Janemba

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Sonrió confundido. Sentía una gran felicidad al saber que su hijo estaba con él aunque de la misma manera quería golpearlo ya que ¡Se sacrificó por él y ahora está muerto!
Aunque su aspecto se le hacía extraño, le encontraba parentesco con Raditz, pero en rubio. Bardock lo recordaba con el pelo totalmente igual al suyo.

-- Bardock...-- un eco de la dulce voz de Sue lo sacó de su mente, regresando al saiyan a la realidad -- tenemos que irnos de aquí.
Y sin decir nada, comenzaron a caminar lentamente hacia algún lado, con tal de ocultarse.

Janemba ahora estaba enfrentándose a dos guerreros fuertes, su resistencia le divertía, era lo que quería para poder entretenerse al máximo haciéndolos sufrir. No había batallado mucho para dañar gravemente a Vegeta, era un demonio que no se compadeció por nadie. Con su espada en mano, lanzó un haz con un potente filo a dos direcciones: su primer objetivo eran sus contrincantes, Kakarotto y Vegeta, el segundo, Bardock y Sue.

Cuando el ataque llegó a Kakarotto, le hizo un corte profundo en una parte del brazo, en cambio, Vegeta tuvo mejores reflejos y pudo evitarlo con un pequeño corte en su traje.

El estado de Bardock era malo, pero no lo suficiente para no percatarse de eso.

--¡Cuidado Sue!-- gritó al mismo tiempo que empujaba con fuerza a Sue para que cayera. El haz pasó velozmente sobre ellos, provocando un largo corte en la mejilla de ella y también en la mano de él. En pocos segundos la sangre comenzó a brotar, con su manga la limpió aunque salía más, quería hacer que se cerrara rápido pero el corte era lo suficientemente profundo para que eso fuera imposible por unas horas.

Sue gateaba hasta llegar con Bardock, quien se mantenía aún en el suelo casi inconciente. Tenía los ojos cerrados, su respiración era lenta y pausada, eso alarmó a Sue.

--... Bardock... Despierta ya-- le susurró tratando de no sonar alterada. En un fuerte suspiro, Bardock abrió lentamente los ojos, mirando la oscura silueta de su humana. Le brindó algo parecido a una media sonrisa, no sabía exactamente que era ese gesto, así que ella se limito a sonreír de verdad.
Sue pasó su brazo por detrás de su cuello para que Bardock se levantara y apoyara en ella, aunque era algo pesado.
Caminaban lentamente, lo que desesperaba y aterraba a Sue, no se sentía fuerte para hacerle frente a Janemba, tampoco sabía en qué momento los atacaría, su sola paciencia a Bardock era lo que la mantenía con calma ante la situación.

En un destello intenso supo que había un nuevo peleador enfrentando a Janemba. Tenía la piel verde y vestía de blanco y morado, apenas pudo detenerlo unos segundos antes de que lo golpeara en la cabeza para después, comenzar a perseguir a Bardock y Sue.

-- ¡Maldición!-- dijo Bardock arto de ver al demonio. Quitó su mano de la espalda de Sue y con pesadez logró prepararse para el combate -- Sue, necesito que te vayas de aquí, debes encontrar un lugar donde ocultarte bien. Haré lo posible por entretenerlo para que tú escapes.

-- ¡No! ¡Bardock, no haré eso! Esa cosa te puede destruir y no quiero te haga daño... No quiero que te pase nada-- respondió con fuerza, pero a medida que hablaba su voz se debilitaba hasta volverse un susurro.

Bardock se mantuvo callado, sin verla, pues en su rostro era evidente el sonrojo que le provocó.

-- No quiero que estés aquí mientras peleo con este demonio-- dijo con enojo -- quiero protegerte Sue, el hecho de pedirte esto es porque me volvería loco si te lastiman... no quiero eso, eres... lo que más amo. Por favor, vete --suavizó su voz, los sentimientos que expresó le provocó un escalofrío en su cuerpo, era la segunda ocasión que le demostraba su amor y llenaba de emociones su pecho al punto de no poder siquiera verla, pues su corazón acabaría derretido. Sue se quedó sin palabras, su corazón estaba demasiado intranquilo y su rostro demasiado rojo, suspiró con dificultad. Dió media vuelta y comenzó a caminar en dirección opuesta a Bardock, quería decirle algo pero simplemente las palabras no brotaban de su boca.
--Gracias Sue -- le dijo sutilmente, aliviado de que le haya obedecido.

Sue corría hacia el montón de rocas coloridas que estaban a unos kilómetros de ellos con tal de que Bardock y los otros saiyans se encargaran de aniquilar a Janemba. Paikuhan fue derrotado fácilmente al querer darles tiempo de fusionarse y como Kakaroto y Vegeta escaparon, el único oponente era el hombre mal herido que estaba esperándolo. Janemba fue por él, ya se había cansado de jugar. Reía con malicia mientras se acercaba con velocidad a Bardock quien lo esperaba con una esfera de ki concentrada en la mano.
Una onda explosiva detrás de Janemba lo hizo llegar aún más rápido, dándole poco tiempo a Bardock de reaccionar ante la fuerza del aire.

Lo evadió y lanzó el poder a el abdomen de su oponente al mismo tiempo que recibía un fuerte golpe en la espalda haciéndolo caer. Ya se encontraba muy mal para mantenerse de pie. Respiraba con dificultad, pues le había sacado el aire con tan certero golpe, abrió los ojos ligeramente tratando de encontrar algo que le fuese útil.

Lo encontró, y era un super saiyajin llamado Gogeta.

Sonrió de lado, soltó el aire que aún tenía en sus pulmones poco a poco.

-- Sue...-- susurró, antes de desmayarse.

🍬

Hola, lamento haber tardado taaanto en actualizar, se me complicó mucho escribir este capítulo y no sé el motivo :(
Lo que es seguro es que los otros ya no serán problema ^-^
Espero te guste mucho ❤️

Recuerdos De Un Amor Olvidado (Sue y Bardock)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora