacerte cargo e ir a buscarla –Muerte abrió los ojos de par en par, no podía lo podía creer, pero tenía que asumir su responsabilidad, se puso una cap, tomó su hoz y desapareció en un destello-

-¡Los odio a todos! ¡a todos! –gritó Kylenne, su día había sido horrendo, sus compañeros la habían estado molestando todo el tiempo y uno le había tirado un tomate en la cabeza, por lo que tenía todo su cabello sucio. Hace algunos años se había dado cuenta que cuando se enojaba sucedían cosas extrañas a todos los que estaban cerca, ella lo trataba de evitar, no le gustaba que comenzaran a hacerse daño entre ellos. Pero esta vez no pudo controlarlo más, tantos años de maltrato hacia ella la hicieron explotar, una onda de energía se expandió alrededor. Ella salió corriendo por las calles con su largo vestido, casi llegaba a casa pero sintió algo extraño, entró por la puerta de atrás. Escuchó a su madre hablar con alguien.

-Buenos días Marie , ya me conoces –dijo una joven de ojos grises, piel blanca y cabello rubio platinado.-

-Vienes por Kylenne, pero no podrás llevártela –dijo la madre con furia-

-Te estoy dando una oportunidad ¿acaso no te das cuenta simple humana? Si quisiera podría haber ido directo a la escuela y llevármela. Pero no quiero rencor ni malos sentimientos en un ser como tú, por algo me deshice de todos ellos, te estoy dando la oportunidad de despedirte de ella.

-¡No lo voy a hacer! –Muerte rio y sacó su hoz-

-Claro que lo harás –se acercó levitando y la miró directo a los ojos- tienes dos horas. –se marchó por la puerta, sin percatarse de la presencia de la chica, Marie miró hacia donde Kylenne estaba oculta.-

-Ky sale de ahí –Su hija la obedeció-

-¿Quién es ella? ¿Por qué me busca? –Su madre la miró con dureza-

-Ella es la muerte, creo que te descontrolaste y te encontraron. Arma tu maleta ahora, nos vamos. –Se quedó quieta observando a su madre, ella no le había contado las cosas raras que hacía, no tenía por qué saberlo.- Kylenne ¡apúrate!

-Si –salió corriendo, tomó sus cosas y las metió en un bolso sin importar el orden, cuando ya estaba lista se reunió con su madre y fueron a tomar el tren. Estaba feliz de dejar esa ciudad y a la gente que le había hecho tanto daño. Después de horas de viaje se bajaron en una estación la cual Kylenne no conocía, un carruaje las esperaba, el camino era larga , rodeado de árboles , en medio del recorrido había un gran y antiguo edificio, rodeado de enredaderas.

-Esa será tu nueva escuela, desde ahora partimos de cero – Unos diez minutos más y el carruaje se detuvo frente una gran casa de campo. Bajamos y entramos con rapidez, estaba todo lleno de polvo y cubierto con sábanas.-

-¿Por qué este lugar? –dijo Kylenne descubriendo los muebles-

-Porque la muerte nunca ha pasado por esta casa, no la conoce. –Terminaron de ordenar u poco, la casa era de un solo piso pero tenía bastante espacio. La joven fue a la que sería su habitación para guardar sus cosas, acomodó su ropa en la cómoda e hizo su cama, los muebles eran de madera antigua pero el lugar se le hizo muy cálido, la habitación tenía unos grandes ventanales con vista al bosque. Estaba tan absorta mirando al exterior que no sintió cuando entró su madre.-

-Pequeña –volteo su mirada y la observo preocupada-

-¿Qué está pasando? ¿Es por qué daño a las personas? Yo no quiero hacerlo, sólo no puedo controlarlo –Su madre le indicó que se sentara sobre la cama y se puso a su lado.-

-Te he contado que lo valores son los que nos protegen de que nos pasen cosas malas ¿cierto? –dijo con voz dulce, Kylenne asintió- Resulta que antes habían valores que no eran malos, pero su función no era precisamente dar alegría a todos. Entonces la muerte decidió que lo mejor para todos era deshacerse de ellos y así alejaba a la humanidad del mal, pero… -Kylenne no la dejó terminar.-

-Eso no duró lo que pensaban –dijo seria, su madre asintió- Entonces significa que soy un valor, pero no hago el bien y quieren que desaparezca.

-No seas dura Ky –Ella se puso de pie.-

-No soy dura madre, soy realista. Yo no quiero dañar pero lo llevo en mi naturaleza –dijo con rabia, Marie se puso de pie y se alejó , colocándose en la puerta.-

-Tómatelo con calma, puedes aprender a controlarlo, así no te detectaran –La joven bajo la mirada.-

-¿Con calma? ¡¿Cómo puedo tomármelo con calma?! –gritó, su energía cerró la puerta de un golpe, dejando a Marie al otro lado, Kylenne cayó desmayada en el piso por toda la fuerza que había perdido-

-Escapó –dijo la muerte al destino-

-Lo sé, así como sé dónde está.  ¡Es suficiente! ¡realmente suficiente! Yo me encargaré de esto. –el destino se puso de pie de golpe- Llama a tristeza y alegría, acabaremos con el trabajo.

-Pe… Pero destino, puedo hacerlo sola –él la miro con reproche-

-No muerte, has causado ya muchos problemas.

El destino de la venganza.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora