Taehyung no esperaba enamorarse de un chico que vive más allá del bosque, en la ciudad del humo, un lugar prohibido para la gente de su mundo. Si bien, Taehyung sabe mentir y es capaz de encubrir sus travesuras una y otra vez.
Pero, ¿y si no fuera e...
El sonido del piano despierta a Taehyung que confundido se levanta de la cama y se frota la cara mientras camina hacia su origen. No dice nada, sólo deja caer su cuerpo sobre el de Yoongi abrazando su espalda al tiempo que el otro sigue tocando la hermosa melodía, frente a un Hoseok satisfecho con su trabajo. Taehyung se toma su tiempo para acariciar el cabello de otro y reconfortarle con su cariño, pues es consciente de lo mucho que le ha costado dar ese paso. Cuando al fin las manos de Yoongi dejan de deslizarse sobre las teclas, Taehyung le aprieta más fuerte y le besa en la mejilla. --Lo echaba de menos --confiesa, pero el otro no dice nada. Yoongi sólo se incorpora, toma el móvil en donde ha apuntado las notas y se dirige al ordenador para acabar de configurar el virus. --En cuanto esto esté listo, ya será cosa de ellos conseguir cruzar sin que los pillen --anuncia--. Y en cuanto a ti... --dice, fijando sus ojos en Hoseok--, te acercaré al bosque también... ¿serás capaz de regresar por ti mismo? Hoseok duda, porque el bosque está oscuro y el camino no es precisamente corto. Pero finalmente asiente, porque ¿qué otra cosa puede hacer? Taehyung despierta a Jimin y se calza, sin perder de vista lo que está haciendo Yoongi. --¿Vas a venir? --pregunta Yoongi. --Sí, claro. Todo esto es culpa mía --admite--. Yo os mentí a todos una y otra vez y os he metido en este embrollo. Lo menos que puedo hacer es ayudar en todo lo que pueda. Hoseok le da un abrazo sincero porque ya poco le importa que le haya ocultado su verdadera identidad. Sigue siendo su amigo viva en Ilsam o en la Vaporera. --Vale, pues esperemos por los enlaces de Namjoon.
Yoongi, Taehyung y Jimin aguardan en el vestíbulo de la residencia frente a la gran vidriera a través de la cual se observa la ciudad. Los neones brillan más que nunca, aunque ya es de madrugada y la gente que va y viene lo hace ajena a todo lo que está sucediendo al otro lado del túnel. Pero eso está a punto de cambiar. Yoongi sostiene el celular, dispuesto a apretar el comando que provocará un apagón lo suficientemente duradero como para que sus amigos puedan cruzar sin ser descubiertos. Sólo necesita un mensaje de Namjoon asegurándole de que están listos para salir. Yoongi, además, ha accedido al Yaza de la Guardia, y en cuanto apriete el botón, los vehículos vinculados a la interfaz sufrirán una desconexión de unos minutos que desconcertará a los guardias dando tiempo al grupo de Namjoon para que corran hacia el bosque. Y obviamente, sabrán que están siendo hacķeados.
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Yoongi lee el mensaje y tantea a sus compañeros de delincuencia preguntando en silencio sobre su determinación. --Hagámoslo ya --anima Taehyung con su voz profunda. Y tal y como acaba la frase, Yoongi aprieta el botón.