Los días fueron pasando y Jennifer se sentía cada vez más cómoda con su vida. Amaba tanto su cotidianidad que, por momentos, olvidaba por completo sus baches de memoria.
Casi tres meses después de que Jennifer saliera del hospital, Spencer decidió organizar una comida con sus amigos y familiares para que todos pudieran relajarse un poco. Lo que lo tomó por sorpresa fue que su primo Caleb aceptara asistir junto con su familia. Cuando el resto de los invitados lo vio llegar, se mostraron visiblemente sorprendidos, pero prefirieron guardar silencio para evitar hacer enojar al chico genio y provocar una pelea innecesaria.
Todos conversaban tranquilamente cuando Spencer vio que su esposa y Caleb se alejaban con dirección al lago. Él sabía perfectamente de qué iban a hablar, así que se limitó a observarlos desde la distancia.
—Perdón si mi pregunta es un poco imprudente —dijo Will, acercándose y ofreciéndole una copa—, pero ¿con quién habla JJ?
—Es el coronel Zweig —respondió Spencer sin apartar los ojos de su esposa—, un viejo amigo... por llamarlo de alguna manera.
—¿No era el capitán del comando en el que estuvieron durante su paso por Medio Oriente? —preguntó Will con seriedad—, o bueno, eso fue lo que me dijo JJ.
—Es correcto —asintió Spencer con gravedad—, salvo por un pequeño detalle: es verdad que Jennifer lo conoció en aquel entonces, pero yo lo conozco de toda la vida.
—Algo me dice que vas a tener problemas —comentó Will, observando cómo Jennifer les lanzaba una de sus típicas miradas de advertencia—. Esa mirada me sigue provocando pesadillas. A mis hijos les da risa, pero sienten exactamente lo mismo cuando se las dirige a ellos.
—Es inevitable. Por ahora son menores, pero cuando recupere la memoria por completo... —suspiró Spencer mirándolo—, en verdad tendré problemas.
—¿Te parece si vamos por una copa de algo más fuerte? —propuso Will con una sonrisa leve—. Sé que no tomas mucho, pero créeme que hoy la vas a necesitar.
—Eso suena bastante bien —aceptó Spencer devolviéndole la sonrisa.
Will y Spencer estuvieron charlando un rato más, hasta que fueron interrumpidos por Caleb.
—Doc, ¿podemos hablar? —pidió su primo con seriedad.
—Claro —respondió Spencer con la misma actitud.
—Yo los dejo —se despidió Will con una sonrisa discreta—. Iré a ver qué está haciendo Joseph.
—¿Qué pasa, Caleb? —inquirió Spencer una vez que se quedaron a solas.
—JJ tomó bastante bien el hecho de que somos familia —comenzó Caleb con una sonrisa—, pero algo me dice que vas a tener serios problemas.
—Su mirada lo dijo todo —respondió Spencer con una sonrisa resignada.
—Dijo que quiere que nos reunamos un día y conversemos como la familia que somos —añadió Caleb con entusiasmo—. Mi pregunta es: ¿quieres que le cuente a tus hijos sobre que soy su «tío» o se lo dirás tú?
—Jennifer lo hará —afirmó Spencer, mirando de reojo a su esposa, que seguía conversando con la esposa de su primo—, a su manera.
—Perfecto —concluyó Caleb—. Entonces nos vemos el próximo sábado en mi casa. Ustedes llevan el postre...
—Cuenta con ello —asintió Spencer.
Unos meses después, Spencer debía presentarse temprano en la universidad. Cuidando de no despertar a su esposa, se levantó con sigilo, se alistó y, antes de marcharte, le dejó una carta que llevaba tiempo escribiendo.
ESTÁS LEYENDO
Una vida juntos. (En edición)
FanfictionJJ y Will, luego de tres años de matrimonio y un hijo, toman la decisión de separarse. Según JJ, el amor se acabó, aunque ambos sabían que la verdadera razón era que se habían casado para darle una familia a su hijo, no por amor. JJ siempre supo que...
