-Eso no tiene sentido. ¿Por qué hablaría con un equipo ECI?
-No con cualquier equipo ECI, tenía buena relación con con Samuel y César, sabes que son los integrantes del mejor ECI que esta base tiene.
-Aún peor-. Bufó Jorge irritado, aquella conversación no iba a ningún sitio. Estaban estancados teniendo información que si bien podía ser verídica, al mismo tiempo podrían estar probando quiénes eran leales al Presidente divulgando todo tipo de falsedades. Comenzaba a dolerle la cabeza.
-Quizás lo que intenta hacer es conocer todo el sistema de La Base y La Periferia para luego hacerse cargo de algo.
-Lo que dices no tiene sentido, hijo. Nos faltan demasiadas piezas para poder ver el panorama completo. Ese muchacho debe saber mucho más de lo que te contó aquella noche-. La habitación se volvió silenciosa nuevamente y después de haber pensado bien sus palabras, el General continuó- Hablaré por mí, si voy a hacer algo, primero que nada necesito hablar con ese chico y asegurarme de que lo que dice es cieto.
-Te apoyaré.- Declaró el General- Si resulta que el Presidente está traficando niños por debajo de este proyecto, entonces debe pagar las concecuencias de sus sucios actos, estoy contigo-. La rabia comenzaba a acrecentarse en su pecho.
-Yo no sé dónde está-. Negó el Sargento- pero conozco alguien que sí.
Sorprendentemente no hubo objeción alguna de los presentes, incluso Fernando estuvo de acuerdo con el hecho de que Matías acompañara al recién llegado en la búsqueda de Rafa, teniendo en cuenta todas las posibilidades que tenían de salir de aquel lugar que los había apresado durante los últimos nueve años.
Decidieron que, para evitar alborotos, Ana e Isaac deberían reencontrarse antes de partir hacia el acceso F, además Iván tambien se emocionaría de verlos a todos; fue así como despertaron a los muchachos para que salieran del jeep en el que dormían sin darles ninguna explicación.
Al salir Isaac y contemplar al resto del grupo reunido, su corazón comenzó a latir tan deprisa que sintió que en cualquier momento el pecho le iba a estallar. El muchacho frunció el ceño y soltó un suspiro cuando sus ojos finalmente dieron con su hermana. La niña corrió maravillada directo a su hermano mayor que tanto le había hecho falta en aquella travesía. Lo abrazó y lo besó tantas veces como pudo; las lágrimas corrieron por sus sucias mejillas creando un camino por donde caían y, sintiendo el calor de su hermano, sonrió como nunca antes lo había hecho.
Isaac sintió el abrazo tan fuerte de Ana y llegó a pensar que le rompería las costillas, sin embargo no le importó en absoluto; la quería ahí, consigo, no se volvería a separar de ella, ni ahora ni en un millón de años. Soltó un sollozo de alegría, finalmente estaban juntos y finalmente saldrían de La Zona. Levantó la mirada y su mirada dio con la de Karen que estaba frente a él, una leve pero sincera sonrisa se asomó por su rostro. –Gracias.- Dijo el muchacho- Gracias por haber cuidado de ella cuando yo no pude.
-Ha sido todo un reto-. Murmuró Karen guiñándole un ojo a la niña- Pero vaya que lo he conseguido con algo de ayuda-. Terminó aclarando.
Ana se dirigió con Iván dejándo a Isaac con Karen.
-¿Cómo que todo un reto?- se apresuró a preguntar Isaac.
-Ya habrá tiempo para darte detalles, por el momento sólo diré que tuvimos unos imprevistos durante la trayectoria.
-Fueron mejores imprevistos que los nuestros-. Recordó la tumba que le habían hecho a Silvia.
-Debió ser muy difícil- lo consoló mientras le acariciaba las manos- pero ¡Ey! Aún podemos lograrlo nosotros y a ella le ubiera encantado que siguieramos con esperanza hasta el final.
Isaac la miró a los ojos, esos ojos marrones que lo habían enloquecido. Apoyó su mano contra la mejilla de ella y la acarició cariñosamente.
-Ya no puedo-. Soltó frunciendo el ceño y dando un paso al frente redujo el espacio que había entre ellos y la besó. Fue un beso lento, y suave como el roce de un pétalo, tan cargado de emociones que ninguno de los dos se pudo contener.
Después de que Luis le hubiese explicado a Samuel las exigencias y condiciones que el plan requerría, y de que colocara algunas coordenadas en la pantalla azul que salía con el movimiento de su muñeca, se despidieron y cada equipo partió según lo acordado, esperando que no hubiese ningún contratiempo.
-Matías sube-. Ordenó Luis una vez que estuvo arriba del ECI. Mat subió sin generar objeciones- Escúchame, tu seguridad está primero. No quiero ser severo, pero si tu amigo no aparece en el tiempo que establecimos, no pienso quedarme a averiguar en donde se ha metido ¿Me entiendes?
-Pero...
-Pero nada, Matías. La vida es dura. Y si quieres vivir una fuera de esta porquería de lugar será mejor que respetes mis reglas. Te diré esto para que te quede claro: si me causas cualquier problema, no dudes que me iré sin ti. Piensa bien lo que harás una vez que lleguemos a donde lo perdieron, porque advertido ya estás.
Generalmento Luis solía ser tranquilo y relajado, sin embargo el rollo en el que estaban metidos ambos, no dejaba mucho margen para cometer errores y Luis solo hizo lo necesario para captar la atención de Mat y tenerlo prevenido ante las futuras decisiones.
-Haré lo que me pidas-. Terminó cediendo Matías ante las duras palabras del muchacho que estaba arriesgando su vida por él y por Rafa.
Laura Martínez entró, seguida del General Jorge, en la habitación en la que habían dejado en reposo al Sargento Andrés Gómez. Después de que el General la buscara en su guardia correspondiente y le explicara la situación en la que el Sargento se encontraba, Laura había decidido seguir al General sin requerir más información. Así pues, sin necesidad de decir más, el General guió a Laura hacia la pequeña clínica.
-¡Cómo lo siento!-. Fue lo primero que dijo al ver a su amigo en la camilla, se acercó a él y le tomo las manos- ¡Todo ha sido mi culpa! No debí insistir...
-No tienes que disculparte- la tranquilizó- solo han sido un par de rasguños- Adrés Gómez desvió la mirada hacia el General- ¿Los han seguido?
-Nadie, me cercioré de eso-. Aclaró.
-Perfecto.
-¿Qué pasa?- Preguntó Laura confundida. Se generó tensión en la habitación.
-Mi padre-. Andrés rompió el silencio- y el General están de nuestro lado. Les he contado lo que pasó la primera noche que me citaste en la bodega, aunque necesitan más pruebas quieren comenzar a movilizarse.
-¿Es eso cierto?- el semblante de Laura se ensombreció.
-Sí, queremos hablar con Luis, de ser posible. Andrés nos ha dicho que es una especie de informante.
-Así es. Uno de los mejores, pero me temo, General, que Luis no se encuentra en La Base. Está en una misión.
-¿Qué misión?
-No puedo decir mucho, lo siento.
-Que buen informante-. Bufó el Coronel por lo bajo.
-¿A qué va todo esto? ¿Cómo terminaste aquí, Andrés?
-Tuve una visita del Presidente.
-Ese maldito... escuché que llegó anoche, y es extraño porque nadie de mi unidad lo ha visto personalmente.
-Tendrá sus estrategias para no ser visto. Eso no importa, tenemos que salir de aquí.
-No es tan simple, Andrés. Hay toda una movilización de los soldados. Están recibiendo órdenes que claramente vienen de rangos altos. No quiero creer lo que se está diciendo afuera, pero si es así entonces estamos perdidos y todo nuestro esfuerzo como resistencia no habrá valido para nada. Están cargando los camiones con las criaturas que quedan, ni siquiera les están haciendo los análisis correspondientes. Solo las suben a los camiones y las llevan a La Central, claro que eso no es nuevo, ya lo sabíamos.
-No creo que este lugar sea el adecuado para hablar-. Interrumpió Andrés nervioso.
-En ello tienes razón-. Corroboró Laura- Pero con el Presidente aquí, ya ningún lugar es seguro.
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Si tú vas, yo también
AdventureLa Zona. Más de 90 kilómetros a la redonda de lo que fue el estallido del rector. Isaac, un SOBREVIVIENTE, creía que estaban solos, él y su pequeña hermana, pero se equivocó. Su objetivo estaba claro al inicio: buscaba algo, algo que le había si...