IV

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Su madre entró con semblante serio a la habitación. Recibió la noticia minutos atrás.

Solo entonces (al verla) entendió, por primera vez, que el amor no tiene género.

Ver a los ojos a su hija en ese momento fue lo que bastó para convencerse (tarde) lo que ella años atrás le había explicado con miedo a la incomprensión.

Esa chica había sido la indicada para su hija.

Y era tarde para pensar en los "y si".

Ella había ayudado a que la perdiera.

Consequences [KOOKMIN FEM]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora