Narra Maya
- Vamooos- murmuro para mí misma cuando uno de mis zapatos se ha atorado debajo de la cama.
El zapato sale volando desde abajo de la cama, lo sigo con la mirada y aparece en la mano de Eros
- Es más fácil de está forma- él me ayuda a ponerlo, nuestro bebé a crecido en poco tiempo y está de lo más grande.
-Sería más fácil elegir unos zapatos si supiera donde me llevas- murmuro. Ha pasado una semana desde que hemos vuelto a la tierra y nos hemos quedado en una lujosa habitación de hotel, todo ha estado por fin tranquilo, ninguno de los dioses ha vuelto a visitarnos y ambos estamos bien con ello.
- Vamos, lo sabrás en unos minutos, eso sí logramos salir de la habitación- Eros pone un abrigo sobre mis hombros y salimos de la mano, los fríos de invierno han empezado, al igual que las decoraciones de la ciudad.
Tomamos un taxi y solo puedo mirar la vista por la ventana, entramos hacia la carretera y los árboles empiezan a ser más abundantes.
Doy una larga respiración y acomodo un poco mejor mi suéter, no se bien cuánto nos toma llegar al lugar en medio de la nada.- Vamos- Eros me extiendo su mano para bajar y el pequeño auto se pierde entre la naturaleza.
Caminamos un poco he imagino que si Eros quisiera perderme en un lugar donde nadie me encontrará es este.
-Por aquí- empiezo a ver un pequeño camino hacia algo y cuando logro descubrirlo me paro en seco
- Es nuestro hogar- me susurra al oído, estamos frente auna increíble casa de madera de dos pisos en medio de un bosque no tan alejado de la ciudad, y es nuestro.
Caminamos hacia la entrada, todo de siente tan bien, tan perfecto, como si perteneciera aquí, no me doy cuenta cuando estoy subiendo las escaleras pero me detengo frente a una puerta en especial.
- Parece que has encontrado mi otra sorpresa- miró a Eros sin entender y mete una pequeña llave en la cerradura abre la puerta poco a poco y me quedo sin aire.
- Es el cuarto de nuestro bebé- el gran ventanal deja entrar la perfecta luz a la habitación, los muebles le dan calidez a la habitación y me fallan las fuerzas para sostenerme cuando veo la pared, unas halas doradas están pintadas, son las alas de Eros representadas en una hermosa pintura para que nuestra pequeña crezca con su protección.
- Es esplendida- menciono sin aliento.
- Mereces más que vivir en una habitación de hotel, si quieres estar aquí en la tierra quiero que tengamos nuestro propio hogar, quiero verla correr por esos prados, oír sus risas llenando la habitación, quiero oír sus pisadas mientras desayunamos juntos.-
-Estas dispuesto a quedarnos aquí, como una familia humana?- pregunto
-He vivido con los humanos más que nadie, años y años, sé que no son tan malos cuando les enseñas el valor del amor...y ella definitivamente lo hará-
-Ella hará grandes cosas- nuestras manos se juntan y sientimosn una pequeña patada de mi hija.
- Quiero que ella lo sepa, que vea a los humanos con los mismos ojos que nosotros dos lo vemos, lleno de cosas buenas...pero también quiero que conozca la otra parte de su familia, quiero que esté con los dioses que aprenda de sus poderes toda su historia-
-De verdad esperaba que dijeras eso...vamos- Eros toma mi mano hasta guiarme al hermoso jardín hacia una parte que no había visto, un gran árbol deja caer sus ramas como una fina cortina por la que atravesamos.
-Que?- murmuro sin palabras cuando lo cruzamos y veo el infinito jardín de Gea.
-He hecho que nuestra casa tenga un paso secreto al olimpo-
-Como?-
-Los dioses hacen eso todo el tiempo, tiene lugares secretos para los semidioses, yo solo encontré uno cerca de un gran lugar, así nuestra hija puede tener lo mejor de los dos mundos, estará a un paso de su familia-
-Esto no será un problema ?-
-Nadie que no tenga sangre divina puede cruzar-
-Asi que irás a la escuela, desayunara en la casa y...-
-Y en su hora de juegos vendrá para aprender tiro de arco, hablar con las olas del mar, mover las nubes del cielo...-
- Todos están entusiasmados con su llegada, han tenido tiempo para reflexionar sobre sus pensamientos, no han tenido un niño entre sus manos pero aprenderán, la mayoría de ellos ha tenido a sus hijos lejos espero les permitas enmendar sus enseñanzas- Gea aparece frente a nosotros y asiento, veo a lo lejos la silueta de todos los dioses
- Porque todo están aquí ?- pregunta Eros tan sorprendido como yo
-Hemos consultado con el oráculo el día del nacimiento de su hija, lo sientimos tanto, no podíamos más con la duda, los dioses no somos buenos con la espera-
-Unos meses madre, unos meses, que son para ustedes un par de meses? - río por la cara apenada de todos, te espera una gran familia cariño.
-Y cuando será?- pregunto, no es justo que todos sepan el día exacto menos sus padres
-Ho lo lamento tanto de nuevo, nos ha advertido también que no podemos decirlo, pero pronto! -
-Regresaremos a la tierra ahora sí no les molesta- murmura Eros, todos se despiden alegremente y me cuesta trabajo ver a todos juntos tan alegres.
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-Fue raro verlos a todo ahí- murmuró mientras tomo asiento en un sofá de la casa
-Pronto...que es pronto para unos dioses que han vivido eones?- Eros tiene sus propios pensamientos y yo solo río.
-Llegara cuando ella quiera...sin presiones cariño- apenas y termino de decir eso cuando siento un leve tirón en mis piernas
-Eros!- grito al sentir mis pantalones mojados
- Pronto! Esto es más que pronto!!-
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Amor Escrito en Griego (TERMINADA)
RomanceSi te gusta el amor y la mitología griega, este libro es para ti. Cuando cupido busca a su alma gemela con los humanos pero no es fácil estar con una mortal.