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❝El enorme cuarto blanco olía a antiséptico, el menor movía sus piernitas con suavidad y mantenía sus heladas manitos juntas mientras esperaba a su padre

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El enorme cuarto blanco olía a antiséptico, el menor movía sus piernitas con suavidad y mantenía sus heladas manitos juntas mientras esperaba a su padre.

— Ecuador, tienes que usar tu cánula.

El menor miró a su hermano mayor, Colombia tenía la cánula nasal entre sus manos, se acercó con aires de preocupación hasta la camilla en donde se mantenía quieto el tricolor menor, entonces se la colocó, el oxígeno desprendido del aparato provocó unas suaves risas por parte del ecuatoriano.

— ¡Hace cosquillas! — Se sonrojó el ecuatoriano y arrugó su naricita.

El sonido de la puerta abriéndose llamó la atención de los tres hermanos, Gran Colombia entró junto a Panamá, tras de ellos vino el doctor que sostenía varios papeles en su mano derecha.

— ¿Ya nos vamos? — Mencionó Venezuela impaciente — ¡Invité a México ! Le dije que jugaríamos toda la tarde él ya debería estar en casa.

El mayor miró a su hijo con una mueca en los labios.

— ¡Venezuela!

Le reprendió su hermano Colombia.

— Tranquilos, se podrán ir en unos minutos — El médico se aproximó a Ecuador le acomodó la cánula haciéndolo reír aún más — ¿No sientes incomodidad?

El menor negó con suavidad — No, sólo hace un poco de cosquillas.

El contrario asintió y miró al padre de los jóvenes — Hemos hecho las revisiones de rutina y todo está bien con el. Su corazón aún funciona con irregularidades pero con el oxígeno suministrado y la medicina aplicada no existirán por menores.

— ¡¿Eso significa que podré ir a la escuela?! — Exclamó emocionado.

El contrario negó dando suaves palmaditas en su espalda — Me temo que todavía no, aún es impredecible el nivel de riesgo de tu edema pulmonar, sugiero que sigas en reposo hasta que al menos puedas mantener tu peso sobre tus pies —Ecuador hizo un puchero sin embargo asintió — y eso es todo.. ¿Las medicinas?

— ¡Yo las tengo! — Mencionó Panamá desde los brazos de su padre — Son muchas, pero no te preocupes Ecuador ¡Yo seré tu doctor!

— Entonces eso es todo — Sonrió con amabilidad — Ecuador ya puedes ir a casa, nos vemos hasta tu próxima revisión.

— Muchas gracias — Dijo Colombia — Venga ya vamos — El tricolor trató de tomar en brazos a su hermano, pero Ecuador se negó y lo empujó con suavidad, Colombia arqueó una ceja confundido regresó su vista hasta su padre sin comprender la situación.

— ¡Quiero que me baje Venezuela! — Clamó el niño demandante, por su parte Venezuela gruñó con molestia.

— ¡Pero si Colombia ya lo estaba haciendo! ¿Por qué yo? — vociferó con fastidio.

【 𝐸𝑠𝑝𝑒𝑐𝑖𝑎𝑙 】  ❞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora