CAPÍTULO 18: Te quiero

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Holaaa!!!
Bueno, este capítulo es un poco sensible al principio, osea en general es triste, pero lo "fuerte" pasa sobre el principio y mitad más o menos.

Tampoco lo he querido hacer demasiado detallado y alargar el tema, pero también pasan cosas no tan feas...
Ha sido duro para mi escribir esa escena y el capítulo en general. Es un tema complicado que no quiero que se saque de contexto por favor. Es una historia inventada. Recordad eso. En la vida real es un tema demasiado serio.

Gracias por seguir ahí leyendo, actualizó cuando puedo, porque este año acabo la Universidad y estoy liada con papeles y trabajos, pero que os quiero mucho.

Nos vemos pronto💜💛(alrededor de 6,4k palabras)








Raoul no se podía ir a dormir. No podía dormir pensando en todo lo que había estado hablando con Agoney ese día. Le dio de cenar y durmió a Alejandro y él se fue al sofá porque no podía estar en la cama. Estaba nervioso, alterado, tenía un nudo en la garganta que no le dejaba respirar bien. Cree que no convenció del todo a Agoney para que no hiciera la locura esa que pretendía hacer y eso le angustiaba. Mucho. Demasiado.

Es que era surrealista, ¿Se lo había llevado de su casa a la fuerza para decirle que él no quería a su marido, que todo lo que había hecho era para protegerlo y para el colmo se pensaba acostar con el (sin querer) solo para protegerlo? Es que estaba flipando. Nunca pensó que le contara una cosa así. Demasiada información.

Mientras Raoul se comía la cabeza en el sofá de su casa y le rezaba a todo para que Agoney no hiciera nada ya que se iba a arrepentir toda su vida....

Agoney había llegado a su casa, se había bañado con su hija Valentina y estaban cenando los 3 sin demasiada conversación. Notaba a Carlos demasiado cariñoso delante de la niña y eso no le daba buena espina.

Cuando acabaron de cenar y después de haber estado conversando sobre cosas del colegio de Valentina, los padres decidieron ir juntos a desearle las buenas noches a su hija, ya que al día siguiente tenía que madrugar para ir al colegio.

Cuando estaban subiendo las escaleras, Agoney estaba en medio y tenía agarrada a su hija con la mano izquierda, por lo que Carlos quedaba a la derecha de Agoney.

De pronto, Agoney sintió como Carlos lo agarraba del culo y le apretaba el cachete derecho. Dio un respingo al no esperárselo y giró la cabeza rápido en su dirección encontrándose a Carlos mordiéndose el labio inferior y con cara de querer cosas que el no quería.

Llegaron a la habitación de su hija, se lavó los dientes, se puso su pijama de Mickey (se lo había regalado Agoney en su último cumpleaños) mientras Carlos abría las sábanas y quitaba los peluches que tenia la niña encima de la cama para que pudiera meterse.

Agoney se había quedado estático a los pies de la cama de su hija, no podía pensar con claridad después de lo que había ocurrido unos momentos antes. Se olía lo que se avecinaba después de que Carlos hiciera eso y no sabe si está preparado de verdad para hacer lo que va a hacer.

Su hija la sacó de sus pensamientos.

-Papi, ¿Me das mi beso y mi abrazo de buenas noches? -le pidió su hija ya metida en la cama con una sonrisa-

-Claro mi amor, perdón -le dijo dirigiéndose hacia su hija- buenas noches princesa, descansa, te quiero mucho -le dio su abrazo y le dejó un beso en su cabeza-

-Yo también te quiero mucho papi

Carlos ya se había despedido antes por lo que cuando ambos salen del cuarto, Agoney tenía intención de irse al suyo, pero una mano lo para del brazo para que no pueda andar.

Al final, El amor siempre gana (Ragoney)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora