Taehyung no esperaba enamorarse de un chico que vive más allá del bosque, en la ciudad del humo, un lugar prohibido para la gente de su mundo. Si bien, Taehyung sabe mentir y es capaz de encubrir sus travesuras una y otra vez.
Pero, ¿y si no fuera e...
Yoongi repasa con el ceño fruncido las frases que Namjoon le envió. Debería estar en clase, preparando el parcial del viernes como todos los demás. Debería estar tomando apuntes en su notebook y formulando preguntas inteligentes como el resto de sus compañeros. Debería estar preocupándose tan sólo de cuestiones académicas. Pero no lo hace. En vez de eso, se sienta en la cafetería de la Facultad, en la mesa más apartada, y escucha la melodía mientras repiquetea en la mesa con los dedos. Le inquieta pensar en la seguridad del campus y en qué medida eso puede afectar a sus amigos. Y ese virus que está intentando infectar a Yaza parece lento pero insistente. Si no lo detienen a tiempo, puede que no sólo Jimin quede demasiado expuesto a la opinión pública. Más de lo que ya está, obviamente. Puede que Taehyung...
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--¿Por qué exactamente estamos haciendo campana si se puede saber? --dice una voz grave tras él. Es Taehyung, que lleva la bandolera colgando de un hombro, un batido de chocolate caliente en la otra mano y el pelo alborotado como si se acabara de levantar. --Aaarg... Tengo demasiadas cosas en la cabeza como para ser capaz de aguantar cincuenta minutos de programación avanzada ahora mismo. Taehyung se sienta frente a él, toma un sorbo de su bebida y observa fijamente a su amigo. --Tienes cara de haber dormido poco. --Mira quién fue a hablar. --¿Qué has hecho toda la noche en vez de dormir? --¿Qué has hecho tú? --pregunta Yoongi, y Taehyung nota como el rubor pinta sus mejillas. --Yo he preguntado primero --se defiende con un carraspeo. --Tengo un mensaje tuyo diciendo que te han pillado. --Ah, sí, eso... Taehyung se rasca la cabeza, tratando de sonar despreocupado. --¿Ah sí? ¿Eso es todo? ¿No viste que te pregunté si estabas bien? Estuve preocupado toda la noche --Hyung... --De repente, Tae se siente culpable--. No era mi intención, pero de verdad no tuve ocasión de contestar... Aish... ¿cómo te cuento esto? --De la forma más directa que sepas. Sabes que no me gustan los rodeos. --Es que no debería decir nada... No quiero involucrarte más. --Eso significa que vuelven las mentiras --Yoongi observa tan fijamente a su amigo que consigue que a Taehyung le tiemblen las piernas--. Si es que alguna vez se fueron. La voz de Yoon suena cansada, decepcionada, y a Tae se le parte el corazón de saber que le está haciendo daño, así que arrastra la silla hasta ponerse a su lado y le da un gran abrazo sincero del que el otro intenta deshacerse con algún forcejeo. --Basta, déjame --le dice, empujándolo hasta que Tae desiste y afloja los brazos. --Hyung, sabes que te quiero; lo último que se me pasaría por la cabeza es hacer algo que pudiera perjudicarte. --Sí, vale... --¿De verdad quieres saberlo? Yoongi ni siquiera le está mirando a la cara, fingiendo que se concentra en su pc. --No puedo decirte quién me descubrió, pero sí que no puedo negarle nada de lo que me pida --confiesa. --¿Nada? ¿Le consientes todo? ¿Así como si fuera uno de tus ligues? --¡Hyung! Taehyung le golpea el hombro amistosamente pero Yoongi ni siquiera se inmuta. En vez de eso, le roba el batido y le da un buen sorbo como si fuera suyo. --No se trata de eso --insiste Taehyung. --Y si lo fuera no es algo que me importe demasiado... --¿Ah no? Taehyung se cruza de brazos, repentinamente ofendido por el desinterés del otro, y hace morros. Si bien, Yoongi lo ignora igual. --Bueno, cuando quieras hablarme de tu nuevo rollo que te mantuvo despierto anoche, me lo cuentas. Mientras tanto, al menos prométeme que serás prudente --dice, bajando la voz--. No quiero que te expongas en vano. --No te preocupes. Creo que puedo confiar en él... Taehyung fija la vista en el notebook de Yoongi repentinamente interesado. --¿Vas a contarme ahora tú lo que te ha mantenido en vela toda la noche? --Si tanto te interesa, he estado intentando descifrar la clave del virus. --Yoongi hace un puchero y apoya la cara en las manos. --¿La melodía del otro día? Taehyung observa el galimatías en la pantalla. La melodía sigue sonando, dulce y relajante, y Taehyung sigue pensando que la ha escuchado en algún lugar. --Que ayer se fuera la luz tal vez sólo sea una coincidencia. O quizá quiera decir que el virus está penetrando en la interfaz. --¿Ayer se fue la luz? --¿Qué? ¿Me tomas el pelo? El campus estuvo una hora a oscuras, sólo con las luces de emergencia... --Ah, sí, eso... --¿Taehyung? En serio, ¿Dónde te habías metido? Taehyung agacha la cabeza avergonzado e intenta no volver a centrar la atención en él y en sus escapadas a la Vaporera. --Si es por la melodía, tú sabes que eres capaz de sacar las notas. Tal vez eso te ayude. --Puedo sacar las notas --dice con un deje de frustración en la voz. --Solo abre la puerta, hyung, y enfréntate a ello. Yoongi se lleva la mano a la llave que cuelga de su pecho. Esa llave que abre una puerta que ha permanecido cerrada demasiado tiempo. Pero no se siente preparado aún para abrirla. Todavía duele pensar en lo que ocurrió. Todavía puede escuchar cada uno de los chirridos. Todavía... --No; puedo hacerlo solo --asegura, pero no consigue engañar a Taehyung. Es Jimin el que llega atravesando la cafetería como una exhalación. --¡¡Taehyunie!! --grita, echándose a los brazos de su amigo como si hiciera una eternidad que no se vieran--. Llevo toda la mañana buscándote. ¿Ves que me falta un arete? --dice enseñándole el lóbulo de la oreja--. Creo que se me cayó cuando nos despedimos anoche. ¿No lo habrás encontrado? --pregunta, sin saber que acaba de delatarse frente a Yoongi.