Mientras en la sala común de Gryffindor el ambiente era tenso y expectante, lejos de allí, en la oscuridad de los pasillos prohibidos, se tejía un destino del que nadie saldría igual.
—An, vámonos. Draco nos espera —dijo Parvati, su voz temblorosa por la ansiedad.
—Vamos —respondió Annia con un suspiro que cargaba más peso que cualquier palabra.
Avanzaron por un largo pasillo silencioso, iluminado apenas por antorchas mágicas. Al final, Draco Malfoy los esperaba junto a otros rostros conocidos, de esos que se mueven entre sombras. Draco se acercó a Annia y, tomándola suavemente de la mano, le acarició el rostro con una ternura que contrastaba con el peligro que se avecinaba.
—¿Estás segura de esto? —le susurró.
—Lo estoy, Draco... vamos —respondió ella antes de besarlo, breve, intenso, como si pudiera ser la última vez.
Draco asintió, y con un rápido movimiento de varita tocó la fría pared de piedra.
—Portus.
La superficie vibró con un resplandor azul. Al contacto, todos fueron transportados de inmediato a una antigua mansión, rodeada de niebla y un silencio que calaba hasta los huesos.
—Es una de las propiedades de mi familia —explicó Draco mientras avanzaban—. El Señor Tenebroso está aquí... por favor, sígueme.
Abrió una puerta al fondo de un pasillo. Tras ella, un grupo de mortífagos aguardaba, y al centro de todos, alto, delgado, de piel grisácea y ojos rojos como carbones encendidos... Voldemort.
—Bienvenidos, jóvenes —pronunció con su voz serpenteante.
Draco dio un paso adelante.
—He venido con Annia Serrato. Su padre es John Serrato.
—Sí... lo recuerdo —dijo Voldemort lentamente—. Fue, junto a Lucius, uno de mis más leales. ¿Así que tú eres la hija del traidor?
—Mi padre me entrenó para esto, Señor —dijo Annia con decisión, enfrentando su mirada sin parpadear—. He nacido y vivido para servirle. Doy mi vida si es necesario.
El Señor Tenebroso la miró con detenimiento. El ambiente se volvió más denso, casi irrespirable.
—Tienes valor. Son pocos los que se atreven a mirarme directamente. Pero dime, ¿cómo puedo confiar en ti?
—Porque sé que ahora mismo intenta leer mi mente. Porque le traeré un regalo que ha buscado por años. Y porque fui entrenada para servir a sus deseos... desde que tengo memoria.
Una sonrisa deformada se dibujó en el rostro del Señor Tenebroso.
—Astuta... y valiente. Pero aún hay algo que no encaja... tu rostro me resulta familiar... y no por Serrato ni Katherine...
—Porque ellos no son mis verdaderos padres —declaró Annia, sacando su varita de su manga con un giro firme.
Voldemort la observó, y sus ojos se entrecerraron.
—Lo suponía. Eres demasiado inteligente para ser hija de un cobarde como él.
—¡No los llames cobardes! —gritó Annia, con fuego en los ojos—. Si lo fueran, no se habrían atrevido a protegerme de ti.
—¡Calla! —bramó Voldemort. Dio un paso hacia ella y su expresión cambió—. Esa mirada... es la de Lily Evans... esa sangre sucia.
—¡No te atrevas a insultarla! —respondió Annia levantando su varita—. ¡Ella es más pura de corazón que tú jamás serás!
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Pacto de amor (Draco Malfoy)
FanfictionMi primer fan-fic, fue escrito en el 2008 y lo compartí en los foros de univision; aclaro por si algún lector lo a visto sepan que no lo piratee. *La mayoría de los personajes le pertenecen a JK ROWLING.* cuando una misteriosa chica llega, y dos ene...
