El día anterior, Corin finalmente había llegado a Paraje de Ivar. Una pequeña aldea ubicada al sur de la provincia, es incluso más pequeña que Cauce Boscoso. Corin tuvo que venir a este lugar porque desde este lugar empiezan los 7000 escalones hacia Alto Hrothgar, el monasterio que sirve de hogar para los Barbas Grises, los maestros del Camino de la Voz.
Después de hacer un trato con el dueño de la posada, llamado Wilhelm. Corin arregló para que él cuidara de su caballo, mientras hacía el ascenso a la montaña y pasaba su tiempo realizando su entrenamiento en el monasterio.
El monasterio se encuentra en las nieves eternas de la Garganta del Mundo. Para llegar aquí hay que subir los siete mil escalones por la ladera de la montaña, es un camino que es emprendido muchas veces por peregrinos nórdicos.
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Durante la subida, Corin vio un total de diez emblemas. En sus grabados describían las distintas etapas en la lucha de los humanos con los dragones, en la llamada Guerra de los Dragones. También como los humanos comenzaron a aprender el lenguaje de los dragones.
Según lo que Corin sabía de los Barbas Grises viven aquí recluidos del mundo, en un voto de silencio y el estudio de la Voz. Por lo que parece no reciben visitantes, aunque no parece que les moleste que algunos les dejen comida y suministros. Aparentemente también reciben alumnos pero del único que Corin había escuchado es el gran Tiber Septim, mejor conocido como Talos.
Corin finalmente abrió las puertas, el frío en su cuerpo empezó a disminuir mostrando lo acogedor que era este lugar. Tal como había esperado el lugar estaba en un completo silencio. El único sonido que se escuchó fue la puerta del monasterio cerrándose.
Corin entonces se adentró más y llegó a un salón bastante amplio. Justo ahí vio a una persona arrodillada con las manos juntas, estaba obviamente rezando. Llevaba una túnica gris. Un momento después el hombre se levantó y se quedó ahí parado, era un viejo de una considerada edad. No dijo nada ni siquiera había señales de que movería sus labios.
Momentos después tres hombres de la misma edad, misma vestimenta, con el primero hicieron un total de cuatro, ellos son los Barbas Grises. Finalmente uno se acercó y habló con Corin, intercediendo por el resto.
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